A la corta edad de ocho años, ya sabía que estaba destinado a algo más que lo que los adultos esperaban él y las expectativas que ya habían colocado sobre sus hombros. Otra cosa que supo en ese punto de su vida, es que no le interesaba complacer a los demás obedeciendo quedamente y agachando la cabeza ante lo que le dijeran.
Kim Kibum no era así, él era actitud con inteligencia en un increíble balance que le dieron la habilidad de abrirse camino por la vida como quisiera y siempre en los términos que el deseaba fijar, siempre siguiendo sus propias reglas. O eso le gustaba creer, pues siempre hubo un aspecto de la misma que nunca supo dominar y ese era el que él consideraba su falla más grande.
Todo empezó un veinticinco de mayo en la mañana, cuando de mala gana asistió a la fiesta de cumpleaños de uno de los jefes de su padre, en aquellos tiempos su progenitor aún era un empleado más en busca de la promoción importante que le abriera las posibilidades a mejores puestos y un ascenso en su vida laboral. Lo habían llevado allí con la excusa de que hiciera amistad con el nieto del presidente de la compañía Min, el cual era un niño mucho más pequeño que él y eso le causaba molestias, pues no le gustaba a idea de tener que hacerse cargo de éste por conveniencia; nada de ello importó ya estando en la fiesta, pues el mocoso al que se suponía debía buscar no se mostró jamás entre la multitud quitándole la obligación que tenía. Y, aunque luego fue forzado a buscarlo por los pasillos para seguir con lo planeado, sonrió para si mismo cuando fue testigo desde su escondite en la esquina de un umbral de como ese mocoso le gritaba con rudeza a otro niño pequeño de cachetes gorditos que no quería ser amigos con nadie ese día.
Hoy día agradece que las cosas hubieran seguido ese trayecto pues esa mañana fue la primera vez que se vieron. Ese fue el día en que su camino se cruzó con el de Kim Jonghyun, otro niño un año más grande que él, pero en igualdad de condiciones. Otro hijo de un empleado que quería ascender usando el truco de formar lazos cercanos fuera del ámbito laboral.
No recuerda bien como fue que comenzaron a hablar, pero si sabe que se cruzaron en los pasillos de la mansión cuando el mayor buscaba a Min Yoongi para obedecer las órdenes de su propio padre de acercase a hablarle y ser su nuevo compañero de juegos. Otra cosa que recuerda es la mirada de tristeza en los ojos pardos del chico que casi era de su misma estatura -Los cuáles desde ese momento les encontró un parecido inexplicable con los de un cachorro- cuando le contó que él ya había visto al pequeño Yoongi gritarle a otro niño que lo dejara en paz porque no quería hacer amigos que fueran interesados, pero recuerda aún mejor la sorpresa que se llevó al escuchar al contrario confesar que en realidad estaba triste porque él si quería hacer amigos de verdad ese día y no sólo porque sus padres lo obligaban, terminando por casi llorar al decirle que ahora sabía que en ese lugar sería imposible porque todos los niños pensarían mal de él y sus intenciones.
Ese fue el primer día que Kibum hizo un amigo de verdad al cuál le prometió su eterna amistad a cambio de que dejara de llorar en su hombro -situación imprevista ya que nunca supo en que momento terminaron abrazados- porque ensuciaba su ropa.
Jonghyun era muy diferente de él a pesar de las fuertes similitudes en algunos aspectos de su vida pues la personalidad del mayor podía describirse con dos palabras: demasiado bueno. Desde el primer momento esa fue la impresión que tuvo del otro, la cual de cierto modo le resultaba curiosa, en misma medida que fascinante.
El mayor se ganó su completa atención por éste motivo, pues en sus siguientes encuentros en fiestas y demás eventos sociales, él se encargaba de buscarlo para hablar, preguntando siempre por como se encontraba y tratando de hacerlo reír con intentos absurdos que para él eran sin sentidos. No fue hasta casi dos años después cuando al fin, Jonghyun le explicó el porqué de ello.
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Trophy - YoonKook
RandomJeon Jungkook es el nuevo vecino, un vecino perfecto, si le preguntaban a los demás residentes. Siendo un joven de tan sólo 21 años logró lo que la mayoría solo soñaría; se abrió paso en el mundo del espectáculo como modelo predilecto de su patrocin...
