Capítulo 52

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~Angelica~

Entre más me acercaba lograba percibir con mayor fuerza la energía de ambos seres, como pude logre librarme de  los ángeles que se interpusieron en mi camino, gracias a Sebastian y Grell aprendí a usar parte de mi fuerza pero no de todo pues debido a que es reciente si me sobre esfuerzo puedo perder el control o al menos eso supone Sebastian, en la historia se sabe muy poco de los híbridos, Sebastian al parecer guiaba la batalla y entre más nos acercábamos aquella nube negra iba desvaneciéndose hasta quedar solo Sebastian con Miguel peleando, aquella pelea se detuvo cuando Miguel me vio.

-Ya veo...quieres cambiar tu predicción sobre el demonio.

-Eso no es de tú interés - me pare junto a Sebastian.

"Señorita, ¿que tiene en mente?"

"Leí sobre él cuando se sienta amenazado sacara una espada, debo quitársela y tú alejarte de ella, si te atraviesa te matara"

-Sea cual sea su estrategia no funcionara, los superamos en...

-Bombón te equivocas, todos saben que existen más shinigamis que tú y tus subordinados.

Grell llego por los aires parándose junto a mi, quedando yo entre ambos seres, cada uno de nosotros se puso en posición de ataque, Miguel río repentinamente.

-Creen que podrán terminar conmigo, soy uno de los grandes -sacó su espada- será un juego de niños terminar con el demonio, el shinigami y con tu conciencia diamante azul.

Simplemente nos lanzamos en su contra, trate de mantener el principal enfrentamiento entre nosotros, pues debía evitar que se enfocara demasiado en los chicos, así como evitar que ellos se cansaran más de lo deseado, para que cuando éste se canse y este desarmado terminen con esto, trate de desviar todos sus ataques con fuerza hacia mí, brincando de aquí para allá, corriendo,  acorralándolo y atacándolo, hacerlo con la otra parte de mi sangre era eficaz pero al ser parte humana empezaba a sentir un poco de cansancio, aunque también note cansancio por parte de nuestro enemigo por un momento nos quedamos parados cada uno en diferente tejado.

-Es increíble... ya deberías estar muerta, aun así aquí estas de pié.

Me miré, no me había percatado que algunos ataques lograron alcanzarme.

-Y todo esto por el amor que le has dado a un demonio- miro a Sebastian- bueno creo debo agradecerle, después de todo sin usted su apreciada alma no habría alcanzado la perfección...

La tensión de ambas energías se hacia más fuerte a cada segundo, el ángel quería provocarlo, además la adrenalina en mi sistema empezaba a disminuir por lo que las heridas empezaban a doler. Grell sin previo aviso atacó a Miguel pero aun así este detuvo su ataque, una gran batalla empezó entre ellos dos, repentinamente Sebastian me tomo en brazos por detrás y nos sacó de la zona de un momento a otro, ya que me estaba desangrando y el dolor aumentaba con en paso de los segundos.

-Sebastian no podemos dejar a Grell solo.

- No se preocupe Señorita- saco el frasco de las almas y lo abrio- su cuerpo no digiere las almas completas aún, pero puede hacerlo con un poco de ayuda, así que le pido disculpas de antemano- metió una de las almas a su boca.

-¿diaculpas?, ¿por...

No termine mi pregunta pues había juntado nuestros labios, pude sentir el aceleramiento de mi pulso, el calor en mis mejillas e incluso mis ojos cambiar por primera vez, hasta donde yo se; era la misma sensación que tuve algunas veces mientras dormía, algo que abría mis labios y hacia bajar una cálida sensación por mi garganta.

~Sebastian~

Ya le había dado almas con anterioridad pero fue la primera vez que lograba saborear levemente su alma, la reacción de la Señorita fue nula a la vista pero logre escuchar los latidos de su corazón, al separarme simplemente ayude a que se levantara.

-Veo que la absorbió con rapidez.

No obtuve respuesta, pero sus heridas se curaron casi de inmediato.

-Volvamos

Fue todo lo que dijo antes de saltar a un tejado para regresar por donde llegamos, solo la seguí, al estar de nuevo en el lugar Grell estaba acorralado, la Señorita actuó de inmediato para detener el ataque tal fue el impacto que la espada del alado fue mandada a volar.

-¡Sebastian!

Grito dándome a entender que fue por ella, simplemente obedecí mientras que ella y Grell evitaban que Miguel fuera detrás mío, encontré la espada pero al tratar de tocarla esta me dio un tipo de descarga eléctrica potente, Grell paso volando por mi lado derecho terminando en el suelo poco después se levantó mientras se acercaba.

-Ve con ella veré si un shinigami logra destruir un instrumento celestial.

Lo dijo mientras encendía su guardaña, sin mas me retire para apoyar a Mi Señorita, en cuanto tuve la oportunidad relevé a la Señorita y poco después comenzamos a atacarlo constantemente tomando turnos, aunque no logramos acertar todos los ataques.

Mi Señorita daba ataques cada vez más potentes comenzando a sobre esforzar su cuerpo y a liberar su aura demoníaca, situación que me preocupa debo tratar sacarla del acto o podría descontrolarse.

- Señorita debe detenerse, yo me encargaré - di inició a la conversación mientras que ambos lo atacábamos.

-No dejare que tenga oportunidad de matarte Sebastian, además me encuentro bien.

-¿Tanto te importa un solo demonio?, sabes que hay miles de ellos podrás reemplazarlo fácilmente.

- Eso jamás, no existe ser que se le comparé... debes  sentirte mal de que un demonio debilitado y una híbrida te hagan frente.

En ese momento se fue directo contra ella dejándome a mi de lado, cada que intentaba interferir me sacaban de la batalla, el aura de ambos se hacia mas presente con cada golpe hasta lograr un densa neblina a su alrededor la cual evita saber que esta pasando. Cuando intente entrar recibí una descarga más potente que al intentar tomar la espada, Mi Señorita se enfrentaba sola a ese despreciable ser que quería destruirla mental y espiritualmente de la peor forma solo para hacerle frente a Padre.

SOLO ES UN MAYORDOMOHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora