DELIA
La primer noche en la casa de mi secuestrador o bueno en la casa de Sebastián, esta noche no pude dormir nada, cerraba los ojos y veía las imágenes de mi secuestro, veía a mis padres, veía a toda mi familia que tal vez nunca vuelva a ver, cuando logre dormir tuve una horrible pesadilla en la que estaba mi familia buscándome por todos lados, llamado a la policía, tratando de saber dónde estoy, gritaban mi nombre por las calles de la ciudad, yo les gritaba " aquí estoy" "vengan por mi, ayúdeme por favor" "no me dejan aquí", cuando estuve a punto de tomar sus manos para que me rescatarán, se escucharon unos llantos y me desperté por qué los bebes estaban llorando.
Fue el inicio de las peores noches de mi vida. Pero además hoy es el inicio de los peores días de mi vida. El miedo de que me valla a pasar no creo que solo me quiera para cuidar de los niños, que me pasara.
Alguien toca a la puerta se escuchan unas llaves y al final la puerta se abre; yo estoy acostada en una especie de cama improvisada que ya estaba así cuando yo llegue la niña está acostada a mi lado, su cuerpecito me da tranquilidad, pero esa tranquilidad se va cuando escucho la voz de Sebastián.
Sebastián: Déjalos y ven conmigo.
Yo: Esta bien, ya voy.
Le voy un beso a cada uno con cuidado de no despertarlos, a la niña le pongo junto a ella unos cojines para que no sienta que ya no estoy con ella y salgo del cuarto como Sebastián me ordenó.
Sebastián: Tardes bastante no crees. _ Se ve algo enojado_
Yo: Lo siento, estába cuidando que no se despertara ninguno. _ Me toma fuertemente del brazo derecho dejando marcas, me obliga a caminar con él hasta llegar a una puerta, abre la puerta aventándome al piso, lo que hace que me golpee con un mueble_
Sebastián: Levántate y siéntate en esa silla. Te voy a enseñar las reglas que hay para ti en esta casa.
Yo: Que no es suficiente con tenerme secuestrara aquí. Tú casa es muy bonita pero eso no es como para justificar el hecho de que me tengas aquí.
Sebastián: Quieres saber porque te tengo aquí encerrada. Bueno pues porque si te dejo salir la policía te va a encontrar, te van a llevar, tendré que conseguir a otra como tú, y créeme no fue nada fácil encontrarte. Además de que si sales no podrás hacer tu trabajo.
Yo: Cuidar a los niños, ya te dije que puedes contratar a una nana o una niñera o cualquier otra persona.
Sebastián: Sabes porque no me levanto para golpearte por lo mal educada que eres, porque me estás empezando a caer bien, espero que eso no cambie. Pero en fin para lo que te traje a mi oficina es para decirte tus reglas que tendrás que seguir al pie de la letra o recibirás un castigo que idearé según ocurra. Tú principal trabajo es cuidar a los niños, preocuparte de que no salgan de ese cuarto o del cuarto de juegos, solo pueden salir a la cocina, o cuando yo no este en la casa o con mi permiso, de lo contrario tu recibirás un castigo. Los fines de semana y de vez en cuando tendrás que cocinar. Por ningún motivo ni tú ni los niños pueden entrar a mi habitación, los niños no pueden entrar a esta oficina y tu solo puedes entrar si yo te lo ordeno. Obvio nadie puede salir a la calle. Todo lo que ocupen tú o los niños me los pides a mí o a algún empleado de la casa. Alguna pregunta.
Yo: Si tengo varias.
Sebastián: Cuales son dilas y yo veré si te las contesto o no.
Yo: ¿Dónde están los padres de los niños?
Sebastián: Eso no lo voy a contestar. No preguntes por qué y no yo no voy su padre.
Yo: ¿Cómo se llaman?
Sebastián: La niña se llama Sara, él niño Javier, la bebe Valeria y el bebe Daniel. Ya basta de preguntas ve ha preparar el desayuno. Luego te dijo dónde está el cuarto de juegos. Ahora tengo hambre quiero desayunar.
Prepare de desayuno granola con yogurt, huevos revueltos, jugo de papaya, café y para los bebes un suplemento de leche en polvo para bebe que encontré en la cocina.
Sebastián: Los niños están llorando, llévales el desayuno, no soporto oírlos llorar.
Yo: Ya voy. _ Pongo todo en una bandeja y voy con ellos_
Al llegar puedo ver que es cierto están llorando los cuatro; al entrar los niños corren a abrazarme.
Sara: Pensamos que no volverías.
Javier: No te vallas, nos tratan mal cuando no hay nadie como tú con nosotros.
Yo: Calma solo fui a preparar el desayuno.
Sara y Javier: No te vayas por favor.
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Secuestrada para ser mamá (Finalizada)
De TodoSoy Delia, estoy secuestrada, me tienen aquí desde hace ya mucho tiempo. Cuando me trajeron aquí jamás imaginé que era para hacer esto. Porque ahora soy mamá y me encanta serlo, pues amo a mis hijos. Soy capas de hacer cualquier cosa por ellos, p...
