Capítulo 18

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Esperé pacientemente a que papá terminara de servir mi plato de comida, agarrando el tenedor con fuerza y evitando mirarlo a los ojos

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Esperé pacientemente a que papá terminara de servir mi plato de comida, agarrando el tenedor con fuerza y evitando mirarlo a los ojos. Si algo sé bien de papá, es que odia que no cumplan con las promesas...

Y Gregg prometió cenar con nosotros.

—Es una noche fresca, hay muchas estrellas en el cielo, una hermosa luna llena y tú —sonrió con ternura—, hermosa como siempre, manzanita.

—Gracias, papá. 

Hoy iba a ser una cita romántica, de cita romántica pasó a cena formal con mi padre y de cena formal, pasó a ser una cena en mi apartamento compartido con Marcus, quien si tuvo una cita romántica con un extranjero que conoció en una fiesta en el hotel. Pero, aunque todo se fue degradando, yo decidí usar mi bonito vestido rojo con escote en forma de corazón y una bonita tela con bordados de flores.

¿Y que si Gregg no está aquí? Eso no evitará que me vista bonito para cenar.

—¿Podría decirse que nos dejó plantados? —preguntó mi padre, no queriendo mostrar su enfado, aunque era muy notorio.

—No, tuvo problemas con la cita familiar y por eso se ha atrasado. Él no es capaz de plantarnos, papá...

A pesar de haber dicho eso con algo de seguridad, no puedo evitar pensar en que se ha acobardado y ya no quiere llevar lo nuestro a algo serio. Digo, nunca he visto a Gregg tener una relación seria y ya llevamos casi año y medio conociéndonos. Prometí no pensar mal de él y confiar, que es lo mas importante, pero tengo derecho a temer no ser suficiente para él...

—Es un gran chico, cariño —dijo papá, agarrando mi mano sobre la mesa y sonriéndome—. Se podría decir que ha cuidado de ambos muy bien, ¿no crees?

—¿De que hablas? —pregunté confundida.

—¿Nunca te diste cuenta, manzanita? —la diversión ante mi rostro de confundida me molestó un poco— ¿En serio crees que el hecho de que él estuviera en el aeropuerto cuando tu olvidaste que vendría fue casualidad? Él me llamó antes de que mi vuelo saliera, llamó a Marcus para preguntarle si te habías acordado o no, cosa normal en esa cabeza despistada que tienes.

—No, él dijo que había ido a dejar a su padre.

—¿Por qué no hablamos de esos días de luto? Tu no querías salir de casa, pasabas la tarde en el jardín, viendo las flores y él siempre venía con un pie de manzana para ti —negué con la cabeza, sin poder creerle— ¿Enserio pensabas que yo lo hacía? Lo único que puedo hacer son espaguetis. El pobre chico hasta pasaba la tarde en su auto, afuera de la casa, preocupado de que hicieras alguna locura. Incluso solía ir a verme a la oficina por unas horas, sin importar que estuviera en Alemania, Suecia o Noruega.

¿Por qué no creerlo? Siempre pensé que había una razón para que papá lo quisiera y lo defendiera tanto, él no es alguien que deja que me lastimen. Pero Gregg siempre fue su consentido. ¿Y como no cuando solo ha demostrado ser un caballero en brillante armadura a preocuparse por nosotros? Y yo soy la tonta que no pudo ver esos hermosos detalles, la tonta que siempre le habló mal y lo lastimó...

Hamilton Playboy |Serie Hamilton| #2.7 (TERMINADA)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora