Capítulo 45

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Desperté como de costumbre y mientras estoy siendo bañada dialogo con Sebastian.

-Estaremos de luto por esta semana solamente, eso no quiere decir que no haremos nada, el trabajo continuara, solo evitaremos las actividades divertidas y mis vestimentas de color.

-Entendido, Mi Señorita pude averiguar que los ángeles planean atacarnos en  treinta días, contando este.

-Ya veo... Podríamos huir pero eso no nos asegura que nos dejaran en paz y tampoco sabemos cuantos son... Tks...Sebastian ¿alguna sugerencia?

-Ya que lo pregunta, hay una de parte de los shinigamis, que se convierta en humana por completo.

-¡¿Que?!, no... ¿Por qué?, para empezar ¿existe forma?.

-Por que al ser humana y no una medio demonio, al ser común, los ángeles ya no tendrían interés en usted, Si, existe una forma aunque al parecer es un poco dolorosa, claro esta que se hará si usted así lo quiere.

- Ya veo... Gracias pero no quiero ser humana por completo.

-¿Por qué Señorita?

-Bueno yo... -suspire- Sebastian ¿como renunciaría a lo que me hace ser yo?, he crecido en una realidad diferente a la de los humanos, rodeada de demonios, shinigamis y ocasionalmente ángeles. Es parte de mi vida, parte de mi, de no haber estado involucrada con todo esto no seria la que soy en la actualidad.

Simplemente sonrió, me hubiera gustado decirle que otra de las razones, una de las principales, por las cuales no quiero ser humana  es porqué lo podré encontrar de nuevo si se decide ir.

Una carta de su majestad llego a medio día con sus condolencias, además de informarme de un caso que apenas surgió el cual tendré que resolver si Scotland Yard no lo hace, pero que por el momento no debo preocuparme, solo que este atenta a las noticias. Poco antes de la comida Alex llego de visita a la mansión con intensiones de levantarme el animo por lo que después del almuerzo jugamos una partida de ajedrez.

-Lo siento - dijo sorprendiéndome- debe ser duro no ver a tu familia por casi un año y enterarte que murieron en un accidente de barco.

- suspire y sonreí- hací es la vida joven Alex un día estas en un lujoso viaje y al siguiente mueres, la muerte no se puede evitar, no es necesario que te disculpes... Jaque Mate.

-miro el tablero soprendido- eres imposible de vencer... Espero no incomodarte pero estas a punto de cumplir la mayoría de edad y...

-Alex... Mi apellido es Phantomhive, he entablado relación con todos los socios de la compañía, la cual he manejado y hecho una suma en las ganancias -suspire- Sé lo que quieres decir pero no contraeré matrimonio con alguien a quien no amo.

-Entonces... alguien ya ocupa tu corazón.

No supe que contestar, quise decir que no pero algo me impedía negar tal información.

-¿Quien es Angelica?... Quiero saber quien logro lo que yo no.

Me quede sin respuesta de nuevo, Alex estaba por hablar pero Sebastian entro repentinamente con el té.

- Es el té de la compañía, "Moon of day" ¿cierto?

-Como lo esperaba de Mi Señorita, esta vez es acompañado con leche y panque de chocolate.

- Perfecto, gracias Sebastian, informales a los chefs que hagan suficiente comida para todos los presentes en la mansión, quiero que me acompañen para la cena.

-Por supuesto, con su permiso.

Simplemente observe como Sebastian se retiraba mientras bebía de mi taza.

-Veo que aprecias a tu servidumbre.

-lo miré- bueno más que eso, yo los considero familia.

- bebió de su taza- Angelica no te molestes pero he notado desde hace un tiempo que suspira por Sebastian.

-¿A que te refieres?...yo no suspiro por él.

- Tal vez no de forma  consciente, pero lo haces cada que lo miras fijamente, quería que me lo dijeras, al parecer ni siquiera tú te has percatado.

Lo mire extrañada, no comprendía perfectamente a lo que se refería.

- Lo diré de la siguiente manera, cuando te enamoras comienzas a tener interés por la persona, quieres saber todo de ella, no encuentras defectos, tu cuerpo reacciona involuntariamente a su presencia, te pones nerviosa, el ritmo cardíaco aumenta, suspiras y quieres pasar más tiempo con él. Pero cuando pasas a amar a alguien siempre tratas de ayudarlo a mejorar,  sabes que no podrás saber todo de él pero entenderás que tiene sus razones, confías en él ciegamente, a pesar de que no estén todo el tiempo junto sientes que es así y sobre todo eres capaz de protegerlo sin importar el costó.

-¿por qué me dices esto?

-Porqué creo que alguien te robo el corazón desde hace tiempo y no te has dado cuenta, no quiero que te des cuenta de eso cuando ya sea demasiado tardé.

- Sonreí - Gracias Alex eres un gran amigo.

Después de eso la platica se volvió normal, pero a pesar de hablar con él, mi mente...no más bien mi corazón seguía analizando lo que dijo del enamoramiento y el amor, además de que antes mencionó a Sebastian, se que desde que nací me apegue a él, odio admitirlo pero así fue, mi primera palabra fue su nombre, prefería que él fuera quien me enseñará, incluso le llegue a pedir que me enseñara los quehaceres al principio se negó pero después logre hacer que accediera, en las fiestas prefería pasar tiempo con él que socializar con los demás, ahora también pero debo mantener un comportamiento adecuado, de vez en cuando he logrado hacer que me cuente de su pasado, además de encontrarle cometiendo  errores, desde hace algún tiempo he percibido comportamiento extraño de mi parte y le he ofrecido mi alma innumerables veces.

Mi interior se volvió un fiasco tanto que para cuando me di cuenta ya habíamos cenado y Alex se había ido, ahora Sebastian me esta cambiando.

-Mi Señorita, ¿seguira usando el parche?

- No lo sé aún, se supone que lo uso por una enfermedad que hace mi ojo más sensible y que esta siendo tratada, además si resulta que se ha curado poco después de la muerte de mis padres, seria extraño.

-Entiendo, aun así por qué no lo usa menos estando en la mansión, diga que el medico vio avances en el tratamiento desde hace un tiempo -termino de cambiarme - y que le dijo que comenzara a quitárselo.

- De acuerdo - entre a la cama y me arropó- Buenas noches.

-Descanse Mi Señorita.

Dijo y beso mi frente, cosa que me sorprendió por lo que solo sonreí, me devolvió la sonrisa para después retirarse, no tarde en conciliar en sueño.

SOLO ES UN MAYORDOMOHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora