Fuertes brazos me sostienen por detrás, su tibia respiración pega suavemente en mi nuca. No sé en que momento cambiamos de posición y pase yo a ser la cuchara pequeña. Poniendo mis manos sobre las suyas que descansan en mi cadera, pego mi pecho a su espalda desnuda, escuchando el pequeño suspiro que suelta. Una sonrisa de forma en mi cara, recordando todas las mañanas en las que despertábamos de esta forma.
Miro al despertador sobre la mesa de luz, los números mostrando que ya son las diez de la mañana.
—¿Estas despierto?— Preguntó en un susurro sin dejar de acariciar sus manos cuando lo escucho bostezar.
Él se queja mientras me pega más a su cuerpo, entrelazando nuestros piernas desnudas. Un beso es dejado en mi nuca antes de que vuelva a apoyar su frente sobre mi espalda. —No.
Suelto una pequeña risa, y me giro para quedar frente a él. Sus ojos cerrados y sus largas pestañas rozando sus mejillas suavemente. Mi mano se alza, y con la yema de mi dedo delineo su nariz y comenzar a bajar hasta sus labios. Muerde mi dedo con suavidad haciéndome reír.
—¿Quieres levantarte?— Su cabeza se mueve de un lado al otro dándome una respuesta negativa. Suelto un suspiro mientras alejo mi mano de su cara para ponerla sobre su cabello enredado.—¿Que quieres hacer?
Sus ojos se abren, una sonrisa crece en sus labios mientras se inclina a mi para un suave beso. —Quedarme a tu lado para siempre.
Mis mejillas se calientan y lo que él suelta una risa abrazandome, sus tibias manos tomando mi cintura y mi cara oculta en su cuello. Comienza a acariciar mi espalda desnuda con sus cortas uñas. Dejo un pequeño beso en su cuello.
—Vamos a levantarnos, comemos algo, y luego si quieres hablamos.— Sugiere sin dejar de pasar su mano por mi espalda.
Asintiendo, me alejo de su abrazo sin quererlo mucho realmente. Zayn rápidamente me vuelve a arrastrar a sus abrazos. Sus labios buscan los míos. Su lengua delinea mi labio inferior, abriendo la boca nuestras lenguas se encuentran. Las palmas de mis manos van a su pecho, mientras que las suyas tiran de mi nuca para hacer más profundo el beso.
—Te amo.— Susurra sobre mis labios. Alejándose me mira a los ojos, los suyos se cristalizan. Deja salir un suspiro. Apreta con fuerza sus ojos alejando las lágrimas.— Te amo, y lo siento.
—Vamos a levantarnos. — Le sonrió mientras vuelvo a besar sus labios para no tener que responder a lo que dijo, ya que no se que decir sobre eso.
Camino hasta el closet para buscar dos bóxer, un pantalon de algodón y agachándome tomo el jean negro de Zayn que aún se encuentra donde lo dejo ayer. Le tiro la ropa a Zayn que aún esta acostado pegando justo en su cara. Él se queja haciéndome reír.
—Lo siento, bebé.
Me pongo la ropa en mi mano, y me giro para ver a Zayn otra vez dormido o haciéndose ya que veo la tonta sonrisa que quiere soltar, el pantalón que le lance aún colgando en su cabeza. Me acerco hasta la cama, sentándome a un costado. Saco el pantalón de su cabeza.
—Zayn.— Me quejo, él abre uno de sus ojos mientras sonríe. Sus manos se entrelazan en mi nuca y me tira sobre él para un beso. Me alejo cuando trata de meter su lengua en mi boca nuevamente para profundizar el beso.— Levantate, vamos a desayunar y luego hablar.
Él se queja, pero aún así, toma el pantalón en mis manos, y sacando las frazadas que cubren su cuerpo desnudo, se levanta de la cama mientras se estira. Mis ojos viajan por todo su cuerpo.
—¿Que miras?— Subo la mirada hasta su cara, una de sus cejas se eleva mientras sonríe.
Mi boca se abre para responder, pero la cierro cuando estoy por soltar algo muy tonto, porque sé que nunca fuimos algo, y decirle «miro a mi novio» seria algo idiota de mi parte. Dejo salir un suspiro mientras niego y camino hasta la puerta sin darle una mirada.
