43: No otra vez por favor

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SEBASTIÁN
El vuelo no fue de lo mejor, pero no porque el avión estuviera en mal estado o porque él vuelo tuviera turbulencias, por que eso no puede ser ya que el avión es mío y siempre lo mantengo en el mejor estado y las turbulencias es algo que no hubo en este viaje, si no por la situación del estado de salud de Delia, no pude dormir bien ni siquiera descanse, cuando lograba conciliar el sueño las imágenes de cada una de las veces en las que perdí a mis seres amados y queridos venían a mi mente sin poder detenerlos, una vocecita me repetía de forma constante que otra vez me iba a pasar lo mismo que con Johana, que voy a perder tanto a ella como a mi hija de nuevo y también que me voy a volver a quedar solo con los cuatro niños, yo amo Delia y a la pequeña persona que tiene en su vientre. Delia me volvió a mostrar lo que es tener una familia y sobre todo me enseñó que yo sí puedo tener una familia, no quiero perderlas, no otra vez por favor, no otra vez.

Después de una llamada al celular de Delia para que me contestara su mamá y me dijera que no fuera a su casa porque no había nadie ya que los niños quisieron pizza y la mamá de Delia no quiso hacerla ella misma, por lo que estaba en un lugar que las vende, que mejor me fuera directo al hospital en donde estaba Delia que así podía hablar con la doctora que es quien solicito desde el principio que me localizaran, después de un viaje en un taxi que pedí en una aplicación. Y ahora estoy frente a las puertas del hospital en donde esta Delia, no sé cuánto tiempo llevo aquí parado pensando o más bien debatiendo conmigo mismo entre entrar o no entrar, debo confesar que tengo miedo por las noticias que me pueden dar, odio los hospitales porque todas las veces que he estado en este tipo de lugares siempre recibo malas noticias y salgo de aquí con uno o dos de mis seres queridos fallecidos, no quiero comprar un ataúd más, no quiero perder a la mujer que amo y a mi hija otra vez, desde de que los niños ya tiene a alguien que los quiere mucho, a la que llaman mamá, en un mundo en donde tengo pocos momentos para ser feliz, para tener sueños felices que se hagan realidad, no quiero tener que vivir plácidamente aislado de todo el mundo para que ya nadie tenga que sufrir las consecuencias de estar conmigo.

Delia, mi dulce Delia, la persona que llego a mi vida como solamente la que se haría cargo de los niños, mis sobrinos en la realidad pero que por asares del destino soy su tutor legar, Delia llego a llenar un vacío en mi casa, en mi corazón, en la vida de los niños. Me costo tanto encontrar a una como ella, porque las persona como ella ya no se encuentran tan fácilmente hoy en día ya no existen las personas como ella, ya la sociedad se trata de que las mujeres se convierten en madres jóvenes o muy jóvenes, es tan increíble que logrará encontrar a Delia, pero no es tan bueno para ella porque solo falta mirar y ver qué es tan siquiera una pequeña parte de lo que ella a pasado o más bien de lo que ella a sufrido estando a mi lado.

Me decidí a entrar al hospital, no tengo que ser tan cobarde, tango que afrontar la realidad. Al entrar lo primero que hago es preguntar por la doctora que está atendiendo a Delia y para mí suerte la doctora estaba justo aquí en donde me acerqué a preguntar, por lo qué en ese momento  me llegó a una sala de espera para poder platicar sobre la situación de Delia.

La doctora me explicó básicamente lo mismo que me dijo la madre de Delia cuando hablé con ella por teléfono. Yo le conté a la doctora cómo estuvo la caída que tubo hace más o menos poco más de un mes casi que ya los dos meses, por lo que la doctora me dijo que reforzó su diagnóstico sobre la situación médica de Delia, también le dije que me preocupa la vida del bebé, pues porque no quiero perderlo y mucho menos quiero tener que darle esa noticia a Delia cuando desperté. La doctora me tranquilizó y me dijo que ellos también están preocupados por la vida del feto, que es por eso mismo que tienen una constante supervisión, que mantienen un monitoreo de todo el tiempo de los latidos de su corazón y se aseguran que todo esté en orden con el bebé, para que no salga perjudicando el feto en ningún momento y se pueda desarrollar bien, pero sobre todo para que lo haya un aborto espontáneo, ni un parto prematuro o de emergencia en algún momento del embarazo y que en dado caso de la peor situación tendría yo como padre del bebé y pareja de Delia tomar la difícil decisión de si dejar a vivo el cuerpo de Delia hasta que nuestra hija pueda nacer sin problemas pero y Delia no estaría viva realmente o en otro caso dejar morir a Delia y a la bebé.

Secuestrada para ser mamá (Finalizada) Donde viven las historias. Descúbrelo ahora