-¿Entonces los pecados huyeron?-preguntaban las personas del pueblo
-Tienen que pagar por el cruel crimen de matar a Zaratras-sama-
-Claro que si lo pagaran eso no quedara inpone- contesto el caballero Hendrickson
El dia que los pecados huyeron de Liones, Elizabeth sufrió un golpe en la cabeza y a causa de eso ella olvido por completo a Meliodas y a los pecados. Pero nuevamente se reencontraría con ellos.
Meliodas al separarse de todos no sabia como volvería a reunirlos.
Así que vendio su arma sagrada Lostvayne para poder abrir un bar y así recaudar pistas sobre los demás pecados.
Sin embargo Merlín nunca perdió de vista a ninguno de ellos.
Incluso recuperó el arma sagrada que Meliodas vendió.
Cada pecado tuvo un destino diferente. Algo cambio en Harlequin al enterarse por medio de Gilthunder que Ban había matado al hada que protegía la fuente de vida eterna.
Estuvo encerrado en una casa lejos de Liones.
Ban por su parte fue atrapado en una mazmorra del pueblo de Baste. Al ser reconocido como el pecado de la avaricia.
Diane por su parte se escondió en el bosque blanco. Del cual se rumoraba que monstruos vivían ahí y nadie se atrevía a adentrarse en él.
Gowther se escondió en una cueva.
Escanor de igual manera abrió un bar en una cueva. El cual nunca tuvo cliente ya que se encontraba muy escondido.
10 años después de su separación. El rumor llegó a una colina donde estaba el bar del sombrero del jabalí.
-Un caballero errante con armadura oxidada que es uno de los pecados anda amenzando a los pueblos. - murmura uno de los clientes de aquel Bar.
Meliodas escuchaba atento pero sin dejar de atender a los clientes.
Un joven muy asustado entró al bar.
-¡Lo eh visto! ¡ El caballero de armadura oxidada viene hacia aquí!
Todos rieron de aquel joven y no le creyeron. Pero de pronto unos pasos se oyeron acercarse a la entrada. Dejando ver la armadura oxidada que susurraba.
-Los siete pecados capitales. -
Todos gritaron y salieron corriendo del bar.
Meliodas en cambio se paro frente a la Armadura.
-¿Quien eres y que buscas en mi bar?
Aquel portador de la armadura no contesto y cayó de espaldas desmayada.
El casco salió dejando ver su rostro angelical.
Una peliplata. Una mujer.
-Elizabeth, nuevamente estas frente a mi- susurró Meliodas mientras la levantaba del suelo y la llevaba a su cama de la habitación.
-¿La conoces Meliodas? - pregunto el cerdo parlante.
-No-contesto secamente fingiendo la alegría que sentía de volver a ver a su amada Diosa.
El destino se encargaba de juntarlos de nuevo
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Demonio y Diosa
FanfictionEl amor debe ser el sentimiento mas puro y sincero en el mundo. Pero para nuestros protagonistas no sera así, ese sentimiento es inadecuado e incluso prohibido para ambos. Pertenecen a diferentes clanes y cada clan siempre estara en contra uno del o...
