Me encuentro en la oscuridad de mi habitación, con la computadora en mi regazo viendo que es de su vida. Me sorprendo un poco al ver muchas páginas aún con 'ziam' en sus users. Entro a una, su ultimo tweet es mostrando una foto de Zayn saliendo del departamento de su novia. Mis ojos se abren al ver sus grandes ojeras, sus pómulos más marcados que de costumbre, y su rostro sin expresión, que yo puedo reconocer, y sé que no esta bien.
No está bien desde que su relación comenzó, o eso es lo que dicen sus fans. Que se lo ve más delgado, y mucho más cansando. Y yo sólo quiero preguntarle que le pasa, si necesita algo, pero sé que ahora es ella quien se encarga de cuidar de él, eso ya no me toca más a mí.
—¿Puedes creer que estamos nominados a los premios como en unas cinco categorías?
La voz de Louis me hace sacar la vista de la computadora y posarla en él, ingresando a mi habitación. Alzo una ceja al verlo.—¿En serio?
—Sip. — afirma. Saca su campera y la deja sobre mi escritorio— Los premios son en unas semanas, ¿vamos a ir?
Alzo los hombros, mientras asiento.—Claro, porqué no.— Me sonríe. Cambio de tema cuando caigo en la cuenta de que nunca fui a abrir para que entre.—¿Cuando vas a dejar de entrar a mi casa sin tocar el timbre?
—Cuando me quites las copias de las llaves.
Lo miro confundido. —¿Que copias?
—Ah, cierto.—Se queja, golpeando su frente con la palma de su mano.—olvide decirte que hice copias de tus llaves.
Ruedo los ojos.—Gracias por avisarme.
Louis me ignora comenzando a sacar sus zapatillas. Él rodea la cama hasta acostarse del otro lado, no me da tiempo a cerrar la computadora y sus ojos pasean por toda la pantalla, hasta volver a los mios. Una sonrisa en su cara.
—¿En serio, Liam?—Se queja divertido. Mis mejillas arden mientras dejo salir un suspiro.—¿Por qué estas viendo noticias ziam?
Cierro la pagina, apagando la computadora, dejándola sobre la mesa de luz. Me tiro en mi cama boca abajo ignorando su pregunta y a él. Sus manos pasan por mi espalda desnuda comenzando a pellizcar con suavidad la piel de allí.
—¡Louis!—Me quejo cuando retuerce con fuerza la piel de mi espalda que tiene entre sus dedos.
Él deja salir una risita antes de sacar su mano de allí, para comenzar a pasarla por mi cabello, desenredando los pequeños nudos.
—Aún lo extrañas, ¿no es así?— Susurra suavemente inclinándose para llegar a mi oído.— Puedes engañar a los chicos, pero a mi no.
Me giro de modo que podemos vernos a los ojos. Una pequeña sonrisa en sus labios, su tacto se pierde cuando se acomoda mejor en la cama, alejándose un poco.
—Lo haz pensado todo este maldito tiempo. ¿No? —Apreto los ojos mientras niego, no queriendo escucharlo más. Él deja salir un suspiro y continúa.—. Te duele saber que ya no eres tu a quien acude cuando esta triste...
—No— sollozo, cortando rápidamente su discurso de casi todos lo días — Ya lo olvide.
Él deja salir una pequeña risa sin creer en nada, como siempre.—¿En serio?
—Sí.—asiento rápidamente. — Ya se me olvido como es su cara, ya se me olvido que provocaba su sonrisa, se me olvidaron los besos sorpresa, los apretones de manos, jugar a piedra papel o tijera para ver quien hacia el desayuno —sonrió suavemente mientras las imágenes de cada cosa pasan por mi mente.— Se me olvido la forma de sus labios, el sabor, el color. Se me olvido lo cálido que era en invierno, se me olvidaron sus besos en los escenarios cuando las luces se apagaban, y nuestras charlas por las madrugas mientras él se recostaba en mi pecho.
