Capítulo 50.

4 1 0
                                        

Habían pasado tres semanas después de que Ryan me había dicho: "Te amo" y obviamente desde nuestro primer mes como novios. El tiempo estaba corriendo contra nosotros y ya teníamos que comenzar las clases. De hecho, esa tarde teníamos que llevar a Justin y a Ryan al pueblo para que regresaran a sus casas. Era necesario que se tomaran un tiempo para poner todo en orden, comprar sus útiles y después de todo estar con sus padres, o sus tíos. Estaba un poco triste al pensar que dejaría de ver por una semana a Justin y a Ryan, ellos habían compartido estos últimos dias a toda hora y me costaría un poco pasar el tiempo sin nuestras conversaciones graciosas.

Jean Franco se encargó de montar todo en la parte atrás de la carreta para que fuéramos lo suficientemente cómodo, ellos se despidieron de los que habían conocido y nos montamos para hacer el viaje de dos horas. Entendiamos que había un silencio incomodo por que ningun de los tres queria separarse, aunque ellos aún se verían, tendrían que pasar más de siete días para que yo pudiese verlos de nuevo. Además de que estaba nerviosa por comenzar en el nuevo colegio; no me imaginaba como sería pasar por nueva y que todos me mirasen raro, aunque no sería entonces muy diferente a mis días normales del colegio.

De vez en cuando pensaba como estarían mi padre y Abril, pero cuando comenzó a pasarme la idea por la mente, Jean Franco se detuvo y nos dimos cuenta que llegamos. Por primera vez en todo el tiempo, el viaje de dos horas había parecido de diez minutos, nos miramos sorprendidos y como siempre, uno de ellos me ayudo a bajar. Pasamos a casa de Raquel y nos sentamos en la sala aún sin pronunciar palabra, era como imaginaba el primer dia de escuela, completamente incomodo y como si no nos conocieramos en absoluto.

-Pareciera que los fuesen a decapitar –dijo en tono gracioso Raquel, los tres volteamos a verla al mismo tiempo y no respondimos–. ¿Tanto se van a extrañar? –ese momento fue cuando sonreímos y nos miramos. Habíamos roto un poco el hielo y comenzamos a conversar un poco, hasta que sentí un puñal al escuchar a Matilda.
-Tenemos que irnos rápido hoy... Tengo muchas cosas que hacer.
-¿Podemos hablar mamá? –preguntó Raquel llevándosela a la cocina.

Nosotros de nuevo nos miramos y entendimos que tendríamos que comenzar a despedirnos. De repente se paró Justin tendiendome la mano y yo la tomé, me abrazo apegandose a mí fuertemente, sentí como su corto cabello rozaba con mi frente y el un poco triste me contenía contra su cuerpo. Era un abrazo fuerte, algo rustico pero se sentía que el no queria separarse de mí, yo tampoco quería hacerlo porque sentía que ahora estaría sola, indefensa... Luego se separó un poco de mí, y besó mi frente con delicadeza, yo le abracé de nuevo pero cortamente y luego miré a Ryan detenido junto a nosotros. Ese fue el momento en el que quise derrumbarme... Estaría una semana sin sus abrazos, sin sus caricias, sin sus miradas tiernas y lindas palabras, eso si era algo que me hacía sentir débil. El se acercó a mí, acaricio mi mejilla y también me abrazó pero con más delicadeza, me susurró un par de 'cuidate' en el oído y luego se percato de que Justin estuviese lejos y me besó. Él era tímido, y le incomodaba pensar que alguien podría vernos. Cuando dejo de besarme, me refugié en un abrazo de él, y luego el sonrió, tomo mi mentón, y de nuevo se juntaron nuestros labios, pero esta vez, por medio de ellos pasó una lagrima.

Sin complejos.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora