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—¿Entonces tu le dijste que lo amabas luego de que te partió el culo?—Pregunta Louis divertido. Golpeo su hombro sin fuerza. Causando su risa.

—Mejor le digo a Harry.—Aviso parándome de la silla. La pequeña mano de Louis me toma del brazo y me vuelve a sentar.

—Ese idiota no sabe sobre amor.—Se queja soltandome. Acerca su silla más a mi, arrastrándola, haciendo que las patas de metal suenen contra el piso.

—A ver, tú, chico que nunca tuvo novia. ¿Que hago entonces?—Me burlo, cruzando mis brazos sobre mi pecho.

Él ceño de Louis se frunce.

—No he tenido, ¡por que no me gustan!—Se defiende rápidamente.—¿Que hay de malo en que hayas dicho eso?—Retoma el tema principal.

Doy un suspiro, mientras me apoyo en una de mis manos, mirando a sus ojos azules.

—Mucho.—Murmuro obvio. Louis se encoje de hombros. —Terminamos de estar juntos, por primera vez.—Aclaro.—Y le he dicho que lo amo. Pero Liam sólo me sonrió, me dio la espalda y se durmió.—Termino y mi voz suena algo rota. Louis lo nota, una de sus manos da un pequeño apretón a mi muslo.—No voy a obligarlo a que me ame.—Continuó.—porqué se que hace un mes recién estamos juntos, por así decirlos. Porque no somos nada.—Aclaro, un nudo se forma en mi garganta.

—Él te quiere, estoy seguro. —Me sonríe. Asiento. —Y  también estoy seguro que lo de ustedes va a ser más que unos simples amigos que se gustan.

—No lo sé. —Susurro. Mi cabeza se llena de pensamientos. Desde aquel Liam desde hace un mes atrás, al cual le gustaban las chicas. Hasta el Liam de un dos meses atrás, de la mano de Sophia. Las imágenes de la sonrisa de Liam cuando estaba con ella, y de como sus ojos brillaban cuando la mirada, llegan de golpe. —Quiza está confundido. Quizá quería experimentar cosas nuevas.

—Pues, Liam es un idiota.—Suelta. Me rió.

—¿Por qué?

—Porqué yo en su lugar no dejaría ir a alguien como tu—Me sonrie. Mis mejillas se colorean, y una tonta risa se escucha; la mía. Louis me sonríe. —Y no lo digo por ser tu mejor amigo—Aclara— simplemente cualquiera quisiera encontrar a alguien que lo quisiera tanto como tu lo quieres a él.

Liam junto a Niall entran a la cocina hablando. Con Louis nos callamos de golpe. Y ambos nos miran confundidos. Liam me mira, mientras que una de sus cejas se eleva. Trago saliva con nervios, sin poder creer que llevo más de cuatro años conociéndolo y aún me pongo nervioso cuando sus ojos me miran de esa manera.

—Zayn.—Me llama sin dejar de mirarme. Niall también me mira.

—¿Si?—Murmuro. Louis ríe por lo bajo al notar mi nerviosismo. Vuelvo mi vista a él. Lo miro mal, y el deja de reír, pero me sonríe.

Escucho a Liam aclarar su garganta, y sus pasos caminando de nuevo a la sala de estar. Mis ojos vuelven a él, y lo único que veo es su espalda alejarse. Se queda quieto de espaldas en la puerta que separa la cocina de la sala, se gira a verme.

—Me gustas, y mucho. No dudes de eso.
   

                                   •••

                          

La cabeza de Liam se apoya sobre mis muslos. Automáticamente mis manos se dirigen a ella y mis dedos comienzan a desenredar su suave pelo. Él suspira y continua viendo la película.

Mis ojos pasean por todos lados. Al pequeño sillón donde Louis está, con un tazón de papas fritas. Hasta donde Harry duerme, sobre el piso, con mantas, y Niall a su lado, con sus ojos puestos en la película. Bufo, aburrido.

La cabeza se Liam se alza, hasta que choca con mi mano, indicando que continúe jugando con su cabello.

—Liam, estoy aburrido.—Me quejo en voz baja. La cabeza de Liam se gira, y sus ojos me miran desde abajo.

—Yo también —Habla de la misma forma.

Liam se levanta del sofá, mientras se estira. Acomoda bien su ropa, y vuelve a mirarme. Estoy confundido.

—¿Vienes?—Susurra estirando una de sus manos enfrente a mí. Mirando en dirección de la puerta.

—¿Que?—Le preguntó confundido. Afuera debemos estar a cinco grados.

—Si vienes conmigo.—Me sonríe, acercando más su mano a mí.

—¿A donde?—Vuelvo a preguntar. Él no deja de sonreirme. Siento los ojos de Louis en mi perfil.

—A caminar de la mano. Sonreír y abrazarnos por ahí.

Mis mejillas hierven al escuchar lo que dice, y el entusiasmo que hay en su voz. Mi mano se estira a la suya, pero entonces lo recuerdo.

Me hago una bolita, subiendo los pies al sillón. Alejándome de él. Liam me mira confundido. Trago saliva e intento que mi voz suene firme.

—No podemos. —Logro murmurar. Y la cara de dolor de Liam me rompe.

Él asiente en mi dirección, se da la vuelta, toma su campera del sofá. Y se va cerrando con fuerza la puerta detrás de él, despertando a Harry.   

I won't mind. ›ziamHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora