Los minutos pasaban entre besos y suspiros de excitación, las manos del menor se paseaban con total libertad por sus piernas, ahora libres de su pantalón pero aún parcialmente cubiertas en la zona de la pelvis por su ropa interior, la cual parecía que no tenía intenciones de retirar en un futuro cercano. Entendía bien a lo que estaba jugando; quería provocarlo lo suficiente como para forzarlo a pedir más. ¿Estaba listo para hacerlo?
Debía averiguarlo pronto, pues en el momento en que la diestra ajena acarició su muslo sin vergüenza alguna, sin despegarse y siguiendo su camino hacia arriba, hasta reposar en su costado y le hizo soltar un gemido ligero pero audible, supo que las cosas no pintaban bien para él. -¿Qué sucede? -Le preguntó Jeon. -¿Eres sensible aquí? -Consultó con malicia mientras separaba su palma, pero mantenía los dedos índice y medio, eligiendo apartarlos también pero con una velocidad de movimiento tortuosamente lenta con el objetivo de provocarle un leve temblor. Lo cual, obviamente, funcionó. -Ah~ eso es un sí.
"Maldito mocoso"
Luego de jugar hasta cansarse con la sensibilidad que presentaba en la cintura y el abdomen, le sintió remover sus manos de dentro de su camiseta -Porque sí, le había sacado todo menos la camiseta blanca y los boxer el muy maldito, quizás sólo lo hizo para molestar- para llevar una de ellas hasta el cuello de la misma y estirarlo hacia su derecha. Lo siguiente que supo fue que ya lo tenía cerca de su clavícula mordiendo apenas su hombro ya desnudo. Luego nada. Así como llegó allí, se alejó y dedicó a mirarlo desde arriba.
El silencio llena el espacio entre ellos, no es lo que quisiera en esos momentos pero tampoco le es incómodo. Más bien sirve para generar cierto sentimiento extraño en la habitación, algo cercano a la anticipación, pero, ¿Por qué? Yoongi no está seguro. El menor mantiene su mirada, haciendo parecer que está esperando que algo suceda. Finalmente se inclina, rozando la nariz de Yoongi con la suya propia muy brevemente antes de moverse a capturar su boca con un beso lento.
Yoongi se encuentra a si mismo siendo sorprendido por esta acción, pero deja que sus labios se separen y le den control total al contrario de todos modos. La lengua de Jungkook se desliza hacia adentro, moviéndose lenta y resbaladiza contra la de Yoongi. El beso es lánguido y suave, sabe que busca ser algo sensual y ese hecho le causa ternura en cierto modo. A la vez hace que un pequeño escalofrío viaje a lo largo de su columna vertebral de pensar en lo que vendrá luego.
Toma al menor por la cintura, trayéndolo más cerca de su regazo, inclinando su cabeza para profundizar aún más el beso. Jungkook deja escapar un gemido casi inaudible que envía un agradable calor a través del cuerpo del mayor. Sabe bien porque se siente tan bien la tibieza en su estómago, es consciente de que se debe a ese breve momento de dominación que ejerció sobre su esposo; lo sabe, lo entiende y se siente mal por ello. Porque comprende que aún es incapaz de dejarle al menor tener el cien por ciento de él sin tener la necesidad de imponerse aunque sea un poco.
Se separan brevemente, el menor sonriendo como si estuviera satisfecho con lo que sucedía, pero a la vez, permitiendo que su expresión fuera teñida con un deje de malicia casi imperceptible. Su boca se encuentra con la de Jungkook una vez más, las lenguas se deslizan juntas, resbaladizas y ansiosas, permitiendo al contrario oír como su respiración se torna jadeante.
Yoongi agarra el dobladillo de la camiseta de Jungkook, se la pasa por la cabeza y la tira al suelo. Intenta recuperar el aliento, para calmar su ritmo cardíaco antes de que note lo errático que está ahora. Mientras está en ello, lo ve arrodillarse y colocarse a horcajadas sobre sus caderas. Ahora en definitiva no puede calmarse. Nunca hicieron algo como esto antes, y Yoongi comenzó a arrepentirse más rápido de lo que creyó que lo haría. Pero no sabe si decirlo en voz alta, porque al buscar de nuevo los ojos del menor, lo ve claramente. Él quiere devorarlo.
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Trophy - YoonKook
DiversosJeon Jungkook es el nuevo vecino, un vecino perfecto, si le preguntaban a los demás residentes. Siendo un joven de tan sólo 21 años logró lo que la mayoría solo soñaría; se abrió paso en el mundo del espectáculo como modelo predilecto de su patrocin...
