Tres cosas que los hombres no pueden resistir

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Dulce

Está mañana había despertado tranquila con la mente en el juego dispuesta a lograr mi objetivo. Entre a mi closet buscando la lencería adecuada, un brasier nude junto con unas bragas cacheteras, fui hasta donde estaba mi ropa tenía el vestido perfecto color marfil de cuello de barco hasta poco arriba de la rodilla nada exuberante un pequeño escote que en V que marcaba mis senos sin mostrarlos demasiado, el vestido quedaba en mi cuerpo como un guante, deje mi cabello suelte, lo combine con un cinturón y zapatillas rojas, deje mi cabello suelto, mi maquillaje fue muy tenue y ese día decidí ponerme unos lentes de lectura para el cansancio, no necesitaba anteojos pero había tres cosas que los hombres no podían resistir: la primera los tacones ningún hombre puede resistirse a ellos es como un fetiche que tienen , segundo una mujer elegante y sensual, no mostrar mucho pero tampoco poco, un punto medio (razón por la cual llevo este vestido acentúa cada una de mis curvas y mi maquillaje natura) y tercero los lentes ya que dan ese toque inaccesible junto con autoritario que los atrae como un iman, la primera parte de mi plan estaba listo. Baje a desayunar como todos los días por primera vez en años mi madre no armo ningún escándalo, desayunamos tranquilamente sin hablar ninguna de las dos, cuando termine mi desayuno tome mi bolso y me dirigí a la empresa, hoy se me haría más largo el día, tenía mi consulta más tarde y tenía mucho trabajo acumulado.

Christopher

Como todos los días hice mi rutina en el gimnasio, fui a mi casa desayune y salí rumbo al consultorio, todo iba como diariamente excepto algo, dulce no salía de mi cabeza, recordaba sus brazos en mi pecho como subían y bajaban, en el gimnasio había cerrado los ojos constantemente imaginando cómo los pasaba por mi pecho y otras partes de mi cuerpo mientras me besaba, hice más ejercicio de lo normal para sacar lo que traía en mi mente. Aún podía sentir el aliento de dulce en mi oído hablándome provocándome escalofríos a través de mi espalda logrando ponerme nervioso, fue por eso que salte, necesitaba alejarla de mi, tenía que poner límites entre nosotros, yo solo podía ser su psiquiatra nada más, no sería ético de mi parte tener algo más con ella. Necesitaba dejar de pensar en ella, necesitaba tener ¡SEXO!, la noche anterior luche con todas mis fuerzas por darme placer pensando en dulce, después de muchas duchas frías logre dormirme pero aún así en sueños me atormentada y me provocaba.
Llegue a mi consultorio, entre rápidamente saludando a margarita que estaba ya en el escritorio. Al abrir la puerta del consultorio me lleve una gran sorpresa, la silla que estaba detrás de mi escritorio se giró.
Marina.- Tan apurado como siempre - dijo sonriéndome-
Christopher.- ¿qué haces aquí? Pensé que estarías en casa
Marina.- ¡bah! Tenía ganas de verte y platicar contigo- dijo parándose de mi silla y caminando hasta mi para abrazarme- te extrañe, ¿tú me extrañaste?
Christopher.- gire mis ojos- si, si ya lo sabes
Marina.- ash, que expresivo me saliste como siempre
Christopher.- basta marina no seas tan cursi
Marina.- eres un ogro, bueno cuando quieres- dijo mirándome-
Christopher.- y tú una empalagosa- dije separándome de ella- ¿necesitas algo?- dije sentándome en la silla de mi escritorio-
Marina.- ¿que para venir a verte tengo que necesitar algo?- dijo recargándose en mi escritorio-
Christopher.- usualmente siempre vienes por algo y casualmente es mi tarjeta de crédito para irte de compras- dije riendo-
Marina.- eres odioso Christopher- dijo-
Christopher.- está bien, tu nunca vienes por mi tarjeta, vienes a verme porque me quieres
Marina.- te adoro, pero si realmente necesito tu tarjeta de crédito, tengo que comprar una vestido para una fiesta
Christopher.- deberías ahorrar dinero- dije mirándola- no gastarlo en salir de fiesta y en tonterías
Marina.- no son tonterías- dijo mirándome- créeme que mantener mi estilo no es fácil, tengo que seguir siendo la mejor- dijo sonriendo-
Christopher.- pues entonces se la mejor en otro lado y busca un trabajo- dije mirándola desafiante- si tanto te gusta salir de fiesta
Marina.- por favor, por favor, es lo último que te pido, ¿si? Es una fiesta muy importante- dijo poniendo sus ojitos de estas perdido y derritiendote ante mí los cuales provocaban que cediera a todos sus caprichos-
Saque mi cartera de la parte trasera de mi pantalón la abrí y tome mi tarjeta de crédito para después extendérsela a marina
Christopher.- no te pases con ella
Marina.-¡aaaayyyy! Te adoro- dijo saltando para abrazarme- te adoroooooo
Christopher.- ya, ya, fuera de aquí- dije riendo-
Marina.- me voy es tarde- dijo parándose-
Salió rápidamente de mi oficina contenta por lograr su cometido, el día siguió tranquilo, paciente tras paciente, estaba con el penúltimo paciente apuntó de terminar...

