capítulo 21

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Iluminada por la cálida luz de las lámparas, la científica de ojos azules se rendía ante el murmullo infinito que la recorría, su piel pedía lo mismo que su corazón y su cerebro, pedía y quería volver a sentir a su gran amor colmando su ser. La mujer tiraba su cabellera ahora más larga, mordía sus dedos y murmuraba música para los oídos de su amante. Afuera el aire era de un color frío que congelaba hasta la peor hoguera provocada por la insulsa guerra, pero en el interior de esa sala los amantes dejaban fluir su erotismo provocando una tormenta de placeres que iba a atraparlos a ambos por completo.

Narra Bulma: La sangre me sacude toda la razón, este es el instante de redención para ambos, ni toda la prudencia o cordura podría detenernos, tal parece que por eso estamos juntos, que para esto hemos existido, para poder encontrarte cada vez de una forma diferente y admirarnos uno al otro en completa soledad. Cada uno esperando al momento de poder volver a hacer vibrar el corazón del otro. El sentir las manos de mi hombre recorrer mi cuerpo es tan grato, me hace agua la boca y muerdo mis dedos por la excitación, el licor sin duda alguna ha hecho que todo sea más sencillo, no importa el aburrimiento ni nada, todo ha pasado al olvido, todo excepto el palpitar tan fuerte de mi corazón, el dolor que me provoca con sus mordidas y el fuego que me recorre, ahí tendida boca abajo siento como se acomoda detrás mío, estoy lista para sentirlo entrar en mi pero esta vez lo hace por mi parte trasera, no puedo evitar gritar y arañar lo que esté a mi alcance, el dolor me impacta así como sus labios en mi piel – ahhh!! – Mi grito de auxilio que nadie escuchara, nadie pero nadie se ha atrevido a hacerme esto, mi espalda se arquea y mi cuerpo se mueve solo como si intentara escapar.

La mujer se retuerce de dolor mientras Vegeta no cambia de idea, la ha tenido de muchos modos pero no de este, el saiyajin puede escuchar su gemidos de dolor pero no se detiene, la reclamará de esta y muchas formas más, ella le pide con voz temblorosa que no se mueva, el príncipe aprovecha ese tiempo tocando toda la piel de ella, desliza sus dedos masajeando lentamente su abdomen, su cintura, sus pechos, dirige una mano a su área sensible, esta vez el cuerpo de Bulma reacciona dando una sacudida al sentir esos dedos, para luego incrementar sus gemidos que pasan de dolorosos a desvergonzados, luego comienza a gritar cuando el saiyajin comienza a moverse, el placer la dominaba mientras Vegeta disfrutaba al máximo, ella muerde el sofá e incrusta sus uñas en el mueble al ritmo en que marcaba el príncipe, pero no le pide que se detenga, cada minuto que transcurre ambos lo gozaban mientras la velocidad de su deleite se incrementaba más a cada roce de sus cuerpos, los gemidos se escuchaban en toda la sala, en las salas contiguas y en los pasillos se repetía el eco de su pasión, el fuego que provocaban podía eclipsar la fuerza de la tormenta que rodeaba el palacete. Su goce no podía culminar después de un solo encuentro, Bulma apenas se vio libre se subió sobre Vegeta, aun estaba un poco molesta por lo anterior y quería que el príncipe gritara su nombre, el licor le dio nuevos bríos y comenzó a morder con desesperación los hombros duros del hombre pasando su lengua por cada cicatriz y cada músculo, movía sus caderas incitando al saiyajin, él sujetaba sus piernas mientras reía perverso disfrutando las atenciones de su esclava, ambos se movían con frenesí al estar unido nuevamente, con locura Bulma llevaba el ritmo y ambos fueron disfrutando del intenso y salvaje sexo, pero esa sala les quedo insuficiente, querían una cama y caminaron besándose locamente por los pasillos hasta encontrar la habitación principal, Bulma incapaz de coordinar sus pasos fue llevada el último trecho en los brazos de Vegeta, el príncipe la llevo con prisa y la aventó al centro de la cama enorme, se coloco sobre ella y siguió besando, la humana quería decirle muchas cosas y algunas salieron por causa del licor: –ahh!! Maldito! ....mnn...Te atreviste...ahh!! a dejarme.... Durmiendo...durmiendo en el piso!....mmm!! A mí! .... Ahhh!!..mmm!! No te atrevas a ignorarme!!aww!! ahh! Me lo pagaras!!...Mmm!! – Vegeta se reía de las amenazas de la mujer, quería someterla a sus antojos y por eso ato sus manos a la cama, la mujer lejos de asustarse volvió a gritarle: –te atreviste a tomarme por atrás! Te atreviste! Vegeta te lo juro eso te costara... – sus palabras no cambiaron nada, ahora que se encontraba más indefensa que nunca Vegeta se movía sobre esa piel con toda calma, mordisqueando suave los pechos bajando por su cintura, hasta volver a entrar en ella obligándola a gemir más alto, se quedo quieto en su interior mientras sus manos aun recorrían las formas de Bulma y esta se retorcía esperando que el príncipe continuara, pero solo sentía sus manos recorrerla y su boca besando por toda la piel que podía, Bulma estaba completamente a su merced, no podía moverse por mucho que intento, sus caderas estaban bajo el peso del hombre y con las manos estiradas a cada lado no podía hacer nada, hace algunos minutos ella amenazaba pero ahora le tocaría suplicar:

LA VERDAD DE MI PASADODonde viven las historias. Descúbrelo ahora