(Narra Jade)
—Bueno, supongo que esta será la última noche— hablé viendo a todos alrededor mío. Nos encontrábamos en el camión, el cual gracias a las habilidades de Sky y Mila era prácticamente inexistente—. Mañana al anochecer estaré en el castillo de Near...
—¿Estás segura de querer esto? —preguntó mi padre tomándome de la mano—. Sé que podrás cumplir la misión, pero la opción de sacrificarte me parece innecesario.
—Es solo una opción— habló Wesh—. El plan es que Jade se infiltre y mate a Near, todo este tiempo solo la he preparado para que no le tenga miedo a la muerte, un Cazador debe saber que en cada misión está propenso a morir, Jade estará bien, ella sobrevivirá.
—Pensé que estaba escrito que moriría— dije con humor ácido—. No sé nada de Near, pero si mi vida acaba con el ciclo entonces no dudaré en darla, yo reencarnaré, en mi próxima vida no habrá guerra y llevaré una vida normal.
—Si Jade, es claro que así será— habló mi padre con sarcasmo—. Pero me sentiría más seguro si solamente el plan fuera matar a ese niño Gravez— su voz falló un segundo, si bien, mi padre sabía que yo tenía la posibilidad de morir, después de todo había tenido un entrenamiento básico que había perfeccionado con lo que sabía de mi vida pasada, pero nunca llegaría a ser un Cazador como mi padre o Wesh, todos los que me rodeaban se encontraban en un nivel diferente. Y por mi lado, era una novata—. Soy tu padre, estaré de acuerdo con cualquier decisión que tomes, pero ya perdí a tu madre, perderte a ti será doloroso, por más preparada que estés, y por más asegurada que estés en tu próxima vida, dejarás a tu viejo solo de nuevo.
Todo se tornó en silencio, supuse que era incómodo para los demás estar escuchando una conversación íntima de un padre y su hija.
—¿Qué dices Sky? —preguntó Mila a su pareja mientras esta se recostaba en el hombro de la otra—. ¿Dices que tienes sueño?, es verdad, deberíamos dormir, hace años que no lo hacemos.
—Yo no dig... auch— exclamó la pelirroja al sentir un codazo de su azabache—. Cierto cariño, deberíamos dormir, ¿qué dices Wesh? —preguntó la pelirroja al peliplata. No estaban siento tan disimulados.
—Bueno, si todos van a dormir será mejor que papá y yo salgamos— propuse para que el trío de tontos dejará de dar vueltas al asunto—. Vamos viejo, será mejor continuar afuera— dije entre una pequeña risa, mi padre siempre se auto llamaba así, por eso llamarlo de esa manera me hizo reír un poco. Me propuse a salir del camión, no sin antes tomar una pistola cargada, mi padre solo tomó una cobija y salimos a la intemperie.
La noche era fría, así que agradecí que mi padre e cubriera con la cobija. A diferencia de las otras noches, esa era fría, las estrellas no se notaban, la luna no brillaba y las luciérnagas eran las que nos proporcionaban luz.
—Estás equivocada si piensas que no me importas— comenzó a hablar mi padre. Era verdad, desde que me dejó en casa de Jason, supuse que el cariño que él me tenía era falso e hipócrita—. Eres mi hija, claro que me preocupas, pero desde que tengo memoria siempre quise que crearas tus propios límites, temiendo que llegaras a casa embarazada o con un tatuaje de alguna secta, pero nunca pensé que sería tan grave— se cruzó de brazos mientras se recostaba en el camión, parecía que estaba contra el aire, pero a causa de la invisibilidad no se apreciaba el camión—. Pero no pensé que sería yo quien te entregaría a un loco con ganas de matarte y jugar con tu vida para beneficio propio.
—Papá, sé que no es fácil, pero Wesh me ha estado preparando para todo, puedo asegurarte que estaré bien— sonreí para darle más valor a mis palabras vacías. Si,estaba preparada, pero no sabía con certeza el futuro, no sabía qué era lo que me preparaba, sí, sabía que había gran probabilidad de morir, pero también había gran probabilidad de que viviera manchada con la sangre de Near en signo de victoria. Pero era humana, no iba a hablar por el futuro.
ESTÁS LEYENDO
Reencarnada
VampiriSi mueres ¿en qué reencarnarías? Jade Persson es una joven que ha sufrido la pérdida del amor de su vida, siendo su único deseo, morir para acabar con su dolor. Su padre, preocupado, decide tomar cartas en el asunto, llevandola a la puerta de...
