Mi hombro, cuello y piernas dolían, me había esforzado mucho, mi cuerpo sangraba y el camino era largo, no podía sentarme en el suelo por el estúpido y hermoso vestido, no quería arruinar una pertenencia tan valiosa para Leonard.
—Dios...—suspiré descansando un poco de los tacones, me los quité y comencé a caminar sin ellos, sin duda era mejor que espinas se encajaran en mis pies que soportar una ampolla en mis talones.
Justo cuando comencé a caminar sin mis tacones, una peliplateado apareció a mi lado de la nada, haciéndome dar un grito junto con un brinco de terror.
—¡Wesh! —exclamé tomando distancia con miedo, escuché su risa y pude volver a respirar—. ¡Idiota, me asustaste! —exclamé dispuesta a darle un taconazo, pero su hermosa risa me hizo perder el conocimiento por un momento.
—Lo lamento Jade— me sonrió extendiéndome la mano, brindándome ayuda, sentí que sangre bajaba de mi nariz al ver tan celestial sonrisa. Si, Wesh me trae loca desde hace unos meses, no es algo sorprendente, sé que es mejor no ilusionarme, es más, no espero algo 'especial' con él, he aprendido mi lección al enamorarme de vampiros, pero no iba a negar que era el tipo de novio que toda chica con senos grandes quería, era como el Subaro con algo de Gilthunder y una pisca de Tomoe que toda chica desea, un bad boy que no era un bad boy pero parecía, el chico bueno que parecía malo, sin dejar de ser un maldito y suculento conejo, ¿por qué un conejo?, pues si así está el conejo, imagina cómo estará la zanahori...
—No te preocupes— sonreí despreocupada—, me alegra haberte encontrado, me ayudaste mucho el otro día— dije volviendo a mi caminar, Wesh estuvo a mi espalda y al segundo después de encontraba flotando a mi lado, su espalda no tocaba el suelo, sus brazos se encontraban flexionados y sus manos estaban majo su cabeza, él miraba el cielo oscuro.
—Nah, no es nada, de hecho, hasta lo tomé personal, Amelia solo me usaba como guarda espaldas, se podía decir que se aprovechaba de mis sentimientos para poder ocultar su trato con Wesh, por eso mismo cuando lo descubrí las cosas no acabaron bien— se explicó siguiéndome el paso.
—¿Amelia demostraba afecto hacia ti? —pregunté algo preocupada, sabía mejor que nadie lo que era sufrir por amor. Si, hermosa frase cliché.
—No— contestó con rapidez—, recuerdo que una vez me sonrió, pero fue porque me presumía su compromiso con Justin, estaba tan feliz que su risa me mataba, es tan hermosa cuando sonríe— explicó con una voz muy calmada, serena, dulce y a la vez masculina.
—Eres genial Wesh, ya verás que encontrarás a alguien especial, ya sabes, no es como que el tiempo sea un inconveniente para ti, para los humanos es algo que nos presiona a menudo, solo tenemos una vida, una muy corta, a penas da tiempo para vivir antes de mantener a una familia nueva— reí al darme cuenta de que no tendría una familia propia, y que era muy probable que por esa razón sería más complicado tener un hijo propio.
Dolía, dolía mucho.
—¿Y si el tiempo no fuera un problema? —preguntó al aire, su despreocupación me hizo darme cuenta de que no había formulado la pregunta.
—Entonces sería un vampiro— respondí sin darle importancia a la respuesta—, olvídalo, no hay razones para morderme, no soy tan especial, por el momento, es mejor que nos demos prisa, no quiero que Will que regañe de nuevo— reí comenzando a correr de nuevo, obviamente, gritando y riendo, era una niña después de todo.
A los niños les gusta correr.
Fui tan rápido que dejé a Wesh flotando solo, pero pude sentir sus ojos clavados en mí, eso me hacía feliz.
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Reencarnada
VampireSi mueres ¿en qué reencarnarías? Jade Persson es una joven que ha sufrido la pérdida del amor de su vida, siendo su único deseo, morir para acabar con su dolor. Su padre, preocupado, decide tomar cartas en el asunto, llevandola a la puerta de...
