Capítulo 16

279 27 5
                                        

"Sentarse a llorar ante el primer tropiezo y querer que la vida sea gratificante las 24 horas es definitivamente infantil"

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

"Sentarse a llorar ante el primer tropiezo y querer que la vida sea gratificante las 24 horas es definitivamente infantil".

Walter Riso.

RAILANE VICINI

Me moví boca abajo e inmediatamente me desperté, hacía unas horas había decidido dormir porque tenía mucho sueño atrasado. Escuché el volumen alto de una música que mi papá tanto amaba al igual que mi mamá, Compartir de Carla Morrison, miré mi celular que marcaban las 1:40 PM y vi la fecha: 01 de febrero.

Hoy era el aniversario número 21 de mis padres, recuerdo que mamá siempre ponía música romántica cuando cumplían aniversarios y papá se quedó con la costumbre y lo sigue haciendo aún después de ella muerta. Sonreí con tristeza al recordarla, amé mucho su relación, eran tan unidos, a leguas se notaba que antes de entrar al noviazgo fueron grandes amigos porque se conocían a la perfección, encajaban de una manera sorprendente.

Me giré para quedarme mirando al techo y en ese momento me dejé llevar por las letras de la canción. Quizás luego de que todo esto pase, me dé una nueva oportunidad en el departamento del amor, quizás el porciento era muy bajo un 15 probablemente, no quería arriesgarme a querer a alguien para que ese alguien no me quiera a mí. Siempre he pensado que las cosas deben ser recíprocas, nada a medias ni escaso. Dios bendiga a esas personas que tratan de salvar esas relaciones que no tienen salida, ojalá que valga la pena todo ese desgaste mental que están sufriendo.

Mi celular vibró y lo tomé una nueva vez, era un mensaje de Ezra.

Buenas tardes iceberg.

Reí, primero bombón y ahora iceberg. Anoche fue una noche espectacular, me di cuenta de que él era muy buena persona, sobre todo muy gracioso. Me llevó a su casa porque según él quería conocerme más, cosa que no logró porque no hablé absolutamente nada de mí y nos la pasamos haciendo chistes y mirando el gran cielo estrellado, incluso hasta cocinó. En momentos intercalados mi apatía cortaba todo lazo de coqueteo que él intentaba crear, pero me sonrojé más de una vez, no lo pude evitar, dudo que él lo haya notado ya que yo siempre volteaba la cara. ¿Y si Ezra y yo...? NO. Sacudí mi cabeza y me senté en la cama, yo no tengo tiempo para una relación, tampoco es como si quisiera y además tenía mi corazón muy cerrado para ese tipo de cosas.

Buenas tardes payaso Krusty.

Apagué mi celular y fui al baño, me miré al espejo por unos segundos mirando cada facción de mi rostro, era demasiado hermosa para ser real. Me lavé el rostro y luego me cepillé, hice mis necesidades y até mi pelo a una coleta. Volví a por mí celular donde ya había un mensaje de Ezra:

¿Piensas derretir un poco más tu corazón o seguirás escupiendo hielo donde quiera que llegues?

Dejé escapar una carcajada y coloqué detrás de mi oreja un mechón que se salió de la coleta. Salí de mi habitación y bajé las escaleras, no había nadie en la gran sala de visitas y bajé hasta el primer piso. Llegué a la cocina donde estaban mi tía y mi padre hablando sonriente mientras brindaban con champagne. Esbocé una sonrisa nostálgica porque papá siempre se ha permitido recordar a mamá y a Rene con una sonrisa, sé que ha sido fuerte en contra de su voluntad y que ha llorado muchas veces, pero días como estos él siempre celebraba con una sonrisa porque dice que fue el hombre más afortunado del mundo al tener una familia tan hermosa.

NarcotraficantesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora