-Entonces... -Dijo a la vez que movía las perchas de ropa hacia la izquierda a medida que las ojeaba en busca de una que captara su atención. -Ésta persona que rompió tu corazón, que tu dices que no es Jin hyung, pero que tú y yo sabemos que yo sé que sí es él, no tiene la culpa de que te sientas deprimido y por eso te sientes mal. ¿Eso dices?
Hubo un breve silencio que fue roto por el suspiró que el mayor soltó. -Si lo dices así, suena como que estoy loco. -Jungkook amagó a acotar algo, pero lo detuvo. -Si dices algo me iré. -Obtuvo un puchero en respuesta. Se le hizo adorable, pero no se lo iba a decir. -Es que él no tiene la culpa, yo me ilusioné sin que me dieran alas. Pero cuando traté de explicárselo bien a Nam, él... -Hubo otra pausa, otro silencio y otro suspiró. -Él es terco e imparcial cuando se trata de mi, por lo que no entendía eso e insistía en hablar mal de ese hyung...
-¿Y allí fue cuando te peleaste con Namjoon hyung? -Retomó la palabra el menor, volteando a verle, con las manos llenas de suéteres y camisas, mirándolo de forma sugestiva. Claramente le estaba diciendo con ello "ve y probártelos para saber si le quedarán bien a Yoongi". No se quejó. Tomó todo y comenzó a caminar hasta los probadores siendo seguido de cerca por su acompañante.
-Si -Respondió simple. -Siempre es igual. Me rompen el corazón, Yoongi no sabe ser discreto cuando voy con en busca de consuelo y envía a Namjoon en su lugar porque es malo para hacerlo él; Nam me consuela echando toda la culpa en mi ex de turno para dejarme como un ángel en un intento de nutrir la imagen perfecta que tiene de mi y yo me enojo porque la culpa siempre es mía. -Explicó desde el otro lado de la puerta ya cerrada.
-¿Y no crees que tal vez y sólo tal vez, la culpa no es solo tuya? -Consultó sereno Jeon.
-Nop, siempre es mía y de mi mal juicio para elegir hombres. -Discutió, pasando sus brazos por cada una de las mangas correspondientes. -Bien, no sé mucho de moda, pero creo que este se le vería bien. -Comentó mientras se acomodaba frente al espejo y abría la puerta para que el menor juzgara por si mismo. -¿Qué tal?
Una mirada de arriba hacia abajo acompañada de una inspiración lenta bastaron para hacerle saber de que Jeon estaba cerrando los ojos en ese momento, tratando de hacer uso de su imaginación -Eso imaginaba- para visualizar a su mejor amigo con lo que él vestía. -Nos lo llevamos. -Y saber que quizás estaba en lo cierto, le provocaba un poco de asco al ver la cara extraña que tenía el contrario en ese momento.
-Cambia la cara o asustaras a la muchacha de la caja, tal vez y hasta te acuse de pervertido. -Comentó con algo de diversión empleado en su tono.
Su sonrisa se amplió en cuanto captó como las mejillas de Jungkook se encendían en un rojo brillante.
"Que asco, es amor"
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Al ingresar las llaves en la rendija de la cerradura, comprendió eso que decían todos: "Mientras menos ruido quieres hacer, más harás" pues era imposible que una miserable llave girando dentro del mecanismo y ejerciendo fricción con el mismo pudieran oírse tan fuerte. Era ilógico.
Una vez logró pasar del portal y cerrarlo, venía lo difícil, o sea, subir la escalera con las piernas tan cansadas como la tenía en ese momento, sin arrastrarlas y hacer el escándalo del siglo, para luego caminar todo el pasillo silencioso cual ratón en casa de felino, para llegar a su cuarto, ponerse la ropa de cama y acostarse al lado de su amado esposo sin despertarlo para que este no notara que eran pasadas la una de la madrugada y por supuesto, el olor a alcohol que traía encima. Cortesía de los tragos que tuvo que beberse para soportar escuchar los monólogos de auto desprecio de Jimin sin querer golpearlo y gritarle que se tuviera un poco más de amor propio.
¿Que quiso hacerlo? Por supuesto.
¿Lo hizo? No, y seguiría así por un tiempo. Park necesitaba tiempo para darse cuenta de ello solo, era muy necesario que fuera así.
La epifanía del cambio para lograr recuperar la autoestima y aprender a valorarse era algo que tenía que llegarte por si sola, nadie tenía que venir y facilitártelo. Así no funciona la vida, sino, era algo efímero, una ilusión momentánea de bienestar dependiente de una persona en tu vida.
Él lo sabía mejor que nadie, por eso, sólo lo escuchó, le dejó recargarse en su hombro mientras lloraba todo lo que faltaba y gritaba lo que sentía.
Pero volviendo a su problema, notó que ahora era otro. La luz de arriba no era la que estaba encendida indicándole que Yoongi le esperaba allí, sino que era la del pasillo que llevaba al estudio del susodicho.
-Mierda. -Exclamó. Sabiendo que eso significaba que su cónyuge estaba despierto. Trabajando. Esperándole. Como le dijo que hiciera cuando le envió ese mensaje luego de la primera copa, cuando creía estar seguro de que no le tomaría mucho hacer que el bajito amigo de Yoongi soltara todo lo que embotellaba dentro para luego irse a casa a acurrucarse a gusto con el amor de su vida. -Va a matarme. -Murmuró a medida que caminaba a hacerle frente a su inevitable destino. Era lo mínimo que podía hacer para compensar las casi cuatro horas de retraso que llevaba.
Una vez que ingreso al estudio del mayor, sintió su corazón tratando de abrirse camino fuera de su pecho y escapar. La imagen frente a él era mucho para digerir.
Antes de poder hacer nada, tuvo que tomar aire para contener sus impulsos antes de hacer algo que no debía.
Es cortito pero les juro que tiene una explicación(???)
NO ME MATEN, SINO NO SABRÁN QUE PASA ahre
Nos leemos mañana :)
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Trophy - YoonKook
CasualeJeon Jungkook es el nuevo vecino, un vecino perfecto, si le preguntaban a los demás residentes. Siendo un joven de tan sólo 21 años logró lo que la mayoría solo soñaría; se abrió paso en el mundo del espectáculo como modelo predilecto de su patrocin...
