Los días pasaron, Sebastian me entregó el anillo, y la intervención de "El Perro Guardián de la Reina" fue requerida por los continuos desaparecimientos de mujeres jóvenes sin importar su estatus social al cual pertenecen, debido a esto me he estado quedando en la mansión de la ciudad, los ataques han sido en toda la ciudad por lo que no existe una zona especifica para estos y en lo único en lo que se parecen es en su edad, de los quince a los veinte.
-no hay cuerpos... rasgos físicos en común tampoco... según las fotografías... residencia... lugares...
-Señorita ¿porque mejor no toma un descanso?
-no Sebastian... es-espera ¿q-que haces?...
Me ha cargado
-no ha dormido en los últimos días Señorita, su salud es más importante.
Suspire eso fue todo, tenía razón no he dormido por el casó y a pesar de todo el tiempo que le he dedicado no he encontrado algo que me ayude a resolverlo.
Llegue a mi habitación en los brazos de Sebastian, quien me cambio e hizo que me metiera a la cama, no se que hora sea pero si llegó a esto debe ser tarde.
-Señorita descansé con tranquilidad.
-pero...el casó...
-cuando despierte lo resolverá no se preocupe My lady.
-De acuerdo... y gracias.
Solo sonrió antes de salir y yo me dormí de inmediato.
~Sebastian~
Por fin logré convencer a la Señorita que durmiera, es algo obstinada al respecto a los trabajos, quiere terminarlos el mismo día que le es entregada la carta de la Reina, por lo que se descuida hací misma, la dejaré dormir lo suficiente para que se reponga.
Realicé mis respectivas tareas nocturnas para tener todo listo para cuando amanezca, al terminar me dirigí a mi respectiva habitación para ducharme y descansar mientras espero el inició del día. Después de unas horas me cambie he inicie con los preparativos del día como de costumbre... pero no imagine que fuera interrumpido.
-Agni creó que ahí alguien.
-Soma-sama iré a ver.
Valla visita inesperada.
-¡Señor Sebastian!
- Príncipe Soma, Señor Agni bienvenidos de nuevo a Londres.
- ¿Ciel esta en la mansión?
-Me temo que no, el Señorito salio del país...
~Angelica~
Me desperté de manera calmada, abrí mis cortinas y lave mi cara para terminar de reaccionar.
-¡¿Que no esta?¡
¿He?, provenía de abajo...¿que sucede?, decidí salir de mi habitación e ir al origen de tanto escándalo, al llegar pude observar a Sebastian y a dos ¿indues?...
-¿que sucede aquí?, Sebastian.
-Señorita buenos días..
-¡¿Señorita?! - mi mayordomo fue interrumpido por aquel que portaba las ropas más llamativas.
-Señorita ellos son el Príncipe Soma y su mayordomo, Agni, son viejos amigos de su padre.
- oh... Entiendo, es un gusto conocerles soy la condesa Angelica Phantomhive, hija de Ciel Phantomhive y Elizabeth Essel Cordilia Midford.
- tu eres su hija... Wow...
El príncipe Soma se abalanzó en mi dirección, acción a la que por instinto esquivé sin dificultad debido a esto él calló directo al suelo.
-Bien, Sebastian atiendelos, yo iré a prepararme, lamento recibirlos en este estado.
Regrese a mi habitación para prepararme la tina y posterior a esto entrar a ella.
~ Sebastian ~
Prepare el desayuno, como de costumbre Agni me ayudo, el señor Soma no dejaba de hacer preguntas sobre la Señorita.
-Sebastian ¿porque no fuiste con ella?, antes no dejabas a Ciel solo.
-Príncipe Soma, la Señorita es muy diferente a su padre, es mejor no molestarla cuando necesita analizar.
-¿Analizar?
-Esta analizando la situación, Bocchan no le hablo de ustedes.
-¿He? ¿Porque?
-No creyó que fuera necesario. Además de que era desastroso.
-Mi príncipe puede dar un buena primera impresión.
-Temo que esa oportunidad ya no existe, llegaron haciendo un alboroto...
-si, además que me despertaron.
-usted ya estaba despierta antes de que llegaran... ¿Señorita? -volteó a verla.
-Sebastian parece que los invitados te entretuvieron... impresionante te has retrasado treinta segundos.
-tks...
-Bien estaré en mi despacho, avisen me cuando terminen. -se retiró.
-Príncipe espere en la sala en lo que el señor Sebastian y yo terminamos.
-De acuerdo.
Después de que se retiro Agni y yo continuamos con los preparativos con mayor rapidez pues como ya había dicho la Señorita estaba retrasado. Al terminar fui a buscar a la Señorita, a llegar al despachó este estaba hecho un desastre y la Señorita no estaba.
"Señorita, ¿donde esta?"
No obtuve respuesta, arregle de inmediato el lugar y salí de este. La han secuestrado... no, ella dejo que la secuestraran, de haber peleado los intrusos estarían muertos y me habría llamado.
~ Angelica ~
Maldito cloroformo solo hacia que me doliera la cabeza, pero debía seguir fingiendo que me encontraba inconsciente, mis manos y pies estaban amarrados, mi cabeza estaba cubierta, había pasado un rato en un carruaje podía oír los pasos del caballo.
"Señorita, ¿donde esta?"
Sebastian... disculpa aun no te puedo responder a eso, durante mi baño me percaté de que lo mas seguro era que los secuestros los realizaba alguna organización de tráfico, el hecho de dejar que me secuestren es porque asumo que son los involucrados y las jóvenes deben estar reunidas en un solo lugar, lugar al cual me llevaban en estos instantes, si es que se tratan de los mismos. Además de ser conveniente para mi, así no tendría que buscar como llamar su atención y acabaría con mi trabajo.
Alguien me cargo, no había demasiado ruido así que asumí que era en las afueras de la ciudad, escuche una puerta abrirse y con esto demasiadas voces, en el fondo algunos llantos, me dejaron en un lugar frío lo mas seguro que en el suelo, un leve olor a vino se hizo presente posiblemente era una bodega, tal vez abandonada, cambiaron la cuerda de mis manos por cadenas.
Bien es momento de despertar... me senté en el suelo y como pude me logre quitar lo que tenía en la cabeza.
-Valla despertaste.
Un hombre de unos cuarenta años, tes blanca, cabellos cafés a igual que sus ojos y que portaba un traje beige, se encontraba frente mio. A mi alrededor varias jóvenes se encontraban de igual forma encadenadas, realice un revisión visual y como creí era las chicas desaparecidas.
-¿Que quieres hacer conmigo y con ellas?
-oh valla, chicos tenemos a una valiente.
Los demás hombres rieron y este me dio una patada en el estómago. Yo solo sonreí de lado.
Una vez que me digan lo que quiero y llame a Sebastian veremos quien ríe mejor.
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SOLO ES UN MAYORDOMO
FanfictionSecuela: SOLO ES UN DEMONIO Mi padre Ciel y mi madre Elizabeth, conozco la historia de mi padre con nuestro mayordomo Sebastian, mi padre por "amor" convirtió a mi madre también en demonio eso debido a que yo la estaba matando antes del parto, mi n...
