Capítulo 53

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Con el pasar de los minutos, más  nervioso se sentía. Sabía que no podría seguir ocultándose en el baño, pero la simple idea de salir de allí e ir abajo con su esposo, el cuál seguramente ya tenía a los sobrinos de Taehyung con él no se le hacía nada atractiva, pues contaba con que lo quisiera asesinar por haber actuado a sus espaldas, pero todavía se consideraba muy joven para morir.

Pasados unos minutos más y resignado al saber que lo más maduro a hacer era salir y enfrentar la ira de su cónyuge aceptando el regaño y la responsabilidad, bajó con lentitud, en estado de alerta, hasta la sala, no pudiendo creer lo que veía.

Dos niños sentado en el sofá, enfocados completamente en las caricaturas que estaban en la televisión frente a ellos, mientras que, sentado a un lado de ellos se encontraba Yoongi. Con un bebé en sus brazos, su vista fija en su pequeña carita y de su boca saliendo un arrullo para dormirlo, o quizás calmarlo, no lo sabía, pero le encantaba aquello, casi tanto como imaginarse la idea de que algún día en el futuro esa imagen podría ser su realidad.

-¡Tío Jungkook! -Alzó la voz con entusiasmo la pequeña BaekHee, delatando su presencia allí. -Lo estábamos esperando, el tío Yoongi dijo que necesitaba que usted lo acompañara a la cocina para poder servir el helado que nos prometió.

-A-Ah -Comenzó diciendo. -¿Es así? -Dubitativo miró a su esposo, encontrando una mirada seria, pero que no comunicaba más allá de ello.

-Sipi -Habló ahora el mayor de los niños, JaeYeon. -Dijo que no puede servirlo con HyunDae alzado, ¿No, tío Yoongi?

Todos en la habitación voltearon a ver al nombrado, quien con una sonrisa comenzó a asentir para luego decir: -Por supuesto, si lo dejo en su sillita se despierta, y no queremos eso si vamos a comer helado, ¿Verdad? -Ambos niños comenzaron a celebrar sus dichos, siendo algo ruidosos, lo cual llevó al mayor a, con señas, pedirles silencio para que sus esfuerzos en dormir al pequeño bebé no fueran en vano. -Vamos Kook, ve y sírveles a lod niños -Por el tono empleado, el pelinegro entendió perfectamente el mensaje entre líneas.

"Ve a la cocina, hablaremos ahí"

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El tic-tac del reloj resonaba en la habitación, opacando incluso el sonido de las caricaturas en la televisión de la sala. Le molestaba, porque demarcaba claramente cuanto tiempo transcurría con ellos en silencio. Quería decir algo, ya hasta tenía ensayada su excusa para la situación en la que los había puesto, pero la mirada fiera de Yoongi sobre él le impedía siquiera suspirar por miedo a verse culpable de lo que lo acusaría.

-Entonces... -Habló al fin el contrario, pero sin apartar sus ojos o siquiera distender su firme postura, que denotaba lo tenso que estaba. -¿Cuál excusa ensayaste? Cuéntame, Taehyung te los encomendó de último minuto porque la niñera les canceló a los padres y él ya tenía un compromiso o ya te habías ofrecido pero olvidaste decírmelo, no encontraste el momento luego y decidiste dejarlo a la suerte, ¿Me acerqué?

Viéndose atrapado con las dos ideas más convincentes que había preparado, procuró que no se notara tanto en la forma en que sus ojos se abrían o sus labios se cerraban formando una línea, pues eso sería un directo game over contra alguien como su cónyuge.

Supo que de todos modos había perdido en cuanto lo escuchó suspirar, decidiéndose por, en su lugar, decir la verdad. Evitando así una inminente discusión tonta. -No... Yo le dije a Tae que los cuidaría por él para que pudiera salir a cenar con Hoseok hyung a solas. -Su voz se oía firme, tal y como deseaba, pero sus ojos aún permanecían renuentes a enfrentarse de forma directa con los negros orbes del mayor, porque era altamente consciente de que estos actuaban como heraldos de los pensamientos de este, y lo que necesitaba en ese momento era no acobardarse antes de terminar su justificación. -¡Es que...! -Oyó como le rechistaba, indicándole que si deseaba seguir hablando, lo hiciera más bajo. -La hermana de Tae y su familia se quedan con ellos mientras hacen arreglos a la casa a la que se mudaran y al local para su negocio, pero éstas últimas semanas ella y su esposo se quedan a dormir allí y le dejan los niños para poder trabajar mejor, entonces, en las tardes voy a ayudarle. Juego con ellos, son muy tiernos, pero ellos-

-Necesitaban tiempo a solas -Interrumpió el contrario completando la oración.

