14: Continua y Cumpleaños

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DELIA
Sebastián jamás cumplió su promesa y los golpes siguieron día a día, unas veces más que otras. Ya escuche y leí miles de veces la palabra "perdón" de parte de Sebastián, todas las mañanas juraba no volver a hacer lo de la noche anterior, dejando una bolsa lleva de cosas para aliviar el dolor, la inflamación e hinchazón, junto a una nota de disculpa, pero en la noche regresa a casa tomado y volvía a golpearme olvidando lo que dijo horas antes. Me siento realmente impotente al no poder defenderme de nada de lo que me hace, pero pues él es más fuerte que yo, es más alto que yo, es más grande que yo; resulta verdaderamente difícil defenderme ante él. Solo he llegado a rasguñarlo o a dejarle una que otra marca pequeña, pero nada comparado con lo que él me hace.

Los niños han demostrado su preocupación por mí, casi no me permiten levantarme de la cama, su corta edad no les a impedimento para ellos comprender que algo malo esta pasando a su alrededor, en esta casa.

Son muy listos y entienden bien algunas cosas, tal vez sea por lo que han tenido que vivir a su corta edad pero ellos son bastante buenos como un apoyo para poder despertarme día a día desde que estoy aquí. A fin de cuentas ellos son mis hijos y yo su mamá.

He oído decir a las demás personas en la casa que hoy es el cumpleaños de Sebastián, que le prepararán su comida preferida además de un pequeño pastel, aunque no saben si al igual que los últimos días estará fuera de la casa todo el día, también me enteré que hoy se irán más temprano de la casa pues sus últimos cumpleaños les gusta pasarlos solo encerrado en su cuarto, lo que entiendo también como que los niños y yo nos tendremos que encerrar en el cuarto desde temprano para evitar cualquier problema, el lado bueno es que tal vez hoy no me golpeé.

Les doy de comer a los bebés que cada día están más grandes y ya comienzan a balbucear, dicen que es bueno hablarles mucho a los bebés para que ellos hablen más pronto, eso es lo que yo hago con ellos aunque no dicen todavía ninguna palabra completa pero aún así me alegra oírlos tratar.

Aun que me duele un poco cargarlos no me importa, los medicamentos que todas las mañanas Sebastián deja para mí han servido de algo y hacen que el dolor sea menor.

Sebastián: Delia puedo hablar contigo un momento.
Yo: Si es para pedirme perdón no tenemos nada de que hablar porqué ya me canse de todas las veces que me has pedido perdón.
Sebastián: Ya no se como decirte que yo jamás he querido lastimarte de ningún modo.
Yo: Entonces por qué lo haces eso es lo que yo no puedo comprender, porque si no quieres hacerlo de todas maneras lo haces, todas las mañanas pides perdón y me das cosas para aliviar el dolor, pero también todas las noches llegas muy tomado y me golpeas. No te entiendo.
Sebastián: La verdad yo tampoco me entiendo, pero te prometo que hoy no te golpearé ni tomare tanto.
Yo: Ya no te creo nada.
Sebastián: De eso quiero hablarte, te quiero pedir qué hoy cenes conmigo aquí en la casa por favor.
Yo: No tengo opción, supongo.
Sebastián: Por favor, te lo pido de buena manera, hoy no quiero cenar solo, te lo suplico.
Yo: No sé que contestarte me da miedo decir cualquier cosa.
Sebastián: No por favor, no quiero que me tengas miedo, solo cena conmigo hoy esta promesa si la voy a cumplir, te prometo que no te voy a hacer nada malo hoy.
Yo: Esta bien, haré todo para que por lo menos hoy no me pegues.
Sebastián: Gracias por aceptar no sabes cuánto significa esto para mí, si pasas a mi recámara un poco más tarde te daré un vestido y unos zapatos para que los uses esta noche y otra vez gracias por esto.

Más tarde...................
Después de darles de cenar a los bebés y dejar a los niños cenando diciéndoles que levantaría todo al día siguiente, me puse el vestido que Sebastián me entrego para usarlo hoy junto con un par de zapatos de tacón muy bonitos.

Secuestrada para ser mamá (Finalizada) Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora