❤❤❤☹

4.5K 775 144
                                        

Realmente le gustaba Minghao. Su forma de estar tan tranquilo y callado mientras esperaba a que él despertara, aunque Jun ya estuviera despierto y lo único que no quería era levantarse, era realmente interesante para él. Lo veía leyendo con total tranquilidad, sus ojos tan concentrados en el libro que por un segundo Jun imaginó que él era invisible, o por lo menos era algo parecido a un fantasma.

Se acomodó un poco mejor sobre el suelo para despues apartar el libro con su mano derecha, encontrándose con los ojos cálidos de Minghao. El niño ni siquiera se molestó de ser interrumpido, le dedicó una rápida sonrisa e intentó regresar a su lectura. Jun volvió a apartar el libro con un gesto infantil.

—¿ya no deseas dormir?— Preguntó Minghao.

—Tus piernas son demasiado delgadas ¿Cómo esperas que duerma a gusto sobre ellas?

Puedes dormir apilando libros. O directamente sobre el suelo.

Jun hizo un pequeño puchero dándose la vuelta aun sin levantarse. ¿Cuánto tiempo había pasado? Quizás horas, él realmente estaba dudoso de ello, pero estaba a punto de restarle importancia, despues de todo desde que Minghao había llegado su interés por las clases habia descendido hasta un punto preocupante, si seguía así quizás llegaría a suspender alguna de ellas.

Él ya daba por perdida la clase del profesor Choi.

—Tengo que estudiar.— murmuró en un ataque por no dejarse caer tan bajo, convenciéndose de que quizás estaba a tiempo de salvar la asignatura. —Necesito una semana para reponer mis clases, asi que te dejo libre por ese tiempo.

—¿entonces no vamos a vernos?— Minghao pareció confundido, con sus preciosos ojos por fin enfocando únicamente a Jun.

—No dije eso. Solo que no tendremos clases hasta la próxima semana, eres libre por ahora.

Nunca me siento encerrado al estar contigo.

Minghao sonrió solo para él, tan adorable y especial que el corazón de Jun saltó un poco de la emoción. Dios, él detestaba tanto cuando eso pasaba, solo lo arrastraba hasta Minghao, lo desviar la mirada para no mirarlo con la misma sinceridad con la que su pareja lo hacía. Le daba un buen golpe de una realidad donde él estaba siendo algo semejante a su maestra.

Pero nada se compararía a aquella señora detestable que no le importaba nadie más que ella ¿verdad? Jun de cierto modo se preocupaba por Minghao, es por eso que actuaba lento y con cuidado, Jun era una buena persona con un objetivo dudoso. Él no actuaba de la misma manera que aquella mujer.

¿te preocupa algo?— Preguntó Minghao despues de varios segundos en los que Jun no lo miró.

Jun se incorporó alejándose del toque del chico, preguntándose cómo era correcto acercarse sin estar rodeando el borde. Se puso de pie y le tendió una mano a Minghao, y para cuando este estuvo cara a cara frente a Jun le sonrió.

—Me preocupa que mi chico se sienta solo mientras yo no estoy con él.— Le dio un suave beso en los labios, sintiéndose completamente extraño por sus propias palabras. Su pareja se sonrojó.

Jun estaba muy cerca de caer, es por eso que trataría de empujar primero a Minghao. 

Íntimo [JunHao]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora