Capítulo 32

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Cada hora que pasa hace que se acorte el momento de que toda la actuación verdadera empiece.

Hoy pienso entregar mi renuncia y poder tener un viaje tranquilo sin tener que estar pensando sobre mi retiro. 

Me dirijo a la hora del almuerzo hacía la oficina de la señorita Flinch dispuesta a renunciar y no pienso aceptar ninguna oferta que me haga.  
Respiro profundo y toco la puerta y espero a que la señorita Flinch hable dejando me entrar.  Una vez que escucho su voz ingreso muy segura de lo que estoy haciendo.

- ya me estaba retirando así que por favor se breve con lo que tengas que decirme - dice ella muy tranquila como siempre se a caracterizado. Recoge algunas de sus cosas y los mete en su bolsa. 

- seré breve - digo - solo vengo a dejar mi renuncia

Le extiendo el sobre que tengo en mis manos que contiene los papeles respectivos de mi retiro de la empresa.
Ella me mira y en sus ojos marrones no puedo ver nada, ni siquiera en su rostro, ella no muestra ninguna emoción ante mi renuncia. No se como sentirme en estos momentos.

- ¿cual es el motivo? ¿mejor oferta? - dice ella sin recibir el sobre. 

- no, solo que encontré un trabajo diferente a este, fuera de los eventos - digo. 

- esta bien, si quieres irte las puertas están abiertas no te detendré. Puedes retirarte - dice - y ya no regreses mañana.

- ¿qué no regrese? Pensaba quedarme hasta el domingo, terminar la semana - digo

- tu renuncia fue aceptada hoy así que desde este momento ya no trabajas para mi y te pido por favor que te retires en este momento ya que estas solo son áreas para los trabajadores - dice ella colocándose su cartera en su hombro y caminando a la puerta.

- deja tus papeles con Estela y tus hojas de trabajo con tu compañero - dice y sale del lugar dejando me sola. 

Me quedo parada en mi lugar mirando toda la oficina de mi jefa. Es grande, con colores vivos, una linda decoración pero siempre con ese olor de la mezclada de los ambientadores de flores y limón y con el olor a tela y  pegamento y el perfume de  albaricoque con jazmín  que usa ella. Es una fiesta de olores que tiene esta oficina, un aroma agradable que le brinda a ella paz y armonía para trabajar, pero a mi me provoca dolor de cabeza, nunca me gusto esta oficina.
Salgo de ese lugar y cierro la puerta detrás de mi. El piso esta desolado ya que todos se encuentran en su descanso y disfrutándolo antes de regresar otra vez a sus puestos de trabajo.

Me dirijo a Ester y como siempre ella sigue en su oficina; le entrego el sobre y al ver de lo que se trata se para y me abrasa despidiéndose de mi.
No conozco muy bien a Ester pero las pocas veces que se unió a mi grupo de amigas la pasamos muy bien. Será una de tantas que echare de menos.

Recogo mis cosas de mi oficina, dejo mi agenda donde tenia apuntados muchas cosas que he aprendido mientras estaba aquí con el transcurso del tiempo y lo dejo entre las cosas de Julio, se que a el le servirá más que a mi. Entro en el ascensor y miro por el pasillo por ultima vez antes de que las puertas se cierren.  Extrañare este lugar, pasé muchas cosas aquí, conocí a esas chicas locas con las que pasaría momento inolvidables. Salgo del edificio y cuando piso la calle siento una presión dentro de mi por dejar este lugar, pero me recuerdo a mi misma que todo lo que estoy haciendo es por mi propio bien.

Al llegar a mi departamento Pilar se encuentra guardando sus cosas para el viaje y creó que también es buena idea alistar la mía. No pienso llevar mucho ya que mi idea es estar solo una semana.

A las 6:13 de la noche me encuentro en mi sofá comiendo una pizza con Pilar y mirando una película tres metros sobre el cielo es muy lindo, me leí los tres libros y llore cuando murió Pollo en el primero. Los protagonistas si que viven un bonito momento de amor. Los dos se encuentra en una moto que marcha a una gran velocidad, el con su chaqueta de cuero todo un chico malo y ella vestida con la ropa de niña buena.
Ese es uno de los típicos cliché de una historia, la chica buena se enamora del chico malo el cuál prometió no enamorarse, o la que se enamora del hombre de terno de su jefe o su hijo, o la historia de 50 sombras de Grey que dice que el nunca se enamora pero al final sale enamorado de Ana. Esos clichés que muchos incluyéndome estamos cansados de ver en las historias, ya que en nuestra vida real nunca existirá un vivieron felices para siempre.
Quisiera vivir dentro de esas historias y tener el felices por siempre con un hombre con terno ¿cuantos hombres con ternos tengo en mi vida? Muchos, hasta mi novio falso es uno de ellos, ese novio el cuál toda chica que lo ve no despega sus ojos de el, ese novio que consiguió un mejor trabajo para mi, ese novio que todos los días me recoge para ir al trabajo y luego va por mi a la salida. Va por mi a la salida del trabajo.

- mierda Harry - digo recordándome de el.

- ¿Harry? - dice Pilar

Me paro y corro a mi cuarto en busca de mi celular. El debe haber ido por mi hoy y de aseguro esta esperándome.  Cuanto encuentro mi celular le llamo de inmediatamente y el me contesta a la tercera timbrada.

- hola - dice el al otro lado. 

- lo siento por no llamarte antes pero no estoy en el trabajo, estoy en casa - digo. 

- ¿qué paso? ¿por qué saliste antes?

- renuncie y mi jefa dijo que me retiré de inmediato del lugar - digo

- oh. Al menos ya renunciaste

- no te rías - digo.

- no me estoy riendo - dice y se que el esta tratando de aguantar una carcajada.

- aunque no te vea se que te quieres reír pero está bien has lo - digo sonriendo. 

- no me reiré, solo estoy feliz de que esta vez si hayas ido a decirle, pero lo siento por qué no te halla salido como lo esperabas - dice.

- aveces las cosas no salen como uno lo espera

- tienes razón, entonces me iré - dice el.

- esta bien, maneja con cuidado a casa - digo sentándome en mi cama.

- no iré a casa, tengo una reunión con unos compañeros

- ¿de trabajo? - pregunto curiosa.

- no, de amigos, solo es una pequeña reunión - dice el y puedo escuchar el sonido de su puerta de su carro cerrar.

- oh. Divierte te - digo

- ¿no quieres acompañarme? - dice

- me encantaría, pero quiero dormir temprano hoy

- esta bien, cuida te

- igual tu - digo y corto la llamada.

Me tiro en mi cama mirando el techo y no se que pensar de este momento.
Regreso a la sala y vuelvo a sentarme en el sofá y cojo una rebanada de pizza.

Toda la noche las chicas me llamaron para preguntar lo que paso, ya que la señorita Flinch mando una nueva pareja para Julio y les conté que renuncie ya que tenía un nuevo trabajo. Julio también me llamo y me agradeció por el cuaderno que le deje.

Voy a extrañar a todos, trabajar al lado de todos era grandioso, pero es hora de abrir mis alas y volar más alto a una nueva aventura.

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