A la mañana siguiente al despertar ciento unos brazos a mí alrededor que me sostienen fuertemente y sin pensarlo una sonrisa estúpida se dibuja en mi rostro.
Me muevo despacio tratando de no despertarlo y quedando frente a frente a él. Lo miro y es como ver a un niño dormir, un niño sin preocupaciones. A mi mente de repente me vienen los recuerdos de él y Giha.
- no voy a permitir que nadie te vuelva hacer daño – digo despacio y paso mi mano por su rostro, retirando los pequeños cabellos rubios que se le han pegado en la frente.
De repente él toma mi mano y los pone en su boca dándole un beso. Doy un pequeño grito asustada por su movimiento.
- yo tampoco permitiré que nadie te haga daño.
- estabas despierto – digo y el abre sus ojos.
- si – dice con una sonrisa encantadora – mi alarma interior hace que despierte a las cinco.
- ¿y si tienes una amanecida? – pregunto
- no importa cuántas horas duerma. Mi cuerpo siempre me despertara a las cinco – dice restándole importancia.
Él se levanta primero y se va al baño, mientras que yo me paro y recojo mi ropa para luego ir a mi cuarto. Me pongo un vestido suelto de falda color celeste que me llega una mano más arriba de la rodilla con unas sandalias de tiritas color blanco. Mientras me voy recogiendo el cabello en una cola Harry se recuesta en el marco de mi puerta de mi cuarto.
- me gustaba más el de Chicago – dice mirando todo a su alrededor.
- a mí me gusta más este – digo mirándolo por el espejo que tengo frente a mí.
- a mí me gusta más la dueña a decir la verdad
Yo no puedo evitar sonreír y noto un pequeño rubor en mis mejillas.
- ¿quieres desayunar? – digo dándome la vuelta
- no preguntes eso o no respondo – dice acercándose a mí y dándome un beso en los labios
Nos vamos a la cocina y hago unas tortillas de arroz para los dos, mientras que Harry saca todo lo que puede del refrigerador.
- ¿piensas comer todo eso? – digo señalando todo lo de la mesa.
- somos dos – dice señalándonos – o quien sabe tal vez muy pronto tres
- no te hagas muchas ilusiones – digo sirviéndome un poco de jugo de durazno.
El empieza a reír y luego come una tostada. Al terminar de desayunar salimos de mi departamento hacia una tienda de teléfonos, ya que como me lo imagine la pantalla de su celular se había roto con el impactó del suelo. Necesitaba otro celular así que me pidió que lo acompañara y nos fuimos juntos. La ventaja de trabajar en la empresa de su padre es que los sábados solo se trabaja hasta medio día y los domingos libres.
Llegamos a la tienda y Harry se acerca a una de las vendedoras y le pide un modelo de celular el cual no presto mucha atención ya que me quedo mirando toda la tienda. Los celulares son hermosos, pero demasiado caros para poder comprarme uno.
Paso mi mano por una de las mesas y me detengo en uno que es realmente fui delgado de color gris metálico.
- es hermoso ¿verdad? – dice Harry detrás de mi
- si.....es lindo – digo sin mucho ánimo
- ¿no te gusta? – me dice
- si claro que me gusta – digo volteándome y mirándolo – lo que no me gusta es el precio
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Agencia De Esposos
Teen FictionTenemos momentos felices y tristes en nuestras vidas. Tenemos momentos de aventuras como momentos aburridos en nuestros días. Tenemos momentos rutinarios al igual que momentos únicos el cual tratamos de disfrutarlo a lo máximo. Tenemos momentos el c...
