POV Anastasia
Lo mejor de llegar a casa es encontrar a mi hijo con una hermosa sonrisa porque he llegado a casa.
- Hola mi Ted...¿Como se portó?
-¡Mamá!-Chilla y estira los bracitos para que yo lo tome en mis brazos.
Me acerco a el y lo tomo. Lo abrazo y le doy muchos besos. Amo demasiado a mi hijo.
-¿Estas feliz de verme?
-¡Siii!
El es cariñoso efusivo. Me encanta mi bebé
- Hola Anastasia ¿Como te fue en el trabajo?- Mi padre me saluda con un beso en la mejilla
-Bien, me tocó repartir los pedidos a domicilio, y uno de ellos fue el señor Trevelyan -
-¿Como está el?-Me pregunta mi padre
Dejo a mi bebe nuevamente en su silla.
-No lo vi, pero por lo que me comentó Olivia, no está muy bien...al parecer esta muy cansado-le digo
-Me da tristeza ese hombre, su familia lo tiene muy abandonado
- Es triste.
Después de cenar, le doy un baño a mi pequeño hombrecito y lo llevo a la cama, o mejor dicho en su cuna. Mi padre le hizo una cuna nueva , ya que en la otra cuna ya no entraba. Adoro que mi padre sepa hacer estas cosas con la madera, no solo son hermosas, si no que ahorro dinero ya que no tengo que pagar en los muebles para mi bebé.
-♪ Duerme pequeño no tengas temor,mamá te va a buscar un ruiseñor. Si su canto no te suena placentero,mamá te comprará un sonajero.Y si el sonajero no suena bien, mamá te mecerá en un vaivén.
Y si te cansas del achuchón,
mamá te va a buscar un acordeón.
Cuando el acordeón ya no se escuche,
papá te traerá un perrito de peluche.
Y si el perrito no sabe ladrar,
un carro y un chupete papá te va a comprar. Y si no quieres ni el carro ni el chupete, papá te va a traer un lindo juguete. Duérmete pequeño, no tengas temor, que mamá te canta una nana con amor♪
Termino de interpretar la canción, y mi bebé ya duerme plácidamente. Beso su frentecita y salgo de la habitación sin hacer el menor ruido.
⚊ ¿Ya se durmió Ted? -Pregunta mi padre cuando regreso a la salita de nuestra casa.
⚊ Si.
- Anastasia -dice cauteloso -¿Cuando vas estar lista para decirme quien es el padre de Ted?-Mierda
-Papa, por favor no comiences de nuevo-le digo molesta
-Esta bien...disculpame.
- Voy a lavar la ropa.
-Y yo voy a lavar los platos-se pone de pie, y antes de dirigirse a la cocina, me da un beso en la frente -te amo hija, y siempre estaré aquí para ti y mi nieto.
-Lo se...y te lo agradezco-mi padre fue el único que no me dejó sola cuando me enteré que iba tener un bebé.
Recuerdo lo difícil que fue para ambos, cuando Ted, nació. No teníamos estabilidad económica, yo no tenía un empleo, estaba sola, mis amigos y mi madre decidieron darme la espalda cuando supieron que yo sería madre. Nunca se los reproché, lo único que hice fue alejarme de ellos. Ahora se puede decir que estoy bien, mi padre ha sido mi gran apoyo, el no dejó que yo decaiga. Por eso en cierto modo me siento culpable de ocultarle las cosas, no quiero que se entere que la madre del padre de mi hijo me amenazó cuando quise acercarme a el.
Termino de lavar y planchar la ropa. Joder ya es tarde. Lavo mis dientes, pongo mi pijama y me acuesto...
El me besa apasionadamente, mientras sus manos recorren mi cuerpo, besa mi cuello.
Me ha traído a una lujosa habitación, no tengo tiempo de mirar, el me tiene encima de una gran cama, mientra empieza quitarme la ropa. No se si es el alcohol, o el deseo por este hombre guapo, pero estoy muy excitada, nunca un hombre me había puesto así.
- Aun puedes decir que no-susurra
-Continua por favor -suplico
El me saca el pantalón y las bragas. No me siento avergonzada, solo deseo sentirlo, a pesar de los nervios que siento de ser penetrada por primera vez.
El empieza besarme los pies, las pantorrillas. Oh si. Sigue subiendo hasta mis muslos. El efecto es alucinante. Toda mi energía se concentra en cierta parte de mi cuerpo que está justamente en medio de mis piernas.
- ¡Ah!- Suelto un gemido
Introduce la nariz en mi bello púbico...huele mi sexo, tapo mi cara con las manos, me siento avergonzada que este viendo mi intimidad
-Estás muy húmeda y eres muy rápida. Muy receptiva. Oh, Anastasia, me gusta, me gusta mucho -susurra
Solo le he dicho que me llamo Anastasia, sin apellidos y el me dijo que se llama Christian, sin apellidos.
-¡Ah!-Grito cuando siento su lengua. No puedo creer que esté pasándome la lengua.
Cierro los ojos e intento controlar mi respiración, intento absorber las
desordenadas y caóticas sensaciones que su lengua desatan en mí mientras el fuego me recorre el cuerpo. Vuelvo a gemir. El rodea el clítoris lentamente con su lengua mientras que con sus manos sujeta mis muslos. Todas las partículas de mi ser se concentran en el pequeño punto neurálgico por encima de los muslos. Las piernas se me quedan rígidas. Oigo su
gemido mientras me introduce un dedo.
-¡Aahh!-Vuelvo gritar por la exquisita sensación de placer que nunca antes he sentido.
Mueve el dedo trazando un amplio círculo, expandiéndome,empujándome, y su lengua sigue el compás del dedo alrededor de mi clítoris. Gimo. Esto es
demasiado intenso...!Oh, por favor!,
suplico para mis adentros agarrando con fuerza del edredón. Mi cuerpo suplica por alivio ¡Ahora!
Mierda mierda mierda ¿Que está pasándome? Mi cuerpo se agita y estalla en mil pedazos, mientras grito como loca. Wow! No sabía que pudiese ser tan fantástico.
Me despierto sorprendida y confundida, mientras aún siento los espasmos del orgasmo. No puedo creerlo me he corrido en mis sueños, nunca me había pasado algo similar, no es la primera vez que tengo este sueño, pero es la primera vez que logro correrme, aunque más que un sueño es el recuerdo de como le entregué mi virginidad a un desconocido. Miro el despertador; son las cuatro con cuarenta minutos, me tumbo boca arriba. Por un instante me pregunto que habrá sido de su vida, nunca he querido buscar información de el por temor a lo que su madre pueda hacerle a mi hijo. ¿Cual hubiese sido su reacción, si le hubiera dicho que estaba embarazada? ¿Hubiese reaccionado bien o mal? Nunca lo sabré, y no porque no quise decirle la verdad, si no que por culpa de esa mala mujer que no me dejó
ESTÁS LEYENDO
El hogar de Grey
Fiksi PenggemarUn niño los unirá, después que una mujer los separó Él un amo de su universo, que dice no tener corazón...lo que no imagina es que alguien le demostrará que si lo tiene Ella una guerrera, que luchará por proteger lo más sagrado que tiene. Fanfic 50...
