Si le preguntaran a Min Yoongi cuantas veces en su vida había perdido la compostura al punto de experimentar los llamados "Nervios escénicos" -Ese momento incómodo en que a pesar de que ya te preparaste mentalmente para determinada situación, aún así la ansiedad y el nerviosismo te ganan de mano, terminando no sólo por estresarte sino que también te dejan indefenso.- él sin dudarlo diría: Son contados con los dedos de las manos.
Para empezar a enumerarles y describirlos brevemente -Sólo por dar una idea- el primer momento que viene a su memoria era el de su primera obra escolar a los ocho años, en la cual tenía que recitar un poema sobre los padres hacia la audiencia, casualmente, en el marco de la celebración del Día del padre; recuerda bien el haber tartamudeo en su vocecilla llena de inocencia y nervios, los fragmentos de memoria vienen acompañados de pensamientos "No estoy nervioso por decirlo, ensayé mucho mucho, estoy nervioso porque papá estará mirándome al fin", eso recordaba. Claro que también recordaba haber encontrado la mirada de su padre en primera fila, con su localizador bipper en la diestra, las llaves del auto en la zurda y una mirada de decepción por su tartamudeo aparentemente inaceptable.
El segundo momento que llegaba a él era uno crucial, cuando conoció a Namjoon, hijo del futuro socio de la compañía y se llevaron mal desde el primer segundo, provocando que ambos se pelearon a revolcones en el césped del jardín frente a un pequeño y atemorizado Jimin -Quién por cierto era el compañero de juegos de los fines de semana de Yoongi-. Ese día el nerviosismo vino cuando su padre lo citó a su estudio para discutir en privado su comportamiento a puerta cerrada, y sin su madre presente para abogar por él.
Una tercera circunstancia se hace presente en su debate mental, cuando su abuelo materno -El gran señor Min, tercera generación de herederos de las empresas.- solicitó a sus padres su custodia en las vacaciones de invierno de sus diez años para "Pasar tiempo con su único nieto y de paso enseñarle los valores familiares". Esas dos semanas el hombre mayor le hizo entender varias cosas además de mantenerlo en un estado constante de ansiedad y nervios por cometer un error en sus modales o comportamiento apropiado con un mayor, entre ellas, la más importante era que todos en su familia esperaban nada más que grandes cosas de él.
La cuarta vez que su ansiedad se incrementó fue al estar en el receso invernal de su primer año de la secundaria, cuando se dio cuenta que no sólo no tenía ningún amigo en toda la escuela, sino que sus únicas amistades en toda su vida siempre habían sido Jimin y Namjoon, quienes para su suerte, al igual que él no creían que sus relaciones de amistad se vieran afectadas por el hecho de que sus padres las hubieran arreglado así para beneficios futuros. De paso en el pasillo de la memoria, también recordó que su padre fue quien le dejó en claro que toda la situación se debía a que él debía ser el rey del colegio por la posición de su familia y que los demás sabían eso, en consecuencia, todos harían lo que él quisiera, pero siempre manteniendo una distancia prudente.
El quinto, en realidad lo recordaba con especial cariño, aunque fuera difícil de creer pues involucraba a Jimin y la ahora común fidelidad absoluta que éste tenía para con Yoongi; era el momento en que Park le había confesado los sentimientos por él que llevaba guardados desde hacía unos años pero nunca confesó por miedo. Ese día los nervios llegaron por una única razón: Temía que si le rechazaba perdería a uno de sus mejores y únicos amigos; por pensamiento inmediato, llegó a pensar en que podría intentar corresponderle. Por suerte para él y el menor, Namjoon, quién fue testigo circunstancial del momento, apareció para decirle que no estaba bien siquiera pensar en ilusionar al más joven sólo por mantenerlo a su lado. Otra cosa que fue una fortuna, era el hecho de que a Jimin no le importó el rechazo y procuró seguir cuidando de Min como venía haciendo hace años, además de comenzar a ver de mejor manera a Kim y sentirse en deuda con éste.
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Trophy - YoonKook
De TodoJeon Jungkook es el nuevo vecino, un vecino perfecto, si le preguntaban a los demás residentes. Siendo un joven de tan sólo 21 años logró lo que la mayoría solo soñaría; se abrió paso en el mundo del espectáculo como modelo predilecto de su patrocin...
