En la oficina: parte 2.
"Si están enojados ¿No es lo mejor una pronta reconciliación?"
Le había dicho Seokjin durante el desayuno, una vez le habló de la situación que se vivía en la casa. No era su intención causar lástima o buscar que fuera partidario de su lado durante lo que durara la pelea hogareña, pero el tema había salido en la conversación que él mismo había iniciado en busca de conocer más a ese hombre.
Lo que más le asombraba al menor era que, mientras más comía el aperitivo que Kim le había preparado, más suelto se ponía en cuanto a la fluencia de la charla. Terminando por contarle sobre el fugaz noviazgo y la aún más volátil vida de casados.
"No creo que estemos enojados, creo que más bien yo estoy enojado, y no lo he dejado hacer nada para cambiar eso..."
Le respondió, haciendo su parte del mea culpa por el desacuerdo.
"Entonces... si se siente así pero no lo quiere, ¿Por qué no dar el primer paso usted?" Sugirió prontamente. "Ser el primero en ceder no es malo, significa que tiene la madurez suficiente como para anteponer una buena relación al orgullo."
Ese discurso fue suficiente para que el castaño joven le pidiera al mayor si le podía preparar una galletas para el almuerzo en lo que él iba a la tienda.
Llegadas las once del día, tomó las cosas que había comprado y comenzó a decorar una pequeña canasta que decidió, usaría como regalo de disculpas para simbolizar de algún modo su voluntad de arreglar todo con Yoongi. Escribir la tarjeta que iría con ella fue lo más difícil, pues aunque Jungkook tenía intenciones puras, sus sentimientos le traicionaban a la hora dejar el orgullo de lado; era algo duro para él escribir una disculpa cuando estaba seguro que el mayor le debía una disculpa primero, incluso cuando sabía perfectamente que él mismo no lo había dejado hacerlo en su momento.
Después de una pequeña batalla interna logró escribir lo que quería y salió deprisa con camino a las oficinas donde trabajaba su esposo, apenas llegó entró en busca de la recepcionista para dejar la bonita canasta y que ella se encargara de hacérsela llegar. Vaya sorpresa se llevó cuando ella no sólo le reconoció y pidió un autógrafo con fotos incluidos sino que le preguntó si el hermoso detalle era para celebrar "el gran trato" de la compañía.
Era por esa confluencia de circunstancias que ahora se encontraba en el ascensor con destino al piso dónde sabía, se encontraba las oficinas principales. Era la primera vez que iba allí, pero el mayor le había dado las indicaciones de como llegar por si alguna vez lo necesitaba.
Apenas se abrieron las puertas y cruzó el umbral todas las miradas de quienes esperaban para bajar, por lo que la timidez se apoderó de su cuerpo en un santiamén.
-A-Ah... ¿Buenos... días? -No podía salir de su asombro cuando todos los allí presentes le saludaron con un "Buen día señorito Min" y una reverencia de 45 grados. Todo era demasiado sofisticado para su gusto y le avergonzaba en demasía. -E-Eso no es necesario, por favor... -Pudo decir apenas con la mirada baja. -Podría alguien por favor indicarme por donde debo ir... es mi primera visita y eh... eso sería todo. -Murmuró dándose un cachetazo mental por su inevitable tartamudeo.
Apenas recibió las instrucciones camino afirmando su hasta ahora dubitativo agarre en la canastilla decorada.
Con paso decidido siguió el largo pasillo hasta la enorme oficina, la cual tenía las cortinas de los ventanales cerrados por lo no pudo saber que el azabache tenía compañía hasta que estuvo prácticamente al lado de la puerta.
Temiendo interrumpir o que sus acciones se malinterpretaran y pasaran como que estaba allí espiando decidió dar la vuelta por donde vino hasta que oyó aquella aguda voz que tenía grabada en su mente.
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Trophy - YoonKook
CasualeJeon Jungkook es el nuevo vecino, un vecino perfecto, si le preguntaban a los demás residentes. Siendo un joven de tan sólo 21 años logró lo que la mayoría solo soñaría; se abrió paso en el mundo del espectáculo como modelo predilecto de su patrocin...