Dulce

Llegue un poco antes a mi consulta, tenía las piernas cruzadas esperando para pasar, movía mi pierna de arriba para abajo; mientras esperaba una mujer delgada, con el cabello rubio ceniza, con un excelente cuerpo, llego alegre hasta donde se encontraba la secretaria de Christopher
Marina.- hola margarita, ¿está ocupado?
Margarita.- si, está con un paciente
Marina.- oh bien, entonces lo esperare- dijo sonriéndole- ¿crees que demore mucho? Si no para esperarlo en su casa
Se dio la vuelta y camino al mueble donde yo estaba. ¿Quién era esa mujer?  ¿Por qué preguntaba con tanta familiaridad por el? Estaba enojada, seguro se estaba revolcando con el, trate de no pensar en ello, la mujer se sentó a mi lado dándome una sonrisa
Marina.- hola- dijo sonriéndome y colocando el porta vestido que traía en la mano aún lado en el mueble- ¿vienes a ver a Christopher?
Dulce.- aja- dije cortante-
Marina.- ¡oh dios! ¿Eres su novia?- dijo mirándome-
Antes de que contestara margarita me interrumpió
Margarita.- es paciente de tu hermano marina- dijo mirándonos-
Su hermana, ¡que tonta! Jamás pensé en eso, pero es que pensar en Christopher en brazos de otra sacaba lo peor de mi.
Dulce.- si, soy paciente- dije sonriendo-
Marina.- que lastima, eres muy guapa
Dulce.- gracias, tu también eres linda
Marina.- ay qué bella eres- dijo sonriéndome- ¿llevas mucho tiempo en consulta con Christopher?
Dulce.- no, es poco tiempo el que llevo
Marina.- es un buen psiquiatra aunque como hermano tengo mis objeciones
Dulce.- jajajaja confiare en lo que dices
Marina.- ¿cuantos años tienes?
Dulce.- 26 ¿y tú?
Marina.- 24, me gusta tu vestido, ojalá hubiera encontrado uno tan lindo como el tuyo para mí fiesta pero mi hermano me restringió y mi madre también
Dulce.- ni creas que es tan caro, lo compre de rebaja- dije sonriéndole sinceramente-
Marina.- ay deberías darme tips, me gasto todo mi dinero en ropa y zapatos carísimos
Dulce.- no te voy a mentir también compro cosas caras pero no es primordial
Marina.- ay por favor dulce, debes enseñarme yo siempre compro lo más caro
Continuamos hablando otro rato sobre gusto y demás, ella me pidió mi número para seguir en contacto
Marina.- estaré unos días aquí, después volveré a casa de mis padres ¿podríamos ir un día de compras?
Dulce.- claro que si, vamos el fin de semana si gustas
Marina.- si, si
En ese momento la puerta se abrió saliendo Christopher con el paciente que atendía
Christopher.- ¿lograste tu cometido?- dijo mirando a su hermana-
Marina.- si, claro
Christopher.- bien, devuélveme mi tarjeta ahora- dije extendiendo mi mano-
Marina.- eres malvado-dijo dándole la tarjeta, yo sonreí por lo bajo-
Christopher.- gracias, ahora déjame terminar de trabajar, ¿me esperas?
Marina.- no, mejor hoy a tu departamento allá te espero- se despidió de un beso en el cachete de Christopher- adiós dulce- me dijo a mi y salió disparada del consultorio-
Christopher nos miro extraño, yo solo hice un movimiento de despedida con mi mano
Christopher.- ¿pasamos?
Me levante y camine al consultorio, me senté en el sofá de siempre mirando fijamente la silla donde se sentaría Christopher, fue por lo que necesitaba para después sentarse frente a mi
Christopher.- ¿comenzamos?- dijo abriendo su libreta-
Dulce.- bien
Christopher.- ¿como estuvo hoy el trabajo? ¿Sentiste alguna ansiedad?- dijo mirándome-
Muy bien mi plan comienza...
Dulce.- el trabajo bien pero...ayer pasó algo que me tiene perturbada- dije mirándolo-
Christopher.- ¿que sucedió?
Dulce.- es que tuve un sueño extraño, tal vez tú puedas ayudarme a descifrarlo
Christopher.- ¿quieres contármelo?
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Aquí tienen el siguiente capítulo, ya comenzó el plan de la loquita de dulce jajaja. ¿Que irá a pasar ahora? Ya saben qué hacer entre más comentarios y 🌟🌟🌟🌟 tenga subo más rápido el siguiente. Son las mejores, las quiero millones 💋

El sabor de tu piel Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora