¡El semestre ha culminado! Los dormitorios ya fueron desocupados y mi despedida con Marco se llevó a cabo frente la entrada de nuestra universidad hace cinco días, ambos deseándonos lo mejor para las vacaciones y a su vez expresando el deseo de volver a vernos el próximo año. Sin duda le extrañaré.
Todo esto quiere decir que ha llegado el día. Hoy, una semana después del desenlace del período académico, partiría junto a Reiner hacia la finca de su familia en las afueras de Berlín.
Durante la noche no logré conciliar el sueño debido al nerviosismo provocado por la incertidumbre de la ida hasta allá. A pesar de que Reiner me ha dicho que todo saldrá bien y que me recibirán con los brazos abiertos, no he podido sentirme tranquilo al respecto, más aún porque son dos semanas de visita.
Por otro lado, el hecho de llevar a cabo todo éste plan familiar durante época navideña, me ha llevado a pensar en lo que aquella vez me pidió como regalo: Reiner Braun me quiere hacer el amor.
Luego de que me lo confesara de aquella forma tan lasciva y sugerente, mi corazón dio inicio a un festival de latidos; al igual, la saliva, de modo nervioso bajó por mi garganta. El rubio notando mi reacción sonrió sin dejar de lado la picardía que caracterizó sus palabras en ese instante. Con un simple "Piénsalo bien" concluyó el tema para ese entonces.
Tan sólo recordar ese deseo pasional manifestado camino a la universidad, ha logrado descomponerme mientras esperaba por Reiner en la entrada de mi casa.
Mis papás no lucían nada tristes con el hecho de que no estuviera en navidad con ellos; en cambio, afirmaron que estaba bien sólo pasar mi cumpleaños y posteriormente el año nuevo en familia, además, me alabaron con comentarios como: "Ve y diviértete", "Es la primera vez que sales tanto tiempo con un amigo. No desperdicies la oportunidad", "Nosotros ya fuimos jóvenes, ahora te toca a ti", entre otros que olvidé mientras ponía mi morral en la terraza.
Todavía no les había dicho mi relación con el empresario, pero ya tenía el momento acordado. Antes de volver a la universidad ellos lo sabrán todo.
—¿Tienes las cosas en orden?— mi madre se asomó en la entrada a la casa.
—Sí, él debe estar llegando en unos minutos.
—Tu padre está muy feliz. Desde la primaria no salías así con un amigo. Estamos orgullosos de nuestro Bertholdt.
—No es para tanto— reí ante el comentario de ella.
Entendía la emoción de mis papás, pues ellos más que yo, han percibido mi dificultad para entablar amistades. El único compañero que conocen y declaran como mi cercano más preciado es a Marco, a quien mi mamá no demoró en sacar a colación.
—¿El pecosito también va?— preguntó cariñosa.
—No, me avisó que ayer mismo se fue con Jean hacia Dinamarca.
—¿Un viaje de pareja? ¡Qué lindo! Ojalá algún día te vea en esa situación.
—Sí, ojalá— le seguí la corriente con los ojos bien abiertos. Si tan sólo supieran que yo voy en un plan similar que el de Marco.
—¿Cuándo es que vuelves?
—El veintiséis.
—Tu cumpleaños es el treinta. ¿Qué tienes en mente?
—Sabes que eso no me preocupa. Únicamente me gustaría estar aquí con ustedes.
—Tan considerado, mi Bertholdt.
Ambos sonreímos, compartiendo uno de esos momentos tan íntimos y de ambiente agradable que pueden existir entre una madre y un hijo.
Enseguida un pensamiento ocupó mi mente; aquel pensamiento que me lleva a una realidad marcada por una confesión de doble filo: la revelación de mi situación sentimental a mi núcleo familiar.
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It can't be (ReinerXBertholdt)
FanfictionBertholdt Hoover, un estudiante de sexto semestre de medicina residido en Berlín. Para su desapercibida existencia todo parece ir bien, pues estudia lo que siempre le gustó; mejor aún siendo becado en la Universidad Libre de Berlín, no obstante su t...
