Había pasado mucho tiempo desde que Freezer había reprendido a uno de sus lugartenientes con tal severidad, pero era enteramente culpa del individuo por darle una información inútil. Como emperador se sentía libre de hacer y deshacer su voluntad por todo el universo, esto le permitía decidir sobre otros a su antojo, por ejemplo tomar a un hombre fuerte y torturarlo, retorcerlo y ver cuánto resiste, descubrir su punto de quiebre y volver a quebrarlo antes de calmarlo solo para destruirlo en medio de risas, ese era un excelente pasatiempo que ya no podía realizar con la frecuencia que anhelaba por la falta de adversarios fuertes. Pero ahí estaba el imprudente de Zarbon informándole que Vegeta, el último príncipe de la raza que más detestaba tenía una mujer a la que protegía, con qué buen ánimo volvió a su planeta adelantando toda su agenda e ignorando compromisos, que maravillosas expectativas de tormentos había imaginado para el orgulloso saiyajin, al igual que a su padre, iba a hacerlo añicos. Todo para nada, el defraudado emperador miraba por la ventana su imponente ciudad, golpeando su cola contra el piso cual si fuera un látigo pesado, había pasado mucho tiempo desde que castigo a un soldado y le permitió continuar con vida, Zarbon debía agradecerle con el alma, estando ahí tirado en el suelo manchando su piso tan perfecto
– Escucha bien soldado Zarbon, no vuelvas a fallarme, esta es la única advertencia que tendrás – el peliverde hizo un esfuerzo tremendo para ponerse de rodillas y hacer una reverencia apropiada a su líder, era muy afortunado, lo sabía muy bien – pero antes de que te retires, no olvides limpiar bien este desorden, ya sabes que me gustan las estancias bien mantenidas –terminó de dar sus ordenes sonriendo como siempre, el tirano se retiro mientras daba los últimos golpes al piso agrietándolo. El soldado herido lo miró con asombro, nunca olvidaría el azote de esa cola, el dolor que le provocó rompiendo sus huesos, ni su sangre salpicando todo el piso blanco, se aseguraría de nunca provocar de nuevo la ira de su jefe, pero su ida a una cámara de recuperación estaba lejos, maldijo su propia sangre por obligarle a quedarse limpiándola y también maldijo al peliflama, iba a matarlo en la primera oportunidad que tuviera. Con el cuerpo maltrecho se dispuso a obedecer la orden recibida tratando de olvidar el ruido hacía esa cola al impactar con su cuerpo, pero no lo lograría, cada vez que viera al emperador agitar la cola de ese modo su cuerpo entero temblaría por el recuerdo.
Por el planeta Freezer recorrieron varios rumores, todos dichos de forma discreta que ocasionaron reacciones diversas: una nueva humillación para Zarbon, tuvo que limpiar el piso cual sirviente, esa iba a ser noticia por semanas, pero la desaparición de la mujer que iba detrás del príncipe, esa fue otra noticia que recorrió brevemente los pasillos, los asistentes médicos que la conocían se apenaron, para todos era seguro que el saiyajin se cansó de ella y la asesinó, desaparecer el cuerpo era tarea sencilla. Así la recordaron con aflicción, esa muerte solo les demostraba lo efímera que podía ser su propia existencia en el planeta Freezer, solo eran esclavos que trabajaban día a día, noche a noche, trabajando y aguantando una jornada tras otra, hasta que alguien lo suficientemente fuerte se molestara y decida eliminarlos. Por el momento debían dar las gracias, otra vez la muerte pasaba cerca de ellos sin tocarlos, cerrando ese tema volvieron a sus labores rutinarias.
Planeta tierra
Con gran pesar un guerrero retornaba a su hogar, llevaba en sus brazos a su ser más importante, ella está dormida, ajena a todo cuanto sucedió desde que cerró los ojos. Sin perder tiempo Vegeta se dirigió a su casa, a la habitación que compartían, entraron por la ventana evitando así ser vistos para escapar de preguntas y obstáculos. La dejó con cuidado sobre la cama y solo entonces se permitió dudar, Vegeta no sabía qué hacer, debía despertarla con calma o debía velar su sueño todo el tiempo que fuera necesario, eso no era posible, tarde o temprano alguien iba a notar su retorno por eso la sujetó del hombro para moverla. Notó en cuanto los ojos comenzaron a temblar, los labios carnosos se abrieron dejando escapar palabras incomprensibles, luego los brazos blancos se movieron intentando alejar las manos del varón. Entre sueños Bulma vio la silueta inconfundible, no iba a permitir que le ponga un dedo encima, pelearía aún contra él. Las manos de Vegeta se defendían indecisas, como iba a calmarla?
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LA VERDAD DE MI PASADO
FanfictionBulma no mide el peligro cuando va detrás de los muchachos, sin pretenderlo ellos se dirigen directamente a una situación llena de problemas, esta vez un extraño artefacto envía a cada uno de los presentes a distintas líneas de tiempo, para los gu...
