La investigación y mi entrenamiento continuaron en los siguientes días, siendo hoy el último día de octubre, incluso Grell se involucro en el entrenamiento, decía que si aprendía a luchar y moverme como dos especies no humanas sería ventajoso, lo único que no había logrado era el cambio de forma.
Desde la otra mañana, en la que casi muero asfixiada, Sebastian ha evitado dejarme fuera de su vista, a pesar de que Grell esta con nosotros me vigila constantemente.
-Grell ¿estas seguro de esto?- le mostré la guardaña.
-Por supuesto fue hecha para ti, me costo conseguir el permiso, pero es una de las mejores.
Mire la espada con sus diversos detalles en la hoja y empuñadura.
-Además mi Sebas...me mataría si te hiero, sólo recuerda que todo se vale.
-Bien.
Sin más comenzamos con el enfrentamiento, sobre la investigación era algo confuso, además del extraño libro que me mostró Grell, lo que teníamos era lo del alma pura, una antigua guerra y una leyenda sobre la destrucción del cielo o el infierno, además de historias sobre como era antes las sociedades.
Termine con Grell dejándolo en el suelo por primera vez, Sebastian nos interrumpió pues debía tomar una ducha, comer e ir a la ciudad por una reunión de la compañía.
La reunión término mas tarde de lo que creí por lo que nos dirigimos a la mansión de la ciudad, pero al pasar junto al canal alguien golpeo el carruaje tan fuerte que hizo que se volcara, Sebastian me protegió y sacó inmediatamente, Grell manejaba así que el simplemente salto de su sitió, una vez de pié en la acera observe a nuestro atacante, Miguel, quien sonreía triunfante.
-Grell lleva a Mi Señorita a un lugar mas seguro.
El susodicho me tomó en brazos y de un momento a otro nos encontrábamos saltando de techo en techo.
-Gre...¡Grell detente!...si me alejó Sebastian va ha...ha...¡Grell por favor!
-Se detuvo y me bajo ya frente a la mansión- Angélica entiende, si estas presente no podrá luchar adecuadamente, iré ayudarle tú entra a la mansión.
Sin más se fue, a pesar de lo que dijo no lo pensé dos veces para ir en su búsqueda por las oscuras calles de Londres, parecía que la gran ciudad de un momento a otro se había quedado abandonada, no existía señal alguna de personas, la falda me estribaba por lo que me la desprendí para quedar solo en unos pantalones cortos, siendo así mas fácil recorrer las calles buscando la batalla que seguramente se llevaba a cabo, no podía permitir que ocurriera lo de mis pesadillas.
-Así que ahí estas diamante azul.
Repentinamente tres ángeles se presentaron ante mi, cuando gire se encontraba otro, me habían rodeado, estaban por atacarme cuando Will y Ronald los detuvieron.
-Rápido si acaban con el líder ellos se irán
Dijo Will mientras me abrió paso para continuar mi camino, la calles comenzaban a llenarse de enfrentamientos entre shinigamis y ángeles; llegue a unos de los puentes sobre el canal, a los lejos logre observar una densa nube negra de la cual rayos eran desprendidos, baje del puente y corrí por la orilla en dirección a aquella nube pues algo me decía que Sebastian estaba en ese lugar.
Sebastian...desde hace años, tal vez siglos, que no se alimenta de un alma, se que termino con Ash pero él era un ángel de nivel bajo, además fue hace tanto tiempo, no se que tanto se haya debilitado... y mis pesadillas... esto...la oscuridad, el canal, es exactamente igual; demonio estúpido si mueres sera mi culpa...pase lo que pase no te atrevas a dejarme...no ahora que me enamore de ti.
"¿Es a caso una orden my lady?"
Me detuve en secó al oírlo.
"Sebastian... ¿Escuchastes...?"
"Fuerte y claro Señorita, ¿entonces?"
Mire a mi alrededor, tardaría en llegar a ellos, al menos que...
"Sebastian trata de acercar su enfrentamiento a mi, si somos dos nos desearemos del problema de una vez por todas, esto es una orden, Sebastian ambos acabaremos al ángel"
- YES, MY LADY
Se escuchó en toda el área con un tono sereno y demoniaco, en cuanto vi que la nube comenzaba a moverse en mi dirección, volví a correr con la espada que me dio Grell en mano, la cual llevaba bajo la falda, para enfrentarme con cualquiera que se me cruzara en el camino, esta vez no terminaría como siempre, no nos vencería, no mataría a Sebastian.
~Sebastian~
No quería poner a Mi Señorita en peligro, pero tenia razón, el no haberme alimentado en tanto tiempo me había debilitado de mi fuerza original, además ella no me ha permitido morir, la pelea empezaba a intensificarse pues ambos estábamos en nuestra verdadera forma.
-Hace mucho que no veía al gran príncipe en su verdadera forma.
- No creó que estés en posición de hablar, después de todo tu también estas en todo tu esplendor, ¿que dirá tu señor cuando uno de los grandes sea derrotado por un demonio?
- no lo sé, pero lo que si sé es que su peor pesadilla se hará realidad, estará indefensa como un pequeño gato asustado, tanto que me sera fácil hacerme cargó de ese diamante azul.
-Nunca permitiré que alguien la toqué.
Afirme mientras lo atacaba y esquivaba sus ataques, se encuentra tan concentrado en la batalla que no se ha percatado que lo estoy guiando hacia donde Mi Señorita me indicó, espero que lo que piense hacer resulte My lady.
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SOLO ES UN MAYORDOMO
FanfictionSecuela: SOLO ES UN DEMONIO Mi padre Ciel y mi madre Elizabeth, conozco la historia de mi padre con nuestro mayordomo Sebastian, mi padre por "amor" convirtió a mi madre también en demonio eso debido a que yo la estaba matando antes del parto, mi n...
