Sus brazos que me apretan con fuerza a su cuerpo, poniendo resistencia aún dormido cuando quiero salir de ellos, mientras murmura cosas que no logro entender. Me rindo luego de segundos de intentos fallidos de tratar de salir de la cama, para comenzar a acariciar su cabello regado por mi pecho. Deja salir un pequeño suspiro de sus labios entreabiertos pegandose más a mi. Mis ojos bajan a sus labios por unos segundos, antes de volver a sus ojos cerrados.
Se que esta mal lo que hacemos. Desde que pasamos la noche juntos luego de los premios hace algunos meses atrás, comenzamos a tener estos encuentros. Yo ya no soy su "novio" o lo fuese que alguna vez fui, ahora pase a ser algo asi como su amante, porque llego a su casa cada vez que su novia se va y me voy cuando está por llegar. Y mientras estoy en mi auto volviendo a mi casa, tratando de que nadie me vea salir del hotel en el que vive, me doy cuenta que nuevamente vuelvo a ser su secreto. No merezco eso, y aunque a su novia no la conozco, ella tampoco lo merece, pero la necesidad que siento por verle y tenerlo para mi aunque sea una noche es más fuerte, y nada más me importa.
Zayn se remueve incomodo mientras me suelta, cuando la música de mi celular suena sobre la silla al lado de la cama. Sacó mi mano de su cabello, para tomarlo. Apagó la alarma que indica que ya son las siete de la mañana mientras me siento, apoyando mis pies sobre el frío piso, dandole la espalda. Lo siento moverse, mirando sobre mi hombro, veo como se da la vuelta, dándome la espalda.
Pasando mi vista por toda la habitación tratando de visualizar mi ropa. Zayn no me dejó decir ni una palabra ayer cuando llegue a su casa -luego de que me mando un mensaje pidiéndolo- que su mano ya me estaba llevando a su cuarto.Veo mi pantalón a un lado de la puerta. Me levanto en boxer y lo tomo, recogiendo también mi camiseta a unos pasos. Vuelvo a la cama, freno de golpe cuando encuentro sus ojos mirarme, su ceño fruncido. Nunca lo escuche cuando se dio vuelta.
—Quedate.—es un pequeño susurro que logro escuchar, como todas las mañanas cuando es hora de que me vaya.
No respondo mientras vuelvo a la cama sentándome en ella. Pongo mi camiseta con rapidez al igual que el pantalón. Veo mis zapatillas bajo el escritorio de su computadora. Brazos rodean mi torso impidiéndome levantarme a buscarlas. Su barbilla se apoya en la unión de mi cuello y hombro, dejando un suave beso en mi mejilla.
—Dejame abrazarte un rato más, por favor.— pide tirando de mi hacia atras, llevándome nuevamente a la cama junto a él. Dejó salir una risa, mientras rodeo su cintura con mis brazos. Suspira acomodándose nuevamente en mi pecho.
—Tenemos que levantarnos, o por lo menos yo. — le recuerdo cuando sus ojos se cierran preparado para volver a dormir. Se queja pegandose más a mi cuerpo. Me tenso cuando alza una de sus piernas, para subirla hasta mi cadera. Él aún está desnudo.— Zayn— advierto sabiendo que trata de hacer.
En menos de un segundo lo tengo sentado en mi regazo con sus manos en mi pecho, las mias se deslizan hasta sus caderas descansando allí. Inclinándose deja un pequeño beso en la punta de mi nariz para luego alejarse lo suficiente para mirarnos a los ojos. Me sonríe, sus ojos hinchados por el sueño, su cabello revuelto.
Sus ojos pasean por todo mi rostro, pasan largos segundos donde continúa de esa manera, sin decir una palabra. Una de las manos sobre mi pecho sube hasta ahuecar mi mejilla, las suyas están sonrojadas.
—¿Que sucede?— preguntó cuando se que quiere decir algo, pero no se anima. Los ojos de Zayn dejan mis labios para mirarme. —dime.
Niega. Dejó salir un suspiro mientras trato de sacármelo de encima, porque realmente tengo que irme -no porque yo lo quiera así-. Zayn se desespera cuando mis manos en su cintura tratan de sacarlo de mi cuerpo.
