Lo que comenzó como una ida un tanto preocupante al planeta sagrado terminaba como una odisea de varios capítulos, algunos sin concluir para los guerreros, hasta hace unos momentos podían animarse pensando que la labor en dicho planeta estaba a punto de concluir, pero en la realidad actual ese pensamiento ya no podía ser mostrado como una bandera de paz, sino como una preocupación más para todos los presentes. El hecho era en sí inimaginable, al momento en que el supremo kaiosama emergió de la supuesta última grieta junto a un cansando Gohan, todos supusieron que el final estaba tan cerca que podían tocarlo, pero ahora todos miraban con nerviosismo la verdadera última grieta en el anillo del tiempo, esa última puerta en el tiempo que quedó abierta en el pasado donde estuvo atrapada la mujer más inteligente, buena amiga y compañera de aventuras. Todos esperaban contando los segundos para que el supremo kaiosama y Vegeta retornaran trayendo con ellos a tan importante persona con ellos.
Planeta Freezer
Justo como en anteriores ocasiones el supremo kaiosama logró abrir la puerta temporal cerca del individuo que buscaba, pudo sentir sin complicaciones el ki de la terrícola y eso le alivió, no tanto así al saiyajin que lo acompañaba. Se encontraban en el cielo despejado del planeta Freezer, el atardecer se mostraba en pleno dando escasos colores, descendieron apresuradamente hasta poder ingresar a un edificio sin ser vistos, de ahí Vegeta se dirigió sin vacilar hasta la habitación donde se encontraba su esposa, pero antes de cruzar la puerta de la morada ordenó al ser supremo que lo esperara en el pasillo sin darle tiempo de protestar.
En la habitación terminaba una pelea entre una mujer completamente dolida y un saiyajin inflexible, todo terminaba con la inconsciencia de la mujer. El príncipe se preguntaba donde se desvió todo, donde la situación se le escapó de las manos, todo resultaba muy al contrario de sus planes, él ansiaba verla en sus brazos a la luz menguante del atardecer, en medio de alientos agitados poder ver su rostro rodeados del silencio de la morada donde solo se encontraban ellos, en silencio del mundo, olvidando gritos, olvidando a quien está vivo o ya está muerto y buscar en ella una reafirmación de vida, pero se encontraba con la negación a cada una de sus expectativas, era el sabor de la derrota en un día de victoria. Entonces la puerta se abrió.
Al ingresar a la habitación todo el tiempo se detuvo en su corazón de Vegeta, la escena era demoledora, su semblante preocupado fue sustituido por uno de enojo, avanzó sin titubear hacia sí mismo.
En la mente del joven Vegeta no había una respuesta lógica para la actual situación, en ese día que todo designio estaba en su contra, uno que debería ser de festejo se convertía en desafío y locura. Tal vez la figura más vieja de él dirigiéndose a sí mismo era producto de una alucinación, un ataque de algún enemigo, o una falla catastrófica de su cerebro, lo que fuera no podía quedarse quieto, debía levantarse y enfrentar lo que tuviera en frente.
–Quien rayos eres? – el joven Vegeta no podía contener su confusión ni su enojo
–He venido por ella –dijo el extraño idéntico a él señalando a la mujer dormida.
–No sé quién seas, pero no te permitiré hacer lo que quieras!
Por supuesto el joven no esperaba recibir un ataque que detuviera su rostro cual si hubiera chocado de frente con una pared, el puño cerrado de su contrincante lo detuvo en seco pero no fue hasta el segundo golpe que sintió que estaba en graves problemas, el impacto certero en el abdomen antes de poder decir otra cosa lo mandó a metros, cayó al suelo aturdido golpeando su cuerpo entero, pero no estaba aturdido por la fuerza del impacto, sino por lo irreal la situación, como pudo se incorporó un poco para indicarle al extraño que nadie se atrevía a hacerle eso al príncipe de los saiyajin, pero una vez más la realidad superaba sus expectativas saliendo de su razonamiento, se vio a sí mismo ir al lado de la hembra que yacía inconsciente en la cama, lo primero que hizo fue inspeccionar el rostro, le quitó con el pulgar los rastros de lágrimas, se vio envolviéndola cuidadosamente en la capa blanca ocultando todo el cuerpo desde los delicados pies hasta el hermoso cuello, para finalizar alzó la capucha guardando el rostro evitando así que nadie pudiera poner ni su mirada sobre ella. Se quedó pasmado mientras veía como la sujetaba en sus brazos con tanta delicadeza como si temiera romperla. Con todo lo que ocurría ante sus ojos el joven se encontraba más confundido, y para peor no podía levantar su cuerpo, algunos órganos internos se quejaban y hasta el aire parecía más difícil de respirar, estaba acabado con un solo golpe. Era posible tal poder? Si sus ojos no le mentían, su propia figura estaba preparándose para marcharse con la mujer, eso no lo podía consentir, él era el orgulloso príncipe que no dejaría tal intromisión a su vida sin manifestar la fuerza propia de su raza guerrera. Sin medir su daño o las posibles lesiones que se provocaría alzó su poder de batalla. La respuesta fue apabullante. Con solo elevar un poco su ki, el Vegeta recién llegado hizo no solo estallar el rastreador del joven inmaduro sino otros rastreadores a kilómetros a la redonda. El número que mostró por breve instante la pequeña pantalla del aparato era imposible, una batalla era completamente imposible, debía aceptarlo, escupiendo su propia sangre maldecía una vez más su propia debilidad. Pero no pudo contener su voz, no quería explicaciones, no quería razones, solo tenía una cosa que podía expresar sin lugar a duda
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LA VERDAD DE MI PASADO
Fiksi PenggemarBulma no mide el peligro cuando va detrás de los muchachos, sin pretenderlo ellos se dirigen directamente a una situación llena de problemas, esta vez un extraño artefacto envía a cada uno de los presentes a distintas líneas de tiempo, para los gu...
