Rollo de una noche

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- ¿Tienes algo?- preguntó tras cerrar la puerta del mismo y terminar de ponerse la camiseta. Pasó su mano derecho por su pelo, lo que me pareció completamente irresistible.

- Nada. ¿Por qué regresasteis a este lugar?- me levanté de la silla y después lo miré.

- No recuerdo demasiado pero sé que mi madre me dijo que debía de regresar, que era un lugar seguro y que aquí encontraría las respuestas que necesitaba.

- ¿Dónde está ella ahora?- pregunté.

- Murió antes de que llegáramos.-

- Lo siento.- contesté al instante.

- Fue hace demasiado, ella estaba enferma. ¿Por qué lo preguntas?

- Bueno... solo intentaba unir las piezas. Creo que podía ser una coincidencia pero también creo que podría ser una teoría.

- ¿Cuál?- me miró atentamente intentando seguir mis palabras. Agarré un papel y dibujé tres círculos y después puse nuestros nombres y el de Kobu.

- ¿Qué es esto?- se inclinó para mirar el papel, lo miré ligeramente y después volví a concentrarme.

- Yo desperté a Kobu y si Kobu os llamó.- saqué una flecha de mí círculo hasta el del Kobu y del de Kobu hacia el de Jimin.

- Eso no explica nuestra relación.- contestó tras mirar el papel.- Tú te marchaste.

- Y Kobu se marchó conmigo, pero cuando yo aparecí él también. Nosotros estamos unidos por su marca.- dibujé una flecha de él hacia mí. Juntos completamos el antiguo linaje.

- Entonces... eso puede significar.- me quitó el lápiz y dibujo un corazón en nuestra flecha.

- ¿Qué quieres decir?- claramente lo entendía pero quería hacerme la tonta.

- Realmente eres capaz de sacar esa conclusión y no lo que es un corazón.- arqueó su ceja y después volvió a mirarme.

- Por supuesto sé lo que quieres decir. Estas enamorado de mí. ¿Quién lo hubiera dicho? El señor alfa enamorado de una ovejita.- contesté con una mueca.

- ¿Amor? Si nosotros tenemos algo va a ser el típico rollo de una noche.

- ¿Quieres ser mi amante?- lo miré ligeramente y después volví a mirar ese esquema.

- Ten cuidado, porque cuando me pruebes... no vas querer soltarme.- pasó por detrás de mí y acarició mis caderas con suavidad, se apoyó en mi espalda y después movió sus manos hasta mi vientre.

- No olvides que tengo plata conmigo.- saqué mi arma y lo apunté con la misma.

- Guarda tus garras cazadora, debemos irnos.- mostró una mueca ante mi ataque y se dirigió hacia la puerta.

- ¿Y cuál es el plan? Salgo ahí y me presentó.- respondí tras mirarle.

- Bueno es una idea, pero que tal si te vas por donde entraste. Te recojo en el camino, a un kilometro de la casa.- contestó antes de abrir la puerta y marcharse. Esperé un poco y después abrí la puerta. Miré hacia todas las partes y después caminé hacia la puerta por la que había entrado.

El linaje del alfaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora