Algunos dias después de recuperar el gideon de Diane y perder la espada rota de Meliodas, unos rumores sobre un caballero gigante con armadura que vivía en el bosque llegó a ellos.
-Debe tratarse de Gowther- opinó Meliodas.
Se dirigieron los 4 hasta aquel bosque. Meliodas sugirió a Diane que cuidara a Elizabeth y ellos irían a investigar aquel bosque.
Llegaron a una cueva y algunos caballeros sagrados estaban ahi disponiéndose a matar a aquel gigante con armadura.
Meliodas, Ban y King se colocaron frente a aquella gran armadura.
De repente un chico de cabellos cortos verdes y lentes se acerco a ellos sorprendiéndolos.
-Ey humano vete de aqui, esta es una pelea seria.
Pero aquel humano no se movió ni un poco.
Sino que comenzo a cambiar su aspecto. El cabello le cambio de color a rosado.
-¿¡Gowther!?- menciono Meliodas al verlo cambiar de aspecto.
Los caballeros que fueron en su búsqueda tenían la orden de llevar la cabeza de aquel caballero de armadura gigante.
Gowther sin mas corto la cabeza de aquella armadura y se las entrego sin mas.
-Si es todo lo que vinieron a buscar.- hablo muy tranquilo
Aquellos caballeros se retiraron con la cabeza.
Los 4 caminaron hasta donde estaban Elizabeth y Diane, quienes habían prendido una fogota y comenzaban a asar carne para comer.
Gowther se presentó con Elizabeth y ella le comentó el porque reunía a los pecados junto a Meliodas.
El aceptó acompañarlos sin dudar.
Ahora ya eran 5 pecados capitales que acompañaban a la princesa de Liones para cumplir el objetivo de salvar a su reino de los enemigos.
Gowther tenia una magia peculiar podía leer las mentes y manipularlas a su manera. Era el mas peligroso a su pensar de algunos.
Cuando la cena terminó todos se disponían a dormir.
Elizabeth como costumbre se dirigió a la habitación que compartía desde semanas atrás con el rubio capitán de los pecados.
Sabiendo ella que el se encontraba abajo dispuso a tomarse una ducha pero olvido cerrar la puerta.
Estaba bajo el agua cantando una cancion mientras se duchaba.
El rubio al llegar a la habitación escucho a la princesa cantar en la ducha.
Aprovechando la situación cerro la puerta de la habitación con seguridad y se quito la ropa disponiéndose a entrar a la ducha con la princesa
Ella se sobresaltó al ver al rubio entrar se comenzo a topar como podía mientras su cara estaba totalmente roja.
-Tranquila Elizabeth, no te haré daño, sólo me duchare a tu lado.
La ojiazul ni con esas palabras se lograba calmar. Y muy nerviosa se quedo inmóvil mientras el rubio se mojaba y pasaba el jabón por su cuerpo fornido.
-¿Te tallo la espalda?- pregunto con una gran sonrisa.
La princesa asintió muy nerviosa. El se acerco a ella y comenzo a lavar la espalda de la chica.
-¿Ahora puedes hacermelo a mi?- pregunto el rubio con una sonrisa pícara.
La princesa muy nerviosa asintió y comenzo a lavar la espalda del capitán.
Cuando su cuerpo quedo libre de espuma, se coloco una toalla en su cintura y salio del baño.
Elizabeth permaneció un tiempo a solas en el baño aún asimilando lo que habia ocurrido con el rubio en aquel cuarto.
Salio ya vestida con su pijama muy temblorosa y aun sonrojada miro al rubio acostado, suspiró pensando que ya dormía.
Se acosto poco a poco en la cama tratando de no hacer ruido.
Cuando logro acostarse miro al rubio dormir plácidamente y en un impulso le depositó un suave beso en su mejilla.
Meliodas despertó ante el acto de su princesa. Ella se fue para atrás del susto quedando al borde de la cama, sino fuera por la rapidez de su rubio hubiera caído al suelo.
Quedaron sus miradas fijamente uno en el otro. Meliodas sin dejar de mirarla la recostó de nuevo en la cama y la beso suavemente en las comisuras de los labios de su princesa.
Las palabras no hacían falta era un momento único y especial entre ellos.
Meliodas acomodo la cabeza de elizabeth en su pecho y le dio un tierno beso en su frente. Susurro un "Buenas noches Elizabeth" y quedo profundamente dormido de nuevo.
La princesa no creía que el sea asi de amable y tierno con ella. A pesar de que en batalla podía ser muy cruel y fuerte con ella era todo lo contrario, por eso ella lo defendería de quien sea porque solo ella sabia en realidad quien era aquel Capitán de los pecados capitales.
Esa noche durmieron en paz todos. Sin sospechar que al dia siguiente una gran batalla los esperaría.
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Demonio y Diosa
FanfictionEl amor debe ser el sentimiento mas puro y sincero en el mundo. Pero para nuestros protagonistas no sera así, ese sentimiento es inadecuado e incluso prohibido para ambos. Pertenecen a diferentes clanes y cada clan siempre estara en contra uno del o...
