Tengo mucho tiempo libre en el trabajo en el turno tarde y llegando a casa sigo así que chau, actualizo seguido re sí, no lloren de la emoción(?)
No todo es lo que parece: Parte 1
Apenas abrió la puerta se asomó con cautela impropia de él, observando a ambos lados de la casa antes de adentrarse una vez confirmado que el castaño no estaba allí cerca.
Al ingresar completamente junto con su equipaje notó que no sólo el menor no estaba cerca sino que directamente no estaba en ese piso.
"¿Estará en el cuarto?" Pensó, comenzando a subir la escalera luego de procurar dejar sus maletas en el suelo sin hacer ningún tipo de sonido.
Al llegar al pasillo que conducía a las habitaciones camino casi en puntillas hasta la puerta de la propia, la cual estaba entreabierta, al asomarse efectivamente el menor estaba allí y para su suerte, de espaldas.
-Si... Media hora está bien... no~ -Se arrimó un poco más, notando que este hablaba por teléfono. -Me parece perfecto. -Hubo un silencio antes de que volviera a hablar. -No, como no estaré aquí cuando vuelva le dejaré una nota... Él hizo lo mismo después de todo, ¿No lo crees adecuado?
Tras esa última frase el castaño hizo su camino hasta el closet, dejándole al mayor ver que, sobre la cama, donde Jungkook antes estaba de pie, había una maleta abierta con ropa dentro y que este revolvía en busca de más.
-No lo sé y francamente no me interesa. -Respondió a su interlocutor, más no fue en tono de molestia y frialdad, era más bien calma. -¿Por qué? ¿Siquiera pensó en como podría interpretarlo yo? No, claro que no~ -Algo era seguro en la mente del azabache, un movimiento en falso y el saco de boxeo jamás necesitaría ser estrenado. -Bien, por favor no olvides enviar el chófer por mi, Yoongi no me dejo las llaves del auto... No, no me deja conducirlo... No, no tengo idea porqué, nunca hago preguntas, siempre me hace caras si las hago. -Apenas esa frase salió de los labios del castaño Min hizo una mueca molesto, la cual se borró al ver la expresión triste en la cara del contrario. -Sí... bueno, debo irme, terminaré mi maleta y si... No~ si necesito algo luego puedo mandar a buscarlo con- sí~ ¡Nos vemos en un rato!
Finalizada la llamada le vio guardar el celular en su bolsillo a la vez que dejaba dos camisas en la maleta para luego cerrarla e ir por una chaqueta de cuero negra.
-¡Bien Kookie! Ya tienes todo listo así que a escribir~ -Lo vio caminar hasta la pequeña mesita que estaba fuera de su campo de visión a ese momento. Tres segundos bastaron para que empujara la puerta con suavidad y comenzara a entrar al cuarto.
-Jungkook... ¿Qué significa esto? -Comenzó su discurso con frialdad, intentando que su molestia no se notara tanto.
-Oh... llegaste. Pensaba dejarte una nota y-
-¿Una nota? ¡¿Hablas en serio?! -Ya no pudiendo contenerse, gritó, cosa que nunca había hecho en presencia del menor.
-¿Disculpa? ¿A quién crees que le gritas? Y segundo, no creo que estés en la mejor posición para hablar de notitas adhesivas. -Oh, eso había dolido en el orgullo del mayor cuando mentalmente se dijo "tiene razón". -Si tengo que seguir hablando voy a decir que no tienes derecho a venir a esta hora apenas cuando sé que llegaste al país al mediodía además de entrar a la casa a escondidas como ladrón y tras de todo venir a gritar luego de malinterpretar las cosas, sin darme el derecho de explicar nada. -Bien, si alguna vez Min Yoongi se había sentido humillado, estaba seguro que no se comparaba con este momento, cuando el "niño" -como él siempre denominaba a Jungkook- le estaba cerrando la boca y borrando sus pensamientos sólo con una mirada de enojo. -Para que lo sepas... hoy me visitó tu madre.
Cinco letras nunca habían descolocado tanto al pelinegro. Incluso cuando después de su primera vez con una chica que conoció "casualmente" en un bar en su primer año como universitario ésta le buscó y dijo "Estoy embarazada y es tuyo" tuvo la calma de pensar las cosas y pedir un examen antes de hacer nada, sólo para descubrir que esa mujer le había buscado esa noche para enredarse con un heredero y sacarle dinero con un embarazo que de hecho ya existía desde antes. Pero ahora, su mente era un caos, pues ningún pensamiento cuadraba en una explicación lógica del porqué su progenitora querría ir a ver al menor sabiendo que él no estaba a su lado.
-¿Q-Qué?
-Lo que oíste. Vino a verme, de hecho se quedó a almorzar conmigo... tuvimos mucho tiempo para hablar y... ¿Hyung estás escuchando?
-Ah... sí. Sólo creo que estoy... confundido.
-Él tema es que ella me dijo algo de ti, algo que no puedo creer y... y me iré por un tiempo pero-
-¿Qué? ¿Ella hizo eso? -Preguntó genuinamente angustiado, por primera vez en mucho tiempo, sin saber que hacer a continuación.
-Si, y no podía creerlo pero me mostró pruebas y-
-¿P-Pruebas? ¡¿Y como-?!
-¡Si te callaras y me dejaras hablar te lo diría! -Ahora era el menor el que gritaba por primera vez. -Me mostró su celular, Yoongi, no puedo creer que hiciste eso.
-¿Su... celular?
-¿Eres sordo? ¡Si, su celular! ¡No puedo creer que ignoraras sus mensajes cuando te pidió que la acompañaras a las consultas con su médico!
-¡Te juro que yo no-! ¿Qué?
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Trophy - YoonKook
RandomJeon Jungkook es el nuevo vecino, un vecino perfecto, si le preguntaban a los demás residentes. Siendo un joven de tan sólo 21 años logró lo que la mayoría solo soñaría; se abrió paso en el mundo del espectáculo como modelo predilecto de su patrocin...
