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POV Natalia
Después de almorzar, salimos a dar una vuelta por la calle. Mientras charlábamos, me agarraron por el hombro y me giraron. Incluso me asusté porque pensaba que me iban a hacer algo.

-¿Natalia?- preguntó una voz muy conocida

-¡Alicia!- me tiré encima de ella para darle un abrazo

-No sabía que estabas aquí- dijo ella

Mis amigas nos miraban impactantes. No la conocían, ni siquiera Marta.

-Me he mudado- respondí

-¡Qué bien! Yo también vivo aquí

-Ay lo siento, no os he presentado, ella es Alicia, estudiábamos juntas, y ellas son Marta, María y Alba

-Encantada- dijo Alicia y les dio dos besos en las mejillas a cada una

Alicia y yo nos conocemos desde que estábamos en el instituto. Nos llevábamos super bien y yo empezé a sentir cosas por ella. Finalmente, acabamos saliendo pero su familia y ella tuvieron que mudarse a otro país por cuestiones de trabajo y nuestra relación se acabó. Tenía su número pero ya no hablábamos. Juramos que si algún día nos volviésemos a ver, volveríamos a estar juntas, pero nunca llegué a saber más de ella y entonces conocí a Mikel, mi última relación.

Volver a ver a Alicia me trajeron muchos recuerdos e incluso sentimientos que pensaba que tenía escondidos para siempre. Somos muy parecidas, incluso se podría decir que somos la misma persona pero con aspectos diferentes.

-Has cambiado mucho- dijo Alicia

-Pues tú estás igual, veo que al final no te teñiste el pelo de azul

-El pelirrojo me sienta mejor

-Si- sonreí y ella me dedicó una sonrisa tímida

-Bueno me tengo que ir, tienes mi número, no tardes tanto en hablarme como la última vez- básicamente, no hubo última vez porque cuando se fue no volví a mandarle ningún mensaje

-Vale, adiós- le di un abrazo y se fue

Emprendimos otra vez el camino, pero yo a diferencia de antes, tenía una sonrisa que me llegaba de oreja a oreja. Ver a Alicia me puso muy contenta. Sin embargo, Alba se puso muy seria, andaba mirando al suelo y no me dirigía la palabra a no ser que le hablase yo.

-Ei rubia, que seria vas- le di con mi brazo en el suyo

-Estoy pensando- dijo sin mirarme

-¿En qué si se puede saber?

-Cosas mías- contestó fría y dejé de hablarle

Nada más volver a mí casa, entré en el contacto de Alicia y le mandé un mensaje.

-No me puedo creer que estemos las dos en Madrid

Ella no se demoró mucho en contestar.

-Ni yo, deberíamos de quedar más a menudo, vivir los antiguos tiempos

-Me parece bien, si quieres vente está noche a mi casa, podemos ver una peli- sugerí

-Vale, mándame la ubicación, después voy

-Ok- le mandé la ubicación y me salí del chat

Miré su foto de perfil, salía muy guapa. Busqué su Instagram y vi todas sus fotos. Les di me gusta a todas y en algunas dejaba algún comentario. Me había gustado verla otra vez.

-Oye Natalia, hoy duermo en casa de Paco- dijo Marta, Paco era su novio

-Vale, después viene Alicia así que estaré acompañada- contesté

-Ok adiós- salió por la puerta

Al llegar la noche, llamaron al telefonillo y abrí. Luego abrí la puerta de mi casa y Alicia estaba enfrente con una gran sonrisa y preparada para lanzarse a mis brazos.

Nos sentamos en el sofá y pusimos a ver una peli. Nos tapamos con la manta y cogimos el bol de palomitas que había en la pequeña mesa de delante del sofá.

-Te echaba de menos- dijo Alicia

-Y yo a tí- le abracé y me quedé así durante toda la peli, abrazada a ella

En medio de la película sonó mi móvil y descolgué la llamada sin mirar quien me llamaba.

-¿Si?

-Hola Nat

-Hola ¿Qué pasa?- pregunté atenta a la película e intentado coger palomitas porque Alicia escondía el bol

-Tenía ganas de hablar contigo- dijo de forma tierna

-Jajaja- se rió Alicia porque yo no podía coger las palomitas

-¿Estás con alguien?- preguntó Alba

-Con Alicia, estamos viendo una peli y la muy capulla no me deja comer palomitas- Alicia se rió

-Ah pues entonces te dejo, pasadlo bien, adiós- colgó así sin más pero no hice mucho caso y seguí jugando con Alicia y las palomitas

Al cabo de un rato, cuando ya acabó la peli, fuimos a cenar algo aunque tampoco teníamos mucha hambre por las palomitas.

-¿Quién te llamó antes?- preguntó Alicia entrando en la cocina

-Alba, la chica rubia bajita que conocistes hoy

-Ah

-Se parecía a tí, también tenía el pelo pelirrojo

-La gente pelirroja somos más guay- sonrió

-¿Entonces yo no soy guay?- le vacilé

-No- ambas sonreíamos como dos tontas

-Pues está chica no guay te echa de su casa- la empuje hacia la puerta y ella se asustó, se puso seria

Me empezé a reír por su reacción, se había creído que le echaba.

-¿De qué te ríes?- preguntó seria

-De que te lo has creído, como te voy a echar de mi casa- le di un abrazo- anda quédate a dormir que Marta no está- puse morritos

-Valeee- le di otro abrazo

Cuánto la echaba de menos. 

Manchame de tíDonde viven las historias. Descúbrelo ahora