Corporación cápsula, en el pasado
La intromisión del que se hacía llamar su novio molestó mucho a la ojiazul, la visita era para ella y Yamcha no tenía ningún derecho a referirse al príncipe como lo había hecho. Al estar en un recinto médico, los padres de Bulma pidieron a los jóvenes que calmaran sus ánimos, además podía ser perjudicial para la salud de Bulma, ambos trataron de comportarse hasta que llegó el médico con la nota para que la científica fuera dada de alta.
Narra Bulma: hace dos días tuve un accidente en mi vehículo, desde ese día no he visto a Vegeta, simplemente se ha encerrado para entrenar tal y como lo hacía antes de que nosotros iniciáramos algo que nunca le pusimos nombre. Era algo espontáneo, nunca tuve que pensarlo ni analizarlo como hago con cada detalle de mi vida, aquello fue como rendirse ante la gravedad, dejarse caer sin medir peligros o riesgos, pero cuando vas a intimar con alguien siempre hay riesgos, no importa cuánto te digas que eso no va a cambiarte, la experiencia misma es lo que te hace diferente. Ahora lo espero en mi habitación, todavía es pronto para correr a su encuentro, él acaba de salir de la cámara de gravedad directo a la ducha, en breve saldrá, los nervios me recorren haciendo que de vueltas por la recamara, debo verlo. Es imperante verlo. Al fin sale, pero no hace caso de mi voz llamándolo, por supuesto está molesto por lo del hospital, lo persigo hasta su habitación y me aseguro de cerrar la puerta detrás de mí, tengo mucho que decirle. Pero ni sé cómo empezar, él me mira con sus ojos negros, aguardando que yo dé el primer paso, que diga al fin a qué he venido, pero no puedo decir nada, mi miedo por el futuro me paraliza, no sé qué va a suceder, no sé si van a aparecer androides a demoler todo cuanto conozco, no sé qué será de mi vida, no sé si él al menos desea quedarse. Antes de afrontar la verdad y decirla en voz alta, antes de enfrentar la realidad y no las posibilidades quiero sentirlo una vez más, quiero unir mis labios a los suyos, quiero verlo intentando reprimir sus suspiros y que me abrace, recostarme sobre su pecho, oír su corazón latiendo aprisa mientras intenta calmarse por haber estado recibiendo mis abrazos. Decidida me acerco y lo sorprendo con un beso, sostengo su rostro con ambas manos mientras exploro su boca que intenta decirme algo, no quiero oír razones, reclamos ni nada. Confundido él da un paso atrás, pero sostengo su rostro pegado al mío y avanzo para no separarme. Hace dos días tuve el accidente y tuve recomendaciones por el médico, de ahí tenía dos asuntos importantes que resolver. Hace un día que llamé a Yamcha para romper, ese era el segundo asunto importante a resolver, él no pudo creerme, piensa que tuve una contusión producto del accidente, peor para él, no pienso retractar ni una sola palabra, hemos terminado. Hace dos días fue una fecha muy importante para mí, hace apenas veinticuatro horas también tuve otro aniversario y quise darle la importancia necesaria, darme espacio entre fechas para asimilarlas y entenderlas. Por eso hoy estoy aquí, besando unos labios que me atraen desde hace mucho, sosteniendo el rostro de un príncipe y negándome a separarme. En un inicio él no me corresponde, no me sorprendo, imitando el ejemplo que él me dio la primera noche juntos, voy a besarlo cuanto sea necesario hasta que sea mío, otra vez.
La ojiazul no tuvo que esperar mucho, el saiyajin gruñó tal vez con derrota, la sujetó lentamente con sus manos para estrecharla suavemente, sin romper el beso se dirigieron a la cama. Se dejaron caer por su propio peso, Bulma no dudó en retirar la toalla que cubría al varón, mordiendo su labio inferior lo atrajo para acomodarse sobre él, la piel morena quemaba sus dedos, secaba su boca y hacía latir su corazón más a prisa, acercó sus labios para deslizarlos con gusto por todo el rostro del varón, lo besó insistentemente hasta llegar a sus labios, bajó sus besos recorriendo el mentón y continuo su recorrido por el cuello, mordiendo ligeramente la garganta le arrancó el primer gemido, el primero de muchos. Fue quitando su propia ropa a medida de que degustaba la piel varonil, entreteniéndose exploraba la cicatrices con la lengua, mordía y succionaba pequeños trozos de esa piel lastimada, las manos de Vegeta la sujetaban con calma incitando sus caricias, hasta que la científica quedó en ropa interior el saiyajin dejó que sus manos estudien a conciencia la bella anatomía de la mujer.
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LA VERDAD DE MI PASADO
FanfictionBulma no mide el peligro cuando va detrás de los muchachos, sin pretenderlo ellos se dirigen directamente a una situación llena de problemas, esta vez un extraño artefacto envía a cada uno de los presentes a distintas líneas de tiempo, para los gu...
