Cuarenta y cinco

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Me aferré a la almohada sintiendo como mi celular vibraba y sonaba desde el suelo de mi habitación. No quería contestar, no quería hablar con nadie.

No sé por qué la gente insistía en decir mentiras, en inventar cosas que no tenían sentido... Por qué insistían en hacer la vida imposible a otra persona. Cada rumor, cada historia falsa me dañaba, y cada insulto que me daban no lo merecía. Ahora a parte de ser casi una prostituta, resulta que era prácticamente una caza fortunas al dejarme "embarazar" por Justin.

¿Quien podía inventar tamaña mentira?, ¿Por qué decir todo eso?, ¿Por qué hacerle daño a alguien que no le ha hecho daño a nadie?.

—Gabi, ¿Qué hace tu teléfono ahí? —vi a Deb recoger mi celular y voltearlo justo cuando otra llamada entrante llegó— Es Justin.

Limpie mis lágrimas y enterré mi rostro en la almohada— Contéstale tú.

Mi voz salió ahogada producto de la posición en la que me encontraba y sin esperar mucho contestó sentándose a los pies de la cama.

—Justin, soy Debra... —hubo silencio un par de segundos y al levantar la cabeza pude ver como Deb me miraba con el ceño fruncido— Ella está bien, le dio gastritis, algo que sufre desde pequeña...—me senté en la cama y estiré mi mano para que me pasara el teléfono, era mejor que yo hablara con él— Espera, te pasaré a Gabi.

—Hola... —dije pasando una mano por mi rostro intentando controlar mis emociones.

¿Estás bien?.

—Si, es sólo un dolor de estómago agudo pero ya estoy mejor, me dieron reposo.

Pudiste haberme llamado, te hubiese acompañado o haber enviado a Evert o Mikey contigo, no lo sé...

—Eso hubiesen hecho los rumores aún peores —mi amiga me miró y le hice un ademán de que después le explicaría—, y estoy bien, he lideando toda mi vida con esto y ya sé lo que debo hacer.

Gabi... Me gustaría hablar contigo, quiero verte.

—No ahora, Justin. Quiero estar tranquila y recuperarme, debo hacer trabajos para la universidad y no creo que sea bueno que nos vean juntos después de lo que dicen.

Hubo silencio al otro lado de la línea y pude oír como soltaba un suspiro pesado.

No voy a dejarte sola, no me pidas eso. Si quieres tiempo te lo daré, pero no me alejaré más de lo necesario quiero que lo entiendas.

Sonaba tan decidido que eso revivió una pequeña esperanza en mi.

—Está bien, hablamos otro día, ¿Si?. Debo comer algo ahora.

Si, cualquier cosa no dudes en llamarme y yo iré, un día dijiste que siempre estarías para mi aunque no estemos juntos, y es lo mismo que yo quiero hacer ahora...Nos vemos.

Y luego de eso cortó la llamada dejándome con el corazón hecho un nudo.

—¿Me explicas? —preguntó Deb alzando una de sus cejas.

—Resulta que estoy embarazada, al parecer hoy fuí hacerme chequeos y me embaracé para amarrar a Justin o algo parecido.

Dije aún molesta y negando con la cabeza cansada de las personas.

—Santo Dios, es que no se cansan de hablar una mierda tras otra.

Me encogí de hombros— Son así, y no sé cuando van a parar.

Ella me quedó mirando y se acerco más a mi en la cama y tomó mis manos dandole un apretón. Ella sabía exactamente cuanto me afectaba todo esto de los rumores.

The Interview (Terminada - SIN EDITAR)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora