-Hoy es una fecha especial, triste, pero especial-, le dije mirando hacia la ventana.
Mi cabeza estaba apoyada en su pecho y subía y bajaba al compás de su respiración.
-Lo supuse-, dijo en vos baja y acaricio mi cabello con su mano,
-no es común que rehuses una fiesta-, y ambos reímos.
Suspiré profundo.
-Es por Alan verdad?-, me preguntó titubeante en un susurro.
Voltee mi rostro y me encontré con el azul profundo de sus ojos.
-Quién te lo dijo?, fue Emma verdad?-, le pregunte sería.
-No te enojes Sam, por favor, solo me dijo que había un ex novio que te había hecho daño y que su nombre es Alan, lo juro-, había sinceridad en sus ojos y asentí.
Regresé mi cabeza a su lugar y el continuo acariciando mi cabello.
-No tienes que decirlo Sam, respeto tu privacidad-, lo ultimo lo dijo más para sí mismo.
-No, no es eso Nick, es... es que... es difícil sabes?-, nunca había hablado con nadie el día del aniversario del evento, siempre lo pasaba sola y encerrada en mi habitación, que estuviera aquí Nick era algo muy nuevo para mí.
-Tranquila, cuando quieras hablarlo aquí estaré, bien?-, el me dio un beso en la frente y volví a suspirar.
No fui capaz de hablar con Nick ese día, tenía mucho temor que al saberlo cambiara su forma de verme, su forma de ser conmigo. Temía que la porqueria que Alan sembró en mi aquella vez continuara afectando mis relaciones con los hombres y había decidido que definitivamente Nick sería mi amigo, no un amigo como los del trabajo y las rumbas, no, un amigo de verdad.
Pero los amigos no se dicen la verdad?.
Cállate conciencia.
Desperté sintiéndome triste, ese día especialmente me iba a sentir mal por lo de Alan, no quería pararme de la cama y Nick notó mi estado de ánimo. El pidió comida a domicilio y estuvimos viendo televisión todo el día.
Recibió una llamada de Lin, por alguna razón el se veía obligado a mentirle cuando estaba conmigo y yo ya lo había notado antes, aunque no me importaba en absoluto, ella lo tenía cuando quisiera, en cambio yo ahora lo necesitaba, no quería estar sola.
Nick recibió una llamada cuando apenas entraba la noche, había una urgencia en uno de los hospitales donde trabajaba y lo necesitaban ahí cuanto antes. Fue extraño verlo tan serio, yo nunca pensaba en Nick como un cirujano, alguien que se dedicaba a salvar vidas, siempre lo había visto como mi vecino amargado que ahora ya no lo era tanto, y ahora lo veía como mi amigo.
-Vas a estar bien Sam?-, me dijo antes de irse.
-Claro guapo, no eres tan indispensable, ve a salvar una vida doc!-, le guiñe un ojo y el salió rápido.
Me quedé sola con Queso, estaba melancólica pero no quería llamar a Emma porque se pondría a hablar del asunto y no me apetecía hablar por enésima vez de Alan, así que jugué un poco con mi mascota, tome una copa de vino rosa y me acosté a dormir temprano.
La siguiente semana volvió todo a la normalidad, nada de rumba a diario y en la revista debíamos ponernos al día con todo el trabajo represado por la semana de la moda.
Me encontré un par de veces con Nick en el gimnasio en las mañanas antes de ir a trabajar, pero no nos daba mucho tiempo de hablar. Lo que si era seguro es que solíamos escribirnos a diario por WhatsApp y casi todas las noches entre semana nos quedábamos hablando hasta tarde en uno de los dos departamentos, pero los fines de semana aún seguían siendo de fiesta.
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CUANDO TE CONOCÍ @MiaRuzo
RomanceSamantha, una editora de revista de modas se muda a su apartamento de ensueño, todo parecía perfecto en ese lugar, incluyendo a su sexy vecino Nicholas. El problema es que nada es perfecto y resultó que su muy atractivo vecino en realidad no era lo...
