El problema que tienes entre tus piernas

4.5K 303 14
                                        

Christopher

Axel tenía razón pero yo la veía perfecta no encontraba  una sola imperfección  en  ella pero de algo estaba seguro y yo es era que como había dicho mi amigo; al estar enamorados distorsionamos lo que vemos, nuestro cerebro selecciona las características que más  nos atraen envolviéndonos en  una nube que da esa sensación  de perfección. No me había gustado lo que escuche pero era cierto, había pedido su ayuda como terapeuta, no como amigo, me despedí de él con la mente aún más confundida sobre lo que quería hacer, tenía que alejarme de dulce me decía mi mente pero otra parte de mí me decía que no debía entonces no sabía que decisión tomar, regrese a mi consultorio para atender a mis pacientes pero mi mente seguía pensando en que decisión tomar, ¿cuál sería la correcta?. No prestaba atención alguna a lo que me decían simplemente respondía monosílabos o frases claves para que se sintieran escuchados, agradecía que en la universidad había desarrollado la habilidad de escribir lo que escuchaba sin necesidad de estar prestando toda la atención, mi mente volaba mientras escuchaba uno a uno los problemas de mis pacientes pero en mi mente solo había un "problema" dulce y su cuerpo que me llevaban a la locura. Las horas pasaron tan rápidamente que para mí fueron segundo y en un abrir de ojos en mi puerta tenía a dulce como siempre quitándome el aliento con un pantalón gris de talle alto, una camisa de rayas azul con blanco que la acompañaba con un moño negro en el cuello y para rematar llevaba esos zapatos de tacos delgado color negro que alguna ocasión  habían estado en mis sueños atormentándome, ella hablaba mientras entraba a La Oficina pero solo podía pensar en  poner si trasero contra mi escritorio para después sentir sus piernas enrolladas en mi cintura  junto con esos tacones haciendo presión llevándome al límite entre el dolor y placer  mientras muevo mis caderas tomándola por completo, observó como se sienta en el diván que hay en mi oficina, cierro la puerta con un largo suspiro ya que si hay algo que jamás he resistido es ver a una mujer con aire de inocencia pero saber el fuego que es en la cama, recargo mi cabeza en la puerta mientras doy un largo suspiro, abro los ojos para ver el sueño tratando de poner mi mente en blanco pero en vez de lograr eso me sorprendo cada vez más de la capacidad que tiene dulce para ponerme duro en solo un instante, aquí estoy ahora intentando que la erección que es notable sea completamente invisible para dulce, ruego a todo lo que conozco porque pase desapercibido pero estoy seguro que será imposible, giró un poco mi cabeza y veo a dulce recostara mirando al techo del consultor lo cual aprovechó rápidamente para sentarme detrás del diván en la silla giratoria, tomó mi libreta de apuntes tratando de ocultar mi erección, me aclaró la garganta para poder emitir palabra alguna

Christopher.- ¿por donde quieres comenzar hoy dulce?- dije mirando mis notas- ¿por como te fue en el trabajo?, ¿podemos abordar nuevamente el tema de tu madre?, ¿hablar de tus ex-parejas y las relaciones de co-dependencia que parecías tener? , ¿tu adolescencia y el despertar sexual?. ¿Por donde quieres comenzar? ¿Por donde te sientes más segura?- dije tratando de guiar a dulce para la terapia mientras ponía la libreta aún lado y  mi mente vagaba en "¿como iba a dejar una mujer tan perfecta como ella?" pero después mi mente me repetía que está creando algo ideal de ella y que tarde o temprano me daría cuenta que no es así, estaba sumido en mis pensamientos que no me di cuenta que dulce me observaba -
Dulce.- bueno podrías comenzar por otra cosa...-dijo asomando su cabeza un poco más por el diván-
Christopher.- ¿perdón? ¿Que?- dije mirabdola-
Dulce.- si, tal vez debería ayudarte con el problema que tienes entre tus piernas, ese tema me parece interesante y sería un nudo más que resolvería- dijo sonriendo coquetamente- ya sabes tengo un problema y también está entre mis piernas...
Christopher.- me moví un poco incómodo en el asiento y trate de cubrir mi erección- creo que deberíamos comenzar
Dulce.- ¿que quieres que me quite primero?- dijo sonriendo- los pantalones, nos facilitarían todo

Solo escucharla decir eso hacía que mi entrepierna creciera más, la extrañaba, necesitaba estar dentro de ella, era como una droga y yo me había convertido dependiente, la mire seriamente mientras intentaba poner mi mente en blanco

Christopher.- que tal si me hablas de tu día laboral, ¿como estuvo? ¿Hubo algo diferente?

