Hijo mío, espero que estés aprovechando tu vida universitaria. Aún no logro asimilar el hecho que ya dejaste esta casa para ir a formarte como un profesional. Espero que te estés alimentando bien y que no te dejes llevar por el estrés. Por supuesto, recuerda visitarnos en cuanto tengas un poco de tiempo libre, y por qué no, también puedes traer a tus amigos; así conoceré a los que le han abierto sus brazos a mi Bert.
Ya debes estar aburrido leyendo mis mensajes; de pronto hasta te estoy quitando tiempo, pero qué puedo hacer. Soy tu madre. Cuídate, hijo. Ponte en contacto más seguido, por favor. Te amo.
Releí los dos párrafos que figuraban en la pantalla de mi celular. En parte me sentía frustrado. Mi familia cree que soy socialmente activo en la universidad, cuando la realidad es otra.
En estos diecinueve años de vida no he podido abandonar la timidez que tanto he acumulado. En vez de vencerla, voy cosechando más y más; tanto así que para socializaciones deciden rezagar al "introvertido Bert". Sí, hay gente que me dice así.
Vale destacar que el hecho de no pertenecer a un grupo de al menos cinco personas o a una fraternidad no quiere decir que no posea un hombro para apoyarme. Precisamente esto último apunta a mi única amistad: Marco Bodt, un chico pecoso del programa de derecho, el cual tiene una capacidad de interpretación muy buena, al punto de aplicarlo para analizar los comportamientos de quienes lo rodean. Él me ha acompañado en los tres años que llevo de universidad, aunque creo que esto se debe más a que es mi compañero de habitación; de lo contrario ni nos miraríamos.
A veces pienso que debí superar los obstáculos en mi personalidad antes de plantarle cara al terreno de formación profesional; no obstante recuerdo las palabras de mi madre cuando la idea pasó por mi mente la primera vez: "¿Quieres acabar con todo aquello que te reprime? Entonces enfrenta al mundo y experimenta mil y un situaciones en las que desarrolles y des todo de ti".
Observé el mensaje por una última vez, detallando cada palabra, haciendo especial énfasis en la palabra amigos; y con un último suspiro tomé la determinación para hacer hasta lo imposible con tal de alcanzar una presencia fuerte.
-Bert.- mi cercano, Bodt, me sacaba de mis pensamientos.
-No te oí cuando entraste.
-Estabas sumido en otro mundo.- bromeó- Por cierto. ¿No tienes clase de psicopatología dentro de diez minutos?
Tal como si de un electrochoque se tratará le agradecí por el recordatorio y salí disparado hacia el aula.
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It can't be (ReinerXBertholdt)
FanfictionBertholdt Hoover, un estudiante de sexto semestre de medicina residido en Berlín. Para su desapercibida existencia todo parece ir bien, pues estudia lo que siempre le gustó; mejor aún siendo becado en la Universidad Libre de Berlín, no obstante su t...
