Corporación Cápsula, en el presente
Una pelea de pareja, así describieron la situación en la corporación. La actitud nada habitual de los esposos impedía la normal funcionalidad de la casa entera, los padres de Bulma dieron a ambos sanos consejos de convivencia, por supuesto estando ajenos a la situación real por que en su opinión un día o dos no podía hacer temblar tanto las bases de una familia tan fuerte. Pero el transcurrir de los días y los eventos ponían en duda sus ideas tan relajadas, los hechos les demostraban que no era una simple pelea, no, un acontecimiento muy importante y desdichado tendría que empañar tanto la estabilidad entre el príncipe y la heredera de los Briefs.
Narra Bulma: lo amo, sé que lo amo. Amo su semblante, amo su temple, amo sus manos, amo sus besos, amo su fuerza, amo también su fortaleza. Tengo tanto amor por él que podría morir si no lo tengo a mi lado, no supe de esto hasta que me anunciaron su muerte en el día del torneo de las artes marciales. Entendí que las razones no importaban, él había muerto y mi corazón se hizo añicos. Solo la esperanza de revivirlo me permitió continuar con todo, y se logró, todo se resolvió como un rompecabezas cada pieza puesta en su sitio mostró un mundo donde fui feliz, muy feliz, a su lado. Pero lo odio, sé que lo odio. Odié su desdén, odié su desprecio, odio su orgullo, su insensato orgullo, quien sabe cuantos sufrieron en toda la galaxia en nombre de su orgullo. Quién podría afirmar cuantas horas ha perdido junto a su familia, cuantas veces lo he perdonado, cuantas faltas ha cometido o cuanto le ha perjudicado el orgullo. Te odio Vegeta por toda tu desconfianza, te odio por tu silencio, porque al mantenerme a parte no me protegiste, el conocer mi ignorancia no me hizo ningún bien. Te odio por cada hora que pase suplicando por verte en nombre del amor que te tengo. Te odio por dejarme sola, en peligro, te amo por acudir en mi auxilio. Te odio por cada vida que truncaste, pero te amo por proteger mi vida, sé que protegerme te causo varios dilemas. Te odio por usarme cuando me conociste, me odio por usarte para mi venganza. Odio esta situación, quiero besarte y abrazarte tal y como lo hacía antes, pero mi odio me lo impide. Odio que estés cerca de mí, reprimo sentimientos a diario, unos a favor de otros en pro del sentimiento que nos une, de la familia que nos une, lo intento, y sé que lo intentas, lo intentas constantemente pero no funciona, esto hace que los días sean largos, una lucha vive en mi interior alimentando un fuego incómodo que me consume. No puedo reprimir aquello que quiero gritar, no quiero decir aquello que quiero gritar. Y cuando creo que no puedo más, cuando creo que voy a estallar si mantengo otro minuto esta farsa, me aíslo de todo en mi laboratorio, fingiendo que trabajo, fingiendo que todo esta bien, que todo va a estar bien. El tiempo me puso en este aprieto, tal vez el mismo sea la cura y este sentimiento se desvanezca con el lento transcurrir del tiempo. Tiempo, solo eso tenemos, pero parece que solo eso basta para destruirnos, qué debería hacer Vegeta, darte tiempo, darnos tiempo para estar juntos? Cuando nos dimos tiempo? Al parecer cada uno estaba muy concentrado en lo suyo para compartir con el otro. Aún así, te conozco, aún así me conoces. Pero eso basta Vegeta? Que hemos hecho con nuestro tiempo? La familia que hemos contruido es el producto de nuestra relación o es el subproducto de nuestros breves períodos de convivencia, concordancia y armonía? Ahora ya no estoy segura de nada, nada, ahora la desconfianza también habita en mí, desconfío del mundo que me rodea, desconfío de los aliados, de las apariencias y desconfío de ti mi amor, en ti es quien más desconfío. Pero también desconfío de mi misma, porque sin importar cuanto lo niegue no puedo evitar buscar alivio en tus brazos.
Corporación Cápsula, en el pasado
La paternidad no era un tema que preocupara al príncipe. El motivo era simple, en los días vividos con la mujer del futuro ella nunca mencionó la posibilidad de tener descendencia, que compartieran la misma casa, sí, pero crear un linaje juntos, no. Para esto el saiyajin tenía una teoría nada optimista: ella no toleraría el embarazo y este se vería truncado. De ser así, no le tomaría importancia, era una hembra bella y llena de cualidades, por esas mismas no pondría ni un pero en el funesto caso de que la mujer no lograra darle un hijo. Por eso entrenaba constantemente, sin hacerse de muchas expectativas. Bulma en cambio tuvo una verdadera sacudida a su mundo entero, no tuvo momento de tranquilidad en cuanto pudo ser interrogada por las diversas preguntas de sus padres, y siguiendo las instrucciones del medico tuvo que tomar varias horas de reposo al día lo que anulaba mucho de su trabajo. Además tenía que lidiar con la indiferencia del saiyajin el cual mostraba poco interés en el desarrollo de su retoño, con el tiempo libre en sus manos trato de ocuparse con preparativos referentes a su futura maternidad, pero con el pasar de los días sentía cada vez más la necesidad de indagar al príncipe, el cual salía con evasivas. En ese momento Bulma podía verlo en la intimidad de su habitación, descansaban después de darse gusto y ella estaba recostada a su lado, abrazándolo, lo veía con el ceño levemente fruncido, pensativo.
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LA VERDAD DE MI PASADO
FanfictieBulma no mide el peligro cuando va detrás de los muchachos, sin pretenderlo ellos se dirigen directamente a una situación llena de problemas, esta vez un extraño artefacto envía a cada uno de los presentes a distintas líneas de tiempo, para los gu...
