Acaricio la cabeza de Harry. Ninguno dice nada, pero el silencio que nos rodea es un silencio agradable. Me encuentro recostada en su cama y él está acostado con la cabeza en mi vientre.
Puedo sentir su respiración que se encuentra más calmada que de hace unos momentos. Sigo acariciando despacio su cabeza.
- no quiero que te vayas – dice despacio.
- tampoco me gustaría hacerlo. Pero tengo que hacerlo- digo dando un gran respiro.
- quédate – dice parándose de mi vientre y mirándome – te iras mañana y ya no estaremos juntos nunca más.
Lo miro a los ojos y él también lo hace. Sé que podría hacerlo, ya que sería como una despedida, pero tengo miedo de mi misma y cambiar de opinión y no irme.
- la última noche – le digo y él sonríe.
Se para para ir a su closet y saca una piyama de color azul.
- puedes usar esto – dice pasándomelo.
Se lo recibo y luego me indica el baño que se encuentra dentro de su habitación. Entro y me ducho para luego ponerme su piyama. Me queda realmente grande lo que provoca que me ría de mi apariencia.
Cuando salgo Harry se encuentra echado en su cama y lleva puesto un piyama de color plomo y tiene el cabello húmedo.
- ¿tienes dos baños en tu cuarto? – digo acercándome a él y pasando mi mano por su cabello.
- no, pero en esta casa existen más de un baño – dice con una gran sonrisa.
Nos quedamos acostados en su cama abrazándonos el uno con el otro mientras que el televisor transmite una película. No sé cuánto tiempo pasa pero me quedo dormida en los brazos de Harry.
Ala mañana siguiente cuando despierto Harry ya no se encuentra a mi lado. Me paro y me dirijo al baño a asearme. Una vez limpia me vuelvo a poner mi ropa del día anterior. Cojo mis cosas y bajo hacia el primer nivel mientras llamo a Meliza para que venga por mí.
Camino por la casa en busca de la cocina la cual no tardo en encontrarla. Dentro se encuentra Giha sentada con una taza entre sus manos. Me mira y me sonríe.
- ¿Cómo dormiste cariño?
- ¿quieres que te de detalles de nuestra noche loca? – le digo con una gran sonrisa la cual de ella desaparece.
- espero que tu avión se caiga – dice con mucha cólera.
- sería una gran alegría para ti
De repente aparece Harry en la cocina vestido con uno de sus trajes.
- ¿iras al juzgado? – pregunto mientras me sirve café en una taza.
- si – dice sentándose a mi lado - ¿a qué hora te iras?
- a las nueve
- llegaras muy tarde
- conozco mi casa. No es como si estuviera en un lugar extraño – digo con una pequeña sonrisa.
Al terminar mi café salgo con Harry de su casa. Nos quedamos parados mirando hacia la pileta que se encuentra fuera de esta.
- llámame cuando llegues. Quiero saber si tuviste un buen viaje – dice
Asiento con la cabeza y me cruzo de brazos.
- aunque estemos lejos no te desconectes conmigo.
- está bien.
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Agencia De Esposos
Teen FictionTenemos momentos felices y tristes en nuestras vidas. Tenemos momentos de aventuras como momentos aburridos en nuestros días. Tenemos momentos rutinarios al igual que momentos únicos el cual tratamos de disfrutarlo a lo máximo. Tenemos momentos el c...
