Vegeta entró a su habitación con desagrado, al no escuchar ningún sonido en esta daba la apariencia de estar vacía. Buscó a la mujer con la mirada hasta que dedujo que debía estar en el cuarto de baño, era una hora temprana para llegar y la hembra debía sentirse a sus anchas en el lugar, podía imaginar su sorpresa al verlo ahí, podía incluso verse acorralándola para sacarle de una buena vez la verdad de su pasado. No es que fuera algo tan importante, le daba igual lo que fuera pero cada vez que pensaba en la explicación de la mujer le molestaba que no le hubiera contado una mentira mejor, qué ganaba diciéndole semejante disparate, conmoverlo? Tal vez, someterlo? O atraerlo? Agitando la bandera de su pasado y futuro pretendía tenerlo en sus manos, era una posibilidad tan remota y tonta que solo podía caber en una mente muy ingenua, y ella no era nada ingenua, ignorante sí, pero ingenua no. Decidió que no haría caso de lo que ella pudiera decir, ignoraría su sentimentalismo y se daría un baño para quitarse el rastro del entrenamiento de la tarde. Pero al entrar al baño escuchó el sonido parecido al llanto, pero no era la mujer llorando, sino los gemidos de la mujer complaciéndose. Primero fue el desconcierto, una vez más la mujer actuaba de forma que él no podía anticipar, que tenía la hembra en la cabeza? Vegeta movió negativamente la cabeza mientras oía sus gemidos, en qué amante pensaría mientras estaba sola? Aprovechando su ausencia rememoraba a algún otro hombre. Que tonta, se confió y dio un paso en falso, pero eso significaba que al fin se liberaría de su comedia del viaje en el tiempo y comenzarían a hablar como adultos. Pero primero iba a asustarla un poco, lo suficiente para hacerle ver que si fingía no habría un mañana, ya era demasiado tiempo que se vio albergada bajo el resguardo de su paciencia y buen humor. Puso su mejor sonrisa malévola en su rostro y se preparó para patear la puerta del cubículo, pero lo detuvo lo último que esperaba escuchar: su propio nombre, pudo notar la silueta de la mujer arqueándose mientras suspiraba por él y se quitaba todo el pudor con su nombre en los labios: - Vegeta, ahh, te extraño! Vegeta – eran los murmullos en la ducha. Toda idea, reflexión y acusación no dejaron al príncipe listo para afrontar ese momento, mientras su nombre era dicho una y otra vez con voz dulce, "Vegeta" susurraba, "Vegeta" oía, qué demonios significaba todo eso? "Te extraño" eran palabras que nunca oyó que le dedicaran, nunca esperó que nadie echara de menos su ausencia. Ni siquiera él las había usado, añorar era algo que simplemente él no conocía, no había extrañado ni a su padre ni a su planeta. "Que mujer tan absurda" se dijo para sí mismo, frunció el ceño mostrando su enojo por las emociones tan inútiles con las que le hacía perder el tiempo. El grito de la mujer lo sacó de sus pensamientos, nada lo preparó para descubrirse sobresaltado al momento de escuchar su nombre en una exclamación de placer que revelaba el clímax de la hembra.
Bulma salió de la ducha totalmente ajena al hombre que estaba en la misma habitación, el susto causó un salto dándose un buen golpe al retroceder, sus ojos azules se abrieron por el desconcierto, "oh por Kami!" era todo lo que el cerebro podía repetir, no había forma de ocultar lo que hacía, su respiración, su rostro ruborizado, su boca tratando de decir algún argumento pero se abría en vano dejando ver sus labios ligeramente enrojecidos, el rubor no hizo más que aumentar, el contraste con su piel blanca era tan notorio, Bulma estaba tan expuesta, era tan vergonzoso que la escucharan mientras se tocaba, sentía su rostro arder, miraba de izquierda a derecha como si algo de pronto iba a aparecer para ayudarla. La expresión de Vegeta era de enojo, el ceño fruncido, su mirada clavándose en su persona como si fuera a reprenderla en cualquier instante, el saiyajin se acercó, ella temblaba más por los nervios, a cada paso, su cuerpo temblaba hasta hacerlo de una forma muy visible, qué podía esperar? Hace pocas horas él la despreció por insinuarse, ahora que la vio en semejante situación, qué le haría?
– Te interrumpo? – el tono del príncipe era casi una burla, Bulma ya no podía tolerar que se mofara tanto de ella
–YO...yo Vegeta...e estaba...– tartamudeaba sin evitarlo, en su vida se vio en tremenda situación.
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LA VERDAD DE MI PASADO
FanfictionBulma no mide el peligro cuando va detrás de los muchachos, sin pretenderlo ellos se dirigen directamente a una situación llena de problemas, esta vez un extraño artefacto envía a cada uno de los presentes a distintas líneas de tiempo, para los gu...