-Si, exacto. Entonces, yo nos ofrecí como niñeros de sus tres hermosos sobrinitos y no te dije nada porque sabía que dirías algo como "Kookie, ni loco te dejaré llenar nuestro hogar de niños". -Min hizo una mueca de desagrado ante la imitación ajena, más no comentó nada sobre ello. Al menos no hasta que retomó la palabra.

-Para resumirlo, -Comenzó tomándose su tiempo para sopesar bien las palabras del menor. -Para ti fue más importante tener consideración por la intimidad marital de tu amigo que la nuestra. -Jungkook atentó a interrumpir el monólogo de Min, recibiendo otro chistido como advertencia de que no le interrumpiera. -No sólo eso, sino que prefieres ocultarlo y refugiarte lejos cuando sucediera, para evitar el conflicto directo, poniéndome en una situación absolutamente forzosa e incómoda con nuestro vecino la cual me obligó a seguir tu brillante idea para quedar bien, además de claro, tener que entender entre líneas que prácticamente piensas que odio a los niños tanto como para que ni siquiera se te pasara por la cabeza simplemente venir y preguntarme de frente si no me molestaría hacerles el favor a los Jung.

Fue allí que Jeon se encogió en su lugar; abrió la boca dispuesto a defender sus acciones, pero nada salió.

-Eso creí, eso es todo Jungkook. Gracias por tu sinceridad.

Tal como había entrado a la cocina mientras él servía las copas para postres que al fin estrenarían, Min salió de allí con HyunDae aún dormido en brazos y en silencio.


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-Te ves fatal -Alzó la mirada de los documentos que yacían en sus manos para contemplar al intruso en su puerta. -¿Qué tanto dormiste anoche?

-Si fueron treinta minutos, tal vez exagero. -El más alto hizo una mueca de dolor acercándose hasta su escritorio con un vaso de café, el cual tenía su nombre a un lado. -Nam, eres mi maldito ángel guardián.

-No me robaré el mérito pero tampoco puedo delatar a mi fuente, si me entiendes. -A pesar del cansancio acumulado que tenía, pudo interpretar aquél tono correctamente y sacar sus propias conclusiones del significado detrás de él.

-¿Qué oculta Jimin que no quiere que yo descubra al verlo? -Dijo a la brevedad.

-Creo que algo le sucede, tal vez a nivel personal no lo sé, pero no quiere que interfiera nadie. A Irene no le contesta las videollamadas y a mi me da la espalda para hablarme, tu café me lo encomendó por mensaje, ¡Imagínate! -Una vez más, Min captó aquél "Encargate de hablar con él y presionalo para que yo pueda sacarle información luego" pero su día ya iba lo suficientemente mal como para lidiar con ello de inmediato, pasando de decírselo a su mejor amigo, obvio estaba. -En fin~ ¿Qué no te dejó dormir?

-Jungkook llenó mi casa de niños, sobrinos de un amigo suyo. Digamos que según él mi molestia por ello se transformaba en malas energías que no dejaban al bebé de un año dormir correctamente. -Frunció el entrecejo al recordar la burda discusión que mantuvieron en la madrugada, durante la cual se gritaron de todo en voz baja mientras el menor acunaba al pequeño tratando de dormirlo para luego imitarlo ellos. Todo había sido inútil, pues el pequeño extrañaba a sus parientes como para dormir cómodo en un hogar ajeno literalmente rodeado de extraños. -Juro que no sé que me cansó más, si el llanto del niño que me hacía sentir culpable por no poderlo ayudar a calmarse o Jungkook intentando desligarse de la responsabilidad echándome la culpa a mi.

-Yoongi, en serio creo que debería hablar con ese-

-¡Toc-toc~! -Interrumpió una voz extraña para ellos. Al voltear a ver al dueño de ésta, el castaño trago saliva.

Su día estaba por tornarse aún más complicado, y no estaba en su mejor momento para defenderse del ataque que le esperaba en breve.

-¿Puedo pasar? ¡Que digo! Claro que si, porque tu y yo tenemos que hablar unos asuntillos importantes. Tu también Kim Namjoon, después de todo es seguro que estás al tanto de todo lo que sucede~ ¿Me equivoco?

La sonrisa acompañada de unos hoyuelos de parte del Kim mayor les dio la pauta a ambos amigos, de que en efecto, Kibum no había venido a ofrecerles información importante como a veces solía hacer, sino a utilizar alguna para su propio beneficio.

Trophy - YoonKookDonde viven las historias. Descúbrelo ahora