Capítulo 31

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~Angelica~

Después de un rato me percate de la ausencia de mi parche a lo que no le di tanta importancia debía salir del lugar, pero no importaba cuantas veces lo intentara de alguna forma volvía al mismo salón al de el inició, no planeo darme por vencida debo volver a la mansión,a mi hogar, con los chicos, con Sebastian...

-¡SEBASTIAN!

Grite con fuerza de nuevo pero no hubo respuesta, el cansancio me invadía por lo que decidí descansar en aquel salón iluminado con solo una vela.

-Estúpido demonio, debe haberle hecho algo al lugar... Y ahora hablo conmigo misma.

~Sebastian~

Sacó a Mi Señorita del país pero jamás creí que la trajera aquí, hace siglos que no visitaba Transilvania y mucho menos el palacio Vlad Tepes.

Me apresuré a llegar a aquel lugar olvidado de dios  pero en cuanto entre al territorio la bienvenida fue de inmediato.

-Lo estábamos esperando Lord...

-Ahora solo soy un mayordomo, Sebastian Michaelis. He venido por mi ama, espero no les haya causado molestias.

-La media humana... Lo lamento pero el amo Vlad nos pidió que nadie lo interrumpiera.

-Disculpenme pero no tengo tiempo que perder.

~Angelica~

La luz del exterior se hizo presente de un momento a otro al igual que aquel demonio.

-Es bueno saber que tan determinada eres, las mujeres débiles no son tan atractivas como creen.

-¿Que es lo que Sebastian te debe?, y ¿que quieres de mi?

-¿Sebastian?...él me debe un alma y haré que pagué con la tuya.

-No permitiré que ningún otro demonio tome mi alma.

Para cuando termine la frase se encontraba ahorcando me y suspendiendo me en el aire.

-Mocosa humana no olvides que puedo matarte ahora.

-Pe...ro...si lo...haces...no...po...podrás...negociar...¿cierto?...

Dije con dificultad sonriendo al final, sólo lo vi fruncir el ceño antes de sentir como me arrojaba hacia una pared.

-  Amo su invitado llego.

-Oh perfecto, lleven lo al salón principal.

-Como ordene.

Me encontraba aturdida por el golpe tanto que no logre enfocar a la otra silueta pero debido a la voz supe que era mujer, como pude me levante.

-Bien...supongo que quieres verlo.

Sin más me tomo del brazo y me llevo con brusquedad por los pasillos hasta un enorme salón en donde al momento de entrar  me lanzo al suelo.

-¡Señorita!

Levante la mirada hacia el fondo de salón en cuanto lo vi me levante del piso y trate de correr hacia él pero dos de los subordinados del demonio me  sujetaron de los brazos con fuerza.

- Valla que esta media humana le tiene afecto.

-Sebastian, no aceptes ningún trato de este maldito.

-Señorita... Ese no es el lenguaje de una dama.

-No es momento de la clase de etiqueta.

Continúe mi platica de modales con Sebastian olvidándome de la situación en la que me encontraba pero caí de nuevo en la realidad cuando el demonio llamado Vlad hablo.

-Veo que la joven tiene una buena conexión con usted, pero es una lástima porque sera la ultima vez que la vea, llevenla al salón y activen lo.

-Sebastian, acaba con este sujetó, es una orden.

Dije mientras era casi arrastrada por los dos demonio que me sostenían, antes de que me sacaran del lugar por completo logre ver como mi mayordomo realizaba una reverencia al mismo tiempo que escuchaba "YES, MY LADY" en mi mente lo cual me hizo  sonreír.

~Sebastian~

Sacaron a la Señorita del lugar, lo cual era beneficioso podría pelear con mayor libertad.

- Quien gane esta danza macabra, se quedara con su alma, pero...¿Porque no evitaste que se la llevaran?.

-Oh eso es por el simple hecho de que mi Señorita sabe defenderse.


~
Sin más el baile macabro dio inició, con dos demonios del mismo nivel, la sombra de ambos invadía el salón, tomaron su verdadera forma haciendo un baile mejor que la ultima vez, los golpes y los gruñidos hacían una hermosa sinfonía que pocos sabrán apreciar, pero a pesar de tal baile seguían hablando como caballeros.

- Querido hermano ¿Por que te esfuerzas tanto?

-Lo lamento pero ya no somos hermanos, además este baile a penas comienza Señor Vlad.

- Debiste consumir su alma cuando tuviste la oportunidad.

Sebastian fue arrojado hacia la pared con tal fuerza que logro atravesarla pero sin perder el tiempo volvió a la pista de baile para regresar en favor.

- ¿A caso los rumores serán ciertos?...

Dijo aquel demonio mientras  regresaba al salón.

- Tu contrato no es formal con esa media humana... aun así estas tratando de acatar la orden que te ha dado, ¿Por que?

- Solo hago lo que mi ama me ha pedido, ¿que clase de mayordomo seria si no pudiera hacer algo tan sencillo?

Sebastian cambio su forma humanoide ha una mas animal en el mismo momento en que volvía ha atacar a su contrincante.

Mientras tanto nuestra joven Condesa en un momento de distracción de parte de los demonios que la llevaban logro escapar de ellos, pero el hecho de oír la batalla aun estando lejos de aquel salón lograban hacer que se preocupara por su mayordomo y además dudar de aquella orden.

~



~Angelica~

Me encuentro cerca de la entrada de este castillo, pero a pesar de querer salir del lugar aun no lo hago, no puedo dejar solo hací a Sebastian...

-Tks...

Me queje por un repentino dolor en mi cabeza y un ardor insoportable en ambos ojos, los cuales poco a poco empeoraban.

Aunque a parte de todo ese dolor lograba sentirme diferente físicamente, era como si el miedo en mi estuviera desapareciendo.

- Así que aquí estabas media humana...

Logre ver como se lanzaba hacia mi pero de manera sorprendente logre esquivar no uno, si no todos sus ataques, con la adrenalina recorriendo mi sistema pase de esquivarlo a confortarlo.

Con lo que me pasaba tal vez podría ayudar a Sebastian pero no se si podría...

-En que momento... Yo...

Mi mano atravesó el pecho  de aquel demonio, sacando al otro extremo su corazón el cual aun latía entre mis dedos.

SOLO ES UN MAYORDOMOHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora