(Narra Jade).
Después de la orden que le di a Jason el pobre no pido caminar por 2 días, resulta que la pistola que él usa causa daño como si fuera una persona normal y la regeneración tarda mucho.
—¿Te duele cuando lo toco?— pregunté mientras tocaba la herida de Jason... y cuando digo que la "tocaba" me refiero a que le di un puñetazo.
—¡¡SI MALDITA HIJA DEL DEMONIO!!—gritó con sus ojos rojos y colmillos de fuera.
—Entonces necesitaras mas de esas pastillas—dije levantándome de la sillas que había puesto a un costado de su cama para buscar en su armario las pastillas
—Te recuerdo que estoy así gracias a que te metiste a mi armario— gruño desde su cama.
—Pero esta vez no tocaré tu joyería o armas o consoladores—dije con una risita burlandome de los berrinches de Jason.
—¿Hablas del consolador morado que encontré mientras doblaba tu ropa?
"Mierda". Pensé ante lo que había dicho Jason. (Quiero aclarar que eso no es mio, es de una amiga )
—¡¡CALLATE IDIOTA!!— grite avergonzada mientras tomaba un cuchillo de entre sus armas y se lo encajaba en la pierna buena
—¡¡AAAH!!— gritó del dolor.— ¡¡¡BUSCA LAS MALDITAS PASTILLAS A NO SER QUE QUIERAS CALMAR AL "CLASE E" QUE YACE DENTRO DE MÍ!!— gritó mientras sus uñas se vuelven garras y sus ojos color miel se tornaban rojos.
"Que dramático es éste hombre, solo le encaje un cuchillo. Se supone que es un vampiro, él debe soportar el dolor ¿no?"
—Oye tranquilo viejo...—suspire mientras buscaba entre los cajones.—¿Dónde las dejaste?.
—¡¡EN EL FRASCO AL LADO DE MI DESODORANTE Y GEL!!— gritó mientras encajaba sus uñas en las sabanas de la cama.
''Debe ser un dolor muy insoportable por el que está pasando.''
—Jason...— lo llame dirigiendo mi mirada a sus ojos color carmesí.—¿Quieres la mía?—pregunté acercándome a él.
—¿¡De qué mierda estás hablando!?—preguntó con un quejido mientras mordía su labio inferior y una gota roja recorrió su mentón.
—Yo no entiendo bien como funciona todo esto de la sangre, pero, supongo que la sangre humana debe saber mejor que la de un vampiro como Will ¿no?.
—¡No te aconsejo eso!—dijo con un gruñido mientras se alejaba de mí, lo cual fue inútil pues sus piernas estaban lastimadas.—Ya te lo dije antes...—soltó un quejido encajando sus uñas en la pared- N-no quiero lastimarte- dijo con voz cortante intentando controlar su respiración.—Yo... yo soy el único que puede protegerte.
—Eso ya lo se—dije con una sonrisa cálida mientras acariciaba su mejilla haciendo que cruzamos miradas.- Pero yo sé cuidarme sola Jason y no me gusta abusar de las personas.
—Lo dice quien me hizo caminar hasta Australia, ¡¡AAGH!!—soltó un gruñido y aproveché el momento en el que abrió la boca para poner mi mano entre sus dientes.
—Listo- sonreí intentando ocultar el dolor en mi mano.—Tómala, no pasa nada, no me voy a enojar ni nada parecido, solo no pongas esos ojos tan siniestros y tristes— dije acariciando su cabello castaño y entregándolo entre mis dedos.
Un silencio se apoderó de la habitación y solo se escuchaba como los labios de Jason chupando mi sangre. Dolia mucho como encajaba más sus dientes para abrir la herida y beber más, era un dolor combinado con un ardor que recorría todo mi brazo, pero me dolía más ver a Jason sufrir por algo tan simple como la sangre.
ESTÁS LEYENDO
Reencarnada
VampirosSi mueres ¿en qué reencarnarías? Jade Persson es una joven que ha sufrido la pérdida del amor de su vida, siendo su único deseo, morir para acabar con su dolor. Su padre, preocupado, decide tomar cartas en el asunto, llevandola a la puerta de...
