La fémina cerró los ojos dejándose llevar por sentimientos importantes que escondía desde su llegada, ocultos en lugares secretos de su alma, quería saborear una antigua gloria o al menos algo parecido a ese maravilloso deleite al hacer el amor. Pegaba su cuerpo al del príncipe moviendo sutilmente su cadera, anhelaba el fuego, el deseo, la pasión que el hombre podría demostrarle ahora que se veía tan entregada. Buscó tanto con sus labios, tanto, para encontrar el frío rechazo.
El príncipe se quitó de encima a la mujer alejando sus brazos para poder dar un paso atrás, con su mano enguantada limpió sus labios del rastro que dejó Bulma en ellos
–qué es lo que piensas mujer? Que el príncipe de los saiyajin caerá en tus trucos? No confundas tu estancia en este sitio, ni ahora ni nunca – diciendo esto la tomo una vez más por el mentón y atrajo bruscamente el rostro sorprendido de ella – crees que caeré por un discurso bonito plagado de cursilería? Hacer todo a un lado, de donde sacaste semejante idea tan absurda –diciendo esto la soltó para alejarse, la mujer se veía tan desanimada como una rama que podía derrumbarse con cualquier brisa, el príncipe escuchó a su espalda un lamento en forma de pregunta
–por qué? –
Él se volteó para terminar su encuentro con una última aseveración –tú mujer no conoces nada de mí, en lo absoluto – ni siquiera se inmutó por la figura de blanco que trató de alcanzarlo en la puerta, cerró esta en su cara.
Frío, solo eso quedaba. Sin poder creer lo acontecido Bulma apoyó la frente en la puerta, el frío del acero parecía menos agresivo que el rechazo del saiyajin, por qué pisoteó su demostración de afecto? En el interior de Bulma se encontraba una disputa entre la razón y el corazón, uno le aseguraba que no debía tener en cuenta ninguna de esas palabras que el príncipe vertió sobre ella porque no era su esposo, debía ignorar sus acciones, no debía esperar nada bueno de él, pero cómo hacer entrar en razón a su corazón? Era imposible. Cada latido bombeaba dolor a cada músculo de su fino cuerpo, sus brazos sufrían al sentirse abandonados y sus manos recorrieron la puerta lisa, ahí no había nada para ella, y así como sus brazos estaban vacíos, también sus sentimientos más preciados caían como víctimas de la gravedad, como agua que se derrama en el piso Bulma fue cayendo poco a apoco hasta quedar de rodillas pegada a la puerta como si esta fuera el rechazo mismo del saiyajin.
Ya lejos del edificio donde dejó a la mujer Vegeta iba en pleno vuelo analizando las acciones de la hembra diseccionando cada palabra y cada movimiento como si fuera un partida de ajedrez, las analizaba con maldad y desconfianza. Su plan de moverla a su nueva vivienda se realizo sin contratiempos y si ella no hubiera gritado, sin incidentes. Era fundamental que la hembra fuera vista lo menos posible, la dejaba sin vigilancia por un tiempo prolongado y si comenzaba a llamar la atención no podría brindarle ninguna protección de los muchos soldados y sirvientes que rondaban por ahí, el personal médico era el único que mantenía contacto con ella y lo mantendría así, de otra forma iba a ser víctima de desprecios o ultrajes, no dudarían en destrozarla pedazo por pedazo hasta dejarla en un estado peor que la muerte. Su traslado debía hacerse con cautela y fue un éxito. Pero una idea ya repasada en varias ocasiones ahora volvía a repetirse pero con más fuerza: la mujer era algún tipo de profesional, parte de un grupo o no, estaba en riesgo y trataba de jugar sus cartas con habilidad. Ella era consciente de su buena apariencia cambió deliberadamente el tema con coqueteo, de un momento a otro usó sus atributos físicos para intentar distraerlo junto a un palabrerío colmado de sentimentalismo. Estrategia que podría funcionar con muchos hombres, pero con él no, su entrenamiento en su planeta natal le preparó bien para desechar ideas tan inútiles "las emociones son herencia de nuestros antepasados animales" eran instintos primitivos y un hombre como él no podía dejarse llevar por tales cosas, debía ante todo comportarse como un guerrero digno de representar a la realeza saiyajin.
ESTÁS LEYENDO
LA VERDAD DE MI PASADO
FanfictionBulma no mide el peligro cuando va detrás de los muchachos, sin pretenderlo ellos se dirigen directamente a una situación llena de problemas, esta vez un extraño artefacto envía a cada uno de los presentes a distintas líneas de tiempo, para los gu...
