Estaba durmiendo en el viaje, cuando me despierto por un mal movimiento de la carreta y Justin estaba sentado frente a mí. Matilda ya no estaba, y me di cuenta que recién se bajaba para darle el puesto a su nieto. Justin colocó sus dedos en mis labios para que no preguntara nada y supuse que me llevaría a un lugar donde Ryan querría hablar conmigo. Comenzamos a andar, fue mucho tiempo andando pero me distraje mirando el paisaje mientras Justin jugaba con mi cabello, reíamos y contábamos cualquier clase de tonterías. Noté que me miraba mucho, y me estaba comenzando a incomodar, solamente quería llegar a solucionar todo con Ry. Cuando por fin llegamos a donde debíamos llegar, la carreta se detuvo y Justin me ayudó a bajarme, miré que todo estaba decorado muy lindo y sonreí buscando a Ryan con la mirada.
-El no está –susurró.
-¿Por qué? ¿Dónde está?
-En casa, supongo –despeino su cabello.
-¿Y no vendrá? No entiendo...
-No, esto es mío Evelyn, es para ti, de mi parte.
-¿De tu parte? Pero si falta mucho para mi cumpleaños...
-Pero somos mejores amigos ¿no?
-Si –sonreí–. ¿Y por eso me hiciste una comida?
-Sí –pellizco mi cachete–, vamos que esta haciéndose tarde...
-¿Para qué? –lo miré.
-Para que te de tiempo de regresar al pueblo a hacer lo que ibas a hacer.
-Si, claro –sonreí de nuevo y lo seguí. Me indico sentarme en una mesa donde comeríamos, yo le hice caso y comenzamos a tomar lo que el había preparado, tomábamos Coca-Cola y reíamos y reíamos. De repente Justin se levantó de la mesa y me ofreció su mano para hacer lo mismo, la tomé dejando de lado mis cubiertos y lo seguí, me llevó a donde había una piscina y unos árboles y me abrazó por la cintura, no entendía nada, y el miedo se apoderó de mí.
-Justin –dije nerviosa–. ¿Que estas haciendo?
-Abrazando a mi mejor amiga. ¿Te incomodo? –se soltó angustiado.
-No, tranquilo –dije titubeando.
-¿Segura? –tomó mi mentón y alcanzó su mirada con la mía. Sus ojos eran avellanados, castaños claro, mieles... No sabía exactamente, veía borroso por como temblaba.
-Sí, segura –de nuevo titubeé.
-Tienes algo en la mejilla –con su pulgar comenzó a rozarla y a intentar de quitar algo.
-¿Que es?
-Exceso de belleza –sonrió y se acercó a mí, uniendo sus labios con los míos. Eran carnosos, suaves y protectores, de repente sentí culpa, asco, temor, rabia, y me exalté tanto que desperté del sueño. Tenía ganas de tirarme de lado por la carreta. ¿Que tipo de sueño era ese? ¡Que horrible!
ESTÁS LEYENDO
Sin complejos.
Fanfiction«Sin complejos es saber vivir solo bajo tus propios paradigmas. Y recuerda que tus paradigmas, son los lentes con los que ves el mundo. Una historia de amor, experiencias y muchos lentes por limpiar.» Segunda publicación. Primera publicación en nue...