Dulce

¡Demonios! ¿Que tan difícil es darse cuenta que me muero por montarlo? Toda la noche anterior me pase en vela ya que cada dos minutos me despertaba anhelando a Christopher, llevábamos un par de días sin tenernos cerca más bien  sin  sentirlo dentro de mí y lo necesitaba, era como mi droga, eso era lo único que me llenaba por completo, me hacía sentir perfecta, me hacía sentir completo y que todo estaba bien. Vine dispuesta a tomarlo en su oficina pero ¡no!, me daba la vuelta por completo mientras yo estaba completamente mojada, estoy segura que si en este momento tocata mis bragas serían agua, le dije que me quita los pantalones y simplemente me pregunto por mi día, seguro estaba jugando, seguro eso hacía, quería que lo provocará, bien jugaríamos con fuego...

Dulce.- me acosté en el diván nuevamente mientras suspiraba- pues...
Christopher.- ¿ocurrió algo malo?
Dulce.- suspire mientras desamarraba mi moño y abría los botones de mi camisa, subí mis piernas acariciándolas lentamente mientras parte de mi bra se mostraba-  pues...es que todo fue tan difícil- dije haciéndome la mártir-

Christopher

¡Me provocaba! Estaba provocándome, me estaba mostrando su ropa interior mientras se acariciaba lentamente, la dulce que me conquisto, que me acorralaba en cualquier lado parecía estar de vuelta y mi respiración  se volvía irregular a diferencia de cuando la conocí, ella ahora sabía que no podía contenerme y que la tomaría, pero no hoy, ¡hoy  no!, necesitaba pensar frío, tenía que tomar decisiones y si le hacía el am... no espera, enamoramiento, si la tomaba ahora podría afectar en mis decisiones, así que tenía que contenerme por lo menos el día de hoy pero...¿podría?. Dulce me miraba extraña mientras yo seguía peleando con lo que quería

Dulce.- ¿estás bien?- dijo mirándome- no puedo hablarte de mi día si no me prestas atención...
Christopher.- si- dije buscando una excusa  mientras me acomodaba mi entrepierna por debajo de la libreta de apuntes que tenía sobre mis piernas, al ver su brasier semi transparente había provocado un inminente dolor en mi parte baja- hacia unas notas mentales
Dulce.- ¿de mi sensual ropa interior?- dijo sonriendo coqueta-
Christopher.- ¿que?- dije mirando sus pechos y el encaje del la ropa interior se veía tan bien con su piel- no...yo...
Dulce.- ¿tú qué?- dijo jugando con su cabello-
Christopher.- dulce aún no me hablas de tu día- dije cambiando de tema-
Dulce.- si me hubieras estado prestando atención tal vez sabrías qué sucedió- dijo mirándome mientras subía y bajaba las piernas- ¿pensabas en cuanto deseas estar aquí- dijo acariciando en interior de sus piernas a través de sus pantalones- entre mis piernas tomándome fuertemente una y otra vez? Porque yo si...
Christopher.- no- dije acariciando mi cien evitando a dulce-  necesito que me hables de tu día
Dulce.- bien, espero ahora me escuche- dijo sonriendo y volviéndose a recostar en el diván- mi día no fue tan productivo como esperaba
Christopher.- ¿sucedió algo malo?
Dulce.- lo habías  preguntado antes pero lo responderé- dijo riendo-
Christopher.- lo siento- dije mirando donde estaba ella-
Dulce.- se giró mientras levanta sus piernas y las movía- no te preocupes, puedo repetirlo...
Christopher.- adelante...
Dulce.- pues no fue productivo porque  mí mente estaba en otro mundo
Christopher.- ¿problemas con tus padres?- dije mirándola-
Dulce.- no...
Christopher.- ¿el trabajo?
Dulce.- solo hay un problema...y no tiene que ver con el trabajo
Christopher.- ¿cuál es entonces?- digo intrigado tal vez sintió necesidad de tomar o de salir a hacer lo que hacía antes, mi corazón  se detuvo por miedo a que tal vez fuera eso-
Dulce.- el problema es- dijo sonriendo- la necesidad de tenerlo entre mis piernas y saciar el deseo que tengo por ti...
--------

Hola! Perdón por la ausencia pero me costó saber qué decisión  tomará el doctor pero todo está resuelto. Aquí está el capítulo. ¿Que hará el doctor? ¿Se resistirá a su loquita? Jajaja o ¿se le irá encima?. Hagan sus apuestas. Dejen muchos comentarios y 🌟🌟🌟🌟. Las quiero millones 😘😘😘

El sabor de tu piel Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora