Dejar de respirar

4.1K 310 39
                                        

Christopher

Marina se me quedó viendo con un gesto molesto mientras que Axel contenía la risa

- ¿De cuando acá actúas tan posesivo con una paciente?- me mira cerrando sus ojos-
- Yo...-busque a mi amigo para que me diera apoyo pero le dio un paso atrás para dejarme solo- Dulce no está atravesando por un buen momento solo eso y ahora deja de estar de preguntona. ¿Contenta?- me encogí de hombros- ahora vamos a recoger aquí

Me giré para empezar a levantar la mesa, recogí todo lo que había y me dediqué a lavar la loza que habíamos ocupado, Marina me miraba de manera extraña mientras cuchicheaba cosas con Axel pero traté de ignorarlos, me enfoqué en mi tarea que era lavar los platos cuando el Dulce olor de ella llego a mis fosas nasales, aspiré profundo cuando me giré para ver donde estaba, ella estaba justo detrás de mi mirándome y nos encontrábamos completamente solos.

- ¿Y mi hermana?- pregunte mirando alrededor de la cocina-
-¿Te preocupa demasiado? - jugaba con los botones de la camisa que traía puesta- en el comedor no te veía tan preocupado-
- Por favor- retire sus manos- no deberías tocarme ahora, tal vez tuviste suficiente tocando al tal Nicolás, que él te permite que lo agarres todo lo que quieras, total ya irán por un café ¿no?- salí caminando de la cocina dejando a una dulce sorprendida-

Llegue hasta la sala donde estaba mi amigo junto a Marina diciéndose palabras cariñosas

- ¿Podemos irnos ya?- los mire seriamente- es algo tarde y parece que todo está en orden, si dulce necesita algo nos llamará- Axel se levanto del sillón-
- Tranquilo, solo nos despedimos de ella y nos vamos- me sonrió mientras iba en busca de Dulce junto con mi hermana-

Unos segundos después estuve reprochándome mentalmente por mis tonterías, mis celos me había llevado a la locura y estaba cometiendo situaciones fuera de lugar.

- Listo, podemos irnos- camino hasta la puerta- mañana vengo a verte un rato amiga- abrazo por última vez a dulce- llámame si me necesitas

Dulce asintió con su cabeza, Axel se despido de ella con un beso en la mejilla y cuando me correspondió hacer lo mismo solo toque su hombro para después mencionar "considera volver a terapia pronto" y salí del lugar sin mirar atrás, me subí de copiloto en el auto, cuando pasamos por la puerta de su casa pude ver a Dulce con una mirada confundida en sus ojos pero más confundido estaba yo por la situación, la quería, claro que lo hacía pero aún no era nuestro momento; tenía que ser capaz de manejar mis emociones ante los demás por lo menos hasta que terminara de ayudarla. Todo el trayecto a casa la pase en silencio pensando en lo difícil que sería esto para ella pero aún más para mi teniéndola tan cerca, escucharla sin poder decirle lo que siento o lo que quiero.

Dulce

Me quede parada en la puerta tratando de sacar el comportamiento de Christopher de mi cabeza, primero se mostraba posesivo, después molesto y al final frío, definitivamente me iba a volver loca, entre a mi casa con la total disposición de olvidar lo sucedido, pase lo que restaba de la tarde con mi padre en las oficinas sacando pendientes, después lo acompañé a terapia, cenamos juntos; hasta ahora parecía que todo había cambiado no sabía si la situación le había abierto los ojos o solamente era que ahora estaba completamente solo, mi madre se había ido y no tenía a nadie más, su único refugio era su hija, tal vez era eso.

Por la noche mi padre y yo cenamos en el comedor por primera vez después de mucho tiempo, platicamos de cuando era niña aunque me moría de ganas de contarle sobre el diario que había encontrado de mi madre me lo guarde solo para mí, era algo que quería que fuera solo mío y tal vez así entenderla solo un poco, en la cena hubo muchas risas cuando subimos al cuarto para acostar a mi papá al momento de despedirme él me llamo camine hasta su cama y sin esperarlo se estiro para envolverme entre sus brazos, por un minuto me quedé pasmada pero enseguida le devolví el abrazo, me senté en el borde de la cama; mi padre depositó un beso en mi frente mientras que una lágrima se derramaba por mi mejilla de emoción.

El sabor de tu piel Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora