-Date la vuelta.
Yuuri obedeció a la orden dada por el rubio que estaba sentado en la cama. Tenían pocas horas de haber llegado a Suiza, pero ya se estaban preparando para bajar a la fiesta organizada por el carismático Chris.
En aquella ocasión, el moreno no vestía ningún traje que se amoldara a su figura, por alguna razón que estaba lejos de su entendimiento, el ruso al que acompañaba, le permitió elegir ropa con la que sintiera a gusto. Yuuri se había extrañado mucho cuando el alfa entró a su habitación mientras se bañaba, para ordenarle que empacara ropa cómoda.
Ahora, daba una vuelta sobre su eje, para que el rubio contemplara su apariencia.
-Te ves demasiado bien -murmuró Yura con sus verdes ojos fijos en el moreno que vestía un pantalón ceñido a su cuerpo color negro, zapatos bajos blancos que hacían juego con su cárdigan largo y del mismo color, y su playera negra con cuello redondo. La ropa podía ser sencilla, pero en Yuuri se veía gloriosa.
-Traje algo más formal por si hacía falta… -dijo Yuuri observando el gesto serio de su amo.
-Así estás bien -repuso Yura poniéndose en pie. Sólo faltaba que él se diera un baño y se cambiara de ropa-. Ven aquí.
El moreno se acercó a donde el rubio lo llamaba, sabía que le pondría un collar para que todos vieran que le pertenecía a Yuri Plisetsky, así que se quedó muy quieto esperando a que el alfa le colocara el objeto que había elegido para esa noche.
Tal como lo esperó, Yura sacó de un estuche negro un collar, pero éste no era como los que solía usar cuando estaba en celo ni como los que se ponía cuando acompañaba al rubio a sus reuniones de trabajo. No, el collar que Yuri colocaba en su cuello era totalmente distinto.
Yuri le ponía un collar se terciopelo negro que tenía justo en su centro, un rubí en forma de gota de agua, rodeado de pequeños y finos diamantes. El japonés no tenía que ser un genio para imaginar el gran valor que una pieza de joyería como esa, debía tener. En definitiva, eso era mucho para que él lo usara.
-Amo…
-Cállate. Te ves bien con el -le dijo molesto el rubio cuando Yuuri quiso protestar.
-Pero…
-No estás aquí como mercancía -volvió a interrumpir Yuri-. Eres mi acompañante, nadie puede tocarte ni puedes ir con ningún cabrón de mierda que te llame, no harás nada que yo no te ordene, así que quiero que estés toda la noche pegado a mí, ¿quedó claro?
-Sí, amo.
-No bebas nada que yo no haya bebido antes -siguió el rubio mientras se desvestía e iba al baño-, tampoco creas ni una palabra de lo que escuches, si es necesario siéntate en mis piernas o llama mi atención de otra manera…
- ¿Necesario? -preguntó Yuuri extrañado. Jamás había recibido tantas indicaciones del rubio, no al menos cuando debía ser su acompañante; por lo general, debía ser “callado y lindo”.
-Si te sientes incómodo o el ambiente se pone tenso -contestó el ruso que ya estaba en la regadera. Yuuri lo había seguido hasta ahí.
-Bien. De acuerdo -contestó el omega.
-Hey, cerdo -lo llamó Yura antes de que saliera del baño.
- ¿Sí…?
- …Nada -por unos segundos, Yura quiso advertirle del peligro al que se enfrentaría esa noche, pero sabía que de hacerlo, el chico se pondría más nervioso.
Era mejor que permaneciera ignorante.
Yuuri salió del baño sin decir nada, simplemente fue a sentarse en la cama a esperar que Yura le dijera algo más. Mientras eso ocurría, le mandó un mensaje a Lilia para avisarle que todo estaba bien y que no había razón por la cual preocuparse por él; después, con un suspiro, se recostó en la suave superficie bajo suyo, y pensó en el comportamiento que el ruso había tenido las últimas semanas. Cada vez lo entendía menos.
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¿Quién eres?
FanfictionYuuri le temía a aquel frío y cruel hombre, sin embargo lo amaba. ¿Quién eres realmente, Yuri? Editado por la bellisíma @Aoi0000 Ninguno de los personajes de Yuri on Ice me pertenecen, solamente los tomo prestados a modo recreativo.
